Tres gerentes y tres concejales en poco más de un año: Cultura vuelve a la casilla de salida

Imagen de archivo de Blanca Torrent y Marián Aguilar | MADERO CUBERO

Este miércoles hizo justo un año desde que el exconcejal de Cultura del PP Juan Miguel Moreno Calderón se despidió de Capitulares. Lo hizo en una rueda de prensa en la que estuvo acompañado por el alcalde, José María Bellido, quien pronunció unas palabras que, más que a despedida, sonaron a mal presagio: “La figura de Juan Miguel es insustituible en el mundo de la cultura en esta ciudad”.

Porque un año después, el Área de Cultura del Ayuntamiento suma dos concejalas (Blanca Torrent y Marián Aguilar) y dos gerentes, con los últimos movimientos en el Instituto Municipal de Artes Escénicas (IMAE), ya que ayer mismo se comunicaba el cese de Juan Rafael Martínez y la entrada, en principio temporalmente, de Juan Carlos Limia como responsable.

Y no hay que olvidar que ese mismo puesto lo ocupaba, hace apenas año y dos meses, Ramón López, que se despidió del cargo en pleno Festival de la Guitarra de 2019, cuando el PP acababa de aterrizar en el Gobierno Local y Moreno Calderón apenas llevaba tres semanas como concejal.

Claro que, a diferencia de quiénes le han sucedido, Moreno Calderón conocía a la perfección cómo funcionaba tanto la Delegación de Cultura de Orive como el IMAE (que comprende la gestión del Gran Teatro, el Teatro de La Axerquía y el Teatro Góngora). Conocía bien la casa porque había sido concejal de este área durante el mandato 2011-2015 y porque había tejido unas relaciones muy amplias con todo el sector cutural de la ciudad.

Su renuncia al cargo, por lo tanto, sorprendió a propios y extraños en el mundo de la cultura y la política cordobesa. Y, aunque respondía en parte a un problema médico, también había en su despido voluntario un alejamiento de un proyecto cultural para la ciudad que, con la victoria electoral, comenzaba a diferir del que el edil tenía en mente y había elaborado para el programa electoral del PP.

Blanca Torrent: un relevo inesperado cuando estaba en plenas conversaciones con el tejido cultural local

Los programas electorales, ya se sabe, caducan cuando se ganan las elecciones. Así que Bellido decidió que al único nombre asociado a la Cultura de su candidatura le sucediera un perfil totalmente distinto, el de la empresaria Blanca Torrent, quien tomó posesión del área con mucha humildad y tuvo que lidiar con el estallido de la pandemia que, depende de donde preguntes, fue tomada como una maldición -especialmente en Orive, cuyos técnicos trabajan codo a codo con los artistas locales- o como una bendición -en el IMAE, que iba contrarreloj para programar el 40 aniversario del Festival de la Guitarra-.

Tras el fin del estado de alarma, con todas las grandes citas culturales de su área aplazadas, Torrent comenzó entonces una ronda de contactos con el tejido escénico local con el objetivo de escuchar las ideas que tenían para la ciudad y, en la medida de las posibilidades, comenzar a cederles espacio en la programación cultural del Ayuntamiento.

Todo ello ocurría en un momento en el que los artistas se sentían -y se sienten en gran medida- abandonados por la administración y en el que el ruido lo hacían sonoras polémicas como la del desvío de 300.000 euros del presupuesto de Cultura para la compra de mascarillas o el proyecto público-privado de construcción de un auditorio en Miraflores por parte de la empresa Riff Producciones, que prácticamente se hizo de espaldas a los responsables culturales de Córdoba.

A pesar de los titulares, Torrent siguió trabajando con los actores culturales de la ciudad y andaba en reuniones para diseñar una estrategia cultural cuando a finales de julio recibió la noticia de que iba a ser relevada como responsable de Cultura por Marián Aguilar, hasta ese momento edil de Promoción de la Ciudad y, desde hace poco más de un mes, responsable también de Casco Histórico.

Parecía la última sorpresa del año hasta que este miércoles se ha producido el cese del gerente del IMAE. Martínez se irá como llegó: sin hacer ruido y sin haber llegado a dejar su impronta en el mundo de la programación escénica. Sin embargo, para muchos, el sentimiento es que este verano se ha perdido una gran oportunidad para que numerosos artistas locales hubieran podido presentar sus proyectos en el Teatro de La Axerquía, y así cubrir el vacío dejado por el resto de programas perdidos por la pandemia.

A Martínez le sustituirá, en principio en funciones, Juan Carlos Limia, que ya estuvo al frente del IMAE en 2011, precisamente en la época en la que Cultura estaba en manos de Moreno Calderón, el concejal “insustituible” cuyo vacío sigue pareciendo insalvable para el cogobierno de PP y Cs.

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