¿Qué es la Felicidad?

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Según la Real Academia Española de la Lengua, la Felicidad es un estado de grata satisfacción espiritual y física.

A estas alturas de tu vida, es más que probable que hayas leído u oído muchas definiciones de Felicidad. ¿Cierto?

Buda dijo… "No hay camino a la felicidad, la felicidad es el camino" o lo que es lo mismo, la Felicidad no es un destino final sino el recorrido en sí.

Sócrates nos decía algo parecido a esto… "El secreto de la Felicidad no se encuentra en la búsqueda de más, sino en desarrollar la capacidad de disfrutar con menos".

O sea, que la felicidad no viene del exterior, de recompensas o logros, sino del interior y del saber disfrutar de las cosas más simples y triviales encontrando placer en ello.

Platón, discípulo de Sócrates, también relacionaba la Felicidad con el autoconocimiento, asegurando que el hombre que consiga que todo lo que le provoque Felicidad dependa de él mismo y no de cosas materiales ni de los demás, habría encontrado la fórmula para ser feliz.

Puedes encontrar muchas definiciones de Felicidad diferentes, incluso puedes tener tu propia definición de Felicidad y comprobar que puede ser muy distinta a otras.

Me gustaría compartir contigo mi opinión y definición de Felicidad, que no es mejor ni peor que las que ya conoces, simplemente otra.

Podríamos decir que la Felicidad es un estado emocional concreto, en el que durante un tiempo determinado, estás sintiendo una emoción placentera, agradable y que te hace sentir bien.

Esta emoción puede durar unos segundos, por ejemplo cuando recibes una buena noticia. Cuando ves a alguien a quien quieres. Al adquirir algo que deseas. Puedes estar feliz durante unos segundos, unas horas o unos días. Pero la Felicidad continua y permanente es más difícil de conseguir o al menos poco probable.

Mantener la emoción felicidad de manera constante en el tiempo es bastante complejo. Siempre pueden ocurrir cosas que te pueden sacar de tu estado emocional, alterándolo a otro estado menos agradable.

La felicidad para mí es progreso y crecimiento continuo. Cuando las condiciones actuales que tienes en tu vida coinciden con tu condiciones  deseadas y además puedes seguir creciendo, a eso le llamo yo Felicidad.

Cuando perseguimos un fin, material o inmaterial, al conseguirlo sentimos una sensación de bienestar, de logro, saboreamos el momento que nos produce Felicidad. Pero rápidamente se esfuma.

¿Cuánto tiempo te duró la Felicidad tras comprar tu nuevo coche? ¿Cuánto tiempo te duró la Felicidad después de comprar ese bolso o esa chaqueta que tantas ganas tenías?

Efectivamente, una vez que consigues algo, rápidamente baja la sensación de necesidad y el deseo. Desaparece la sensación de felicidad y ya empiezas a buscarla en otro sitio, en tu próxima adquisición o en tu próxima meta.

De ahí puedes deducir que, en ocasiones, no valoramos lo que tenemos hasta que no lo perdemos.

¿Qué ocurre cuándo lo que tienes no se corresponde con lo que quieres? Si la Felicidad  hemos dicho que se alcanza cuando lo que tienes coincide con lo que deseas, cuando quieres o deseas algo y no lo tienes, te provoca frustración. En mayor o menor grado te genera infelicidad, malestar o dolor.

Si ese malestar, dolor o infelicidad lo mantienes en el tiempo, te genera sufrimiento. De aquí podemos llegar a la conclusión que llegó Buda: "El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional".

¿Cómo puedes evitar esto? Tienes dos opciones…

Una, cambiar lo que tienes y dos, cambiar lo que quieres.

Obvio, ¿verdad?

Si la distancia entre lo que tienes y lo que quieres es la causante de tu  dolor y tu sufrimiento, la solución pasaría por acercar lo que tienes (tu situación actual)  a lo que quieres (tu situación deseada) haciendo algo al respecto o bien, acercar lo que quieres a lo que tienes, adaptar tus deseos o acercarlos lo máximo posible a tu situación real.

A esta segunda opción, algunas personas le llaman conformismo. Posiblemente conozcas personas que no progresan porque no salen de su zona de confort, también conocida como zona de seguridad. Suelen ser personas que evolucionan muy poco, apenas crecen y difícilmente conseguirán nada extraordinario en sus vidas.

No seré yo quien te diga lo que tienes que hacer para ser feliz. La felicidad la encuentra cada persona en cosas y situaciones diferentes. Lo que me hace feliz a mí no tiene por qué ser lo que te haga feliz a ti y viceversa. A veces la felicidad la encuentras adquiriendo algo material, otras veces en lo inmaterial. En un paseo en soledad, otras en disfrutar de una buena compañía, contemplando un paisaje o realizando una actividad.

Lo que no cabe duda alguna es que la felicidad se alcanza al coincidir tu situación actual con la que más deseas. Se alcanza estando donde quieres estar y haciendo lo que quieres hacer, no prefiriendo estar en otro sitio ni haciendo otra cosa. En caso contrario, la pregunta es…

¿Estás dispuesto/a a pagar el precio para conseguir la felicidad?

Pagar el precio es estar dispuesto a invertir el tiempo, el esfuerzo, la energía, la emoción y el dinero si fuera el caso, para conseguir acercar lo que tienes a lo que quieres para conseguir tu felicidad.

Todo el mundo quiere ir al cielo, pero nadie quiere morirse. Todo el mundo quiere saborear las mieles del éxito y la felicidad, pero no todo el mundo está dispuesto a hacer lo que se requiere para conseguirlo.

Te animo a que reflexiones sobre esto, dedica el tiempo que necesites en descubrir qué es lo que te hace feliz.

Toma conciencia de lo que tienes, de donde estás. Deja constancia en negro sobre blanco, escribe qué vas a hacer para conseguir lo que deseas. Ponle fecha de inicio y prográmalo en el tiempo. Tenlo a mano para que puedas recordarlo en cualquier instante y puedas medir tus avances.

Y no olvides una cosa: en esta vida ser feliz no es lo más importante, es lo único importante.

Que tengas una semana extraordinaria.

Salud y éxitos.

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16 de octubre de 2017 - 13:19 h
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