De patios en San Lorenzo (IV): Mariano Amaya, 4

Casa-patio de Mariano Amaya, 4, en la ruta de San Lorenzo | TONI BLANCO

Una estrecha calle, como otras tantas del entorno, conduce desde Jesús Nazareno a Pozanco. El camino se puede dar a la inversa también, claro. Por nombre tiene el de una persona señalada del barrio allá por el siglo XIX, del que data precisamente una de las casas que desde hace años participa en el Festival de Patios de Córdoba. Es el número 4 de Mariano Amaya, señor que fuera sacerdote de la Real Parroquia de San Lorenzo Mártir. A su recinto florido le da vida Marina Muñoz, que mantiene la tradición familiar que iniciara alguna década atrás su marido, José Antonio Almenara. Es este inmueble uno de los veteranos, así las cosas, del certamen que cada año se celebra dentro del Mayo Festivo -guía-.

Incluida en la ruta de San Lorenzo y dentro de la modalidad de Arquitectura Antigua, la vivienda, que participa desde 1992, tiene su origen en el siglo XIX. Su origen se encuentra probablemente en 1863 o 1864, tiempo en el que perteneció al duque de Hornachuelos. Fue justo en esa centuria cuando el párroco Mariano Amaya la habitó, años después, antes de que fuera casa vecinal. Su propietaria, Marina Muñoz, que suele estar acompañada estos días de su hija María Celeste y de nietos y nietas, recuerda si se le pregunta la leyenda del sacerdote. No en vano, existe la idea de que el cura aparece por la noche en torno al edificio. En cuanto al patio, su empedrado es el propio de la ciudad y tiene como peculiaridad un viejo pozo árabe que quizá oculta pasajes subterráneos. Sobre el certamen, la dueña asegura que "en el Ayuntamiento no aprecian el dinero que entra con los patios y no dan facilidades".

PREGUNTA. ¿Qué significa el patio para usted?

RESPUESTA. Significa todo. Las flores, el ambiente…

P. ¿Por qué decide participar en el Festival?

R. Porque me gustan mucho las macetas y como se podía apuntar todo el que quisiera, me apunte.

CELESTE (C). Fue mi padre el que tuvo la iniciativa. Estábamos preparando la boda de mi hermana, la pequeña, y lo teníamos adornado (el patio) porque salía de aquí de casa. Cuando terminó la boda la gente le decía: "Antonio, ¿por qué no lo pones con lo bonito que lo tienes". Y al año siguiente entró en el Concurso, hasta hoy

P. ¿Qué opinión le merece el Festival de Patios hoy por hoy?

C. Esto ya se ha salido de madre, ha tomado unas dimensiones que hace 20 años ni pensábamos que iba a tener. Mucha gente.

P. ¿Qué considera necesario mejorar?

R. Hay cosas que mejorar. Yo lo que digo es que todos los patios tienen trabajo. De vez en cuando tendrían que dar una vuelta a los premios y dar algo. ¿Tú te crees que todos los años se los dan a los mismos? Yo, porque mi vida es esto, si no, yo me hartaba. Yo esto no lo veo normal, porque todo el mundo tiene su trabajo. Nos dan la subvención y para de contar. Yo, porque falta mi marido y mis hijos ya viven fuera y esto es mi vida. Muchas veces me da coraje, porque llevamos unos años que todo es igual.

P. ¿Qué futuro cree que aguarda al Festival de Patios?

R. Como siga así, me parece que poco. En el Ayuntamiento no tienen ni idea. No saben el dinero que entra con los patios. No lo aprecian y no dan facilidades para que nosotros nos podamos levantar.

C. Nosotras pertenecemos a la Asociación Claveles y Gitanillas y tenemos una revista que no recuerdo qué edición era este año. En eso somos pioneros y siempre lo hemos gestionado nosotros. Quiso participar la Diputación, echándonos una mano para que pudiéramos publicar y no nos costara a nosotros el dinero. Y este año nos ha dejado sin revista, sin poderla publicar. A última hora, que ya la teníamos hecha y maquetada, nos han dejado en la estacada.

P. ¿Cuál es su recomendación para disfrutar de los patios?

R. Lo único que les diría (a los visitantes), es que tengan cuidado y no toquen nada. Que los visiten y observen.

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12 de mayo de 2019 - 07:25 h
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