Natalia Velasco o el salto de pértiga como inspiración de la poesía

La escritora Natalia Velasco | MADERO CUBERO

Natalia Velasco (Málaga, 1998) escribe poesía y narrativa, estudia Traducción e Interpretación de inglés y griego moderno en la Universidad de Málaga, pero también ha sido especialista de salto con pértiga, deporte que ha practicado hasta hace poco. Esa aparente separación entre ambos mundos ha sido la herramienta que ha utilizado esta jovencísima escritora como fuente de inspiración, porque los saltos vitales -con pértiga o sin ella- son una constante para todos.

Velasco participa este domingo en una lectura de versos junto a Laura Casielles en la Sala Orive y llega al festival de poesía Cosmopoética como ganadora del certamen UcoPoética 2019, en el que, entre otras cosas, el premio otorga la oportunidad de compartir cartel en el festival con autores nacionales e internacionales consagrados.

La frescura en el uso del lenguaje y su ingenio en la construcción de los poemas, en los que destacan elementos como el ritmo y el humor, fue lo que la llevó a alzarse con el premio del certamen universitario. Ella, admiradora de poetas como Cortázar, Angelo Nestore o Erika Martínez, casi acaba de iniciar el camino de la poesía, como un salto más en su trayectoria.

Porque Natalia Velasco cuenta que comenzó a escribir cuando aún no sabía, haciendo dibujos para un relato, y con solo 11 años aprendió en un taller de poesía, donde despuntó y pudo cursarlo “con los mayores”. Tras dos años de aprendizaje y, siendo aún adolescente, se dio cuenta de que había descubierto la poesía. O la poesía la había descubierto a ella. Y es que aunque también escribe narrativa, lleva ya un par de años atrapada por los versos, escribiendo solo poemas.

Los saltos en la vida

Este verano ha terminado de preparar un poemario que en estas últimas semanas corrige. Sin título aún, se centra precisamente en los saltos, desde su experiencia como atleta, plasmando sensaciones corporales como la altura, el propio salto, el vacío, la caída...que se llevan a otros muchos ámbitos de la vida donde esas sensaciones sobrecogen igual.

En su horizonte, “mucha ilusión y vértigo”, porque “la poesía es abrirse y siempre me ha costado”. Que su creación personal salga de su círculo, se lea, encuentre a los lectores, es algo que “da vértigo -como los saltos-, pero también hace mucha ilusión”, confiesa. “Al final, quieres que tu trabajo lo vea la gente y le llegue”.

Mientras, esta estudiante de traducción sueña con compatibilizar sus estudios con su amor por la escritura y piensa en traducir a autores que aún no se han leído en lengua castellana. Lee poesía en otros idiomas, aunque aún no se atreve a escribir en otro que no sea el propio. La vida, de nuevo, la lleva a un nuevo salto este año, de Erasmus aún como estudiante en Grecia. Y entre tanto, a quienes se acercan a la poesía y a quien la escribe como alguien “rarito”, ofrece un consejo: “A la poesía hay que darle siempre una oportunidad”.

Natalia Velasco también ha sido finalista del II Premio de Poesía del festival Irreconciliables 2018 y del Málaga Crea 2019. Ha publicado en una antología de cuentos, Como la vida misma (EscribE, 2015), y ha participado en la colección multiverso El misterioso caso de Laura Simmons (EscribE, 2016). También ha traducido poemas y relatos para revistas literarias y colabora con la revista online TeInteresa, escribiendo y revisando artículos sobre traducción e interpretación.

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