“Este caso terminará cuando mis hermanos se miren a los ojos”

María José Cepas, en el centro, ayer en la Audiencia de Córdoba. FOTO: MADERO CUBERO
La familia del supuesto hermano robado espera que el secreto de las actuaciones ayude a esclarecer el caso

Los hermanos Cepas Galiano cumplieron ayer 28 años. Por separado. Andrés lleva los dos últimos buscando a su gemelo Juan Ignacio. Oficialmente, murió al nacer, pero un reciente estudio forense del cadáver -encargado por la familia- ha demostrado que no solo no es su hermano, sino que pertenece a una chica. Tras una serie de varapalos y reveses por parte de la Fiscalía, que se negaba a reabrir el caso, ha sido el magistrado José Luis Rodríguez Lainz, titular del juzgado de Instrucción 4 número 4 el que ha reabierto el caso y ha declarado el secreto de las diligencias.

“Me llena de esperanza, lo único que espero es que se investigue de una manera seria y profunda lo que ha ocurrido”, señala María José, hermana de los gemelos. “Estos dos años han sido muy duros no se los deseo a nadie. Todo el periplo que hemos sufrido solo demuestra que las familias de los supuestos bebés robados estamos muy desamparadas”, explicó ayer a las puertas de la Audiencia. “Solo queremos saber dónde está Juan Ignacio y hemos demostrado que mi hermano no está allí enterrado. Este caso terminará cuando mis hermanos se miren a los ojos”, ha terminado.

“La reapertura de las diligencias lo hemos recibido con optimismo, fuerza y alegría, después de tremendo chasco que nos habíamos llevado. Esperamos seguir avanzando para saber dónde está su hermano y saber si hay o no una sustracción”, dijo el abogado de la familia, Alberto Prián.

El letrado no considera un problema el secreto de las actuaciones. “No nos `planteamos recurrir porque se van a realizar actuaciones que merecen ese secreto. Se levantará el secreto y veremos qué se ha hecho y tomar nuestras propias actuaciones para encontrar al hermano y al culpable de la desaparición”.

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