El río Guadalquivir, a su paso por Córdoba, vuelve a tener el color del café con leche. El caudal ha aumentado de manera notable en las últimas horas después de meses prácticamente desaparecido. El río grande de Andalucía ha resucitado tras el paso de un tren de borrascas que ha dejado las lluvias más abundantes en la sierra. Eso ha hecho que los arroyos bajaran alegres y arrastraran sedimentos. Y son esos sedimentos los que le dan al río ese color.

A lo largo de esta semana, el observatorio de Aemet en el Aeropuerto de Córdoba ha anotado 33 litros justos de lluvia. El de Guadanuño, situado en el término municipal de Córdoba pero en la sierra, ha anotado 67,4 litros. En Cardeña, no obstante, se han recogido 81,2 litros durante estos días en los que un tren de borrascas ha recorrido la Península.

La crecida del Guadalquivir es notable. En Córdoba capital el caudal se volvía a extender a todo lo ancho. Hace solo unos días era fácil cruzar el río bajo el Puente Romano sin apenas mojarse los pies. Ahora, la corriente es importante. En la tarde de este jueves, por ejemplo, en el azud de Alcolea se anotaba una crecida de un metro.

El caudal entre El Carpio y Villafranca de Córdoba rondaba los 100 metros cúbicos por segundo. Irá a más, ya que en la zona de Jaén se han llegado a superar los 150 metros cúbicos por segundo. Estas cifras están lejísimos de generar problemas, que empiezan en Córdoba capital cuando se superan los 1.000 metros cúbicos por segundo. Eso sí, poco a poco se empieza a elevar la reserva en los embalses.

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12 de febrero de 2021 - 05:30 h
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