Lista 6

Diez propósitos (chungos) de Año Nuevo

1. Fumar en ayunas. Si no fumas, estás tardando en empezar. Y si ya lo haces, puedes mejorar y coger el hábito de fumarte el primero en ayunas, antes de llevarte si quiera una tostadita y un cafelito a la boca. Ya verás, sienta de lujo, deja muy buen cuerpo, refresca el aliento, tonifica en general. Todo ventajas. Además, da como una descarga de energía positiva que te dura ya todo el día. Y como te deja el estómago en pie, te ahorras el desayuno. En el caso de que ya fumes en ayunas, enhorabuena. Vas bien.

2. Ir en coche al curro. Gran, gran idea. Aunque la oficina esté cerca, aunque tengas medios públicos a tiro de piedra, tú ve en coche. Autobuses, metros y demás son de tiesos, lo sabe todo el mundo. Las bicicletitas son para perroflautas, eso sí que no. Aunque al final tardes más, tú ve en coche, que es lo que queda guay, lo que da empaque. Incluso aunque no haya aparcamiento en tu trabajo. El tiempo que pierdas en atascos y buscando aparcamiento lo pasarás escuchando los programas matinales de las radios informativas, tipo Herrera en la Onda, cosa instructiva y que imbuye de optimismo y buen rollo. En el coche se va más calentito y seguro. Aprovecha ahora que la gasolina está a un precio muy asequible. Y si no tienes curro, ¿qué puede quedar mejor que aparcar tu carro en la puerta de la oficina del INEM? Anímate.

3. Picar entre horas. Imprescindible para un 2013 pleno en todos los sentidos. Ten siempre a mano algo que echarte al buche: gusanitos, un Kit-Kat, Tigretones, Panteras Rosas, un paquetillo de quicos Churruca. O mejor, pipas, que son limpitas y no molestarán nada a quien esté cerca de ti. Hay que cuidarse y comer con fundamento. El verano está ahí mismo.

4. Salir entre semana. Un colega que solía salir los jueves, los viernes y los sábados me comentaba que los domingos aún estaba borracho; los lunes y los martes, de resaca; los miércoles, depresivo; y los jueves volvía a salir. Es lo que é llamaba el bucle del ciego. Con el paso de los años, la llegada del curro y el deterioro físico y mental que éste apareja, casi todo el mundo abandona estas saludables costumbres u otras parecidas, que son sustituidas por un cerveceo, o a lo sumo un cubateo, siempre en viernes o sábado y sin cruzar la delgada línea roja, ésa que delimita la razón y la demencia, el leve malestar del día después y la resaca demoledora. El nuevo año es una oportunidad para cambiar las cosas y volver por la senda que un día abandonaste. Pégatela un jueves, con dos cojones. El viernes siempre se curra a medio gas, no pasa nada. Puedes dormitar frente a tu ordenador sin que nadie se dé cuenta. O pégatela gorda, bien gorda, un lunes, que te deje toda la semana en estado semicomatoso. Y nada de beberte una hilera de gin tónics. Mezcla, mezcla: empieza por birras, sigue con algún vinillo y luego alterna güisqui garrafón con chupitos dulces. Verás cómo esa semana los problemas de trabajo empiezan a parecer menos graves. ¡Tú puedes!

5. Estar informado al minuto de la prima de riesgo. Basta de no enterarte de nada, de vivir como si la realidad no fuera contigo. Hay que estar al día. Atravesamos una crisis gorda, ¡entérate! La mejor forma de comprender con perspectiva, rigor y complejidad lo que está pasando es seguir al minuto la evolución de la prima de riesgo. Es la clave. Ahí está todo. En Twitter hay una cuenta que te la actualiza cada diez minutos. Empieza por ahí. Luego, poco a poco, sigue con las portadas de la prensa, que dan cuenta diaria de sus pormenores. Y recuerda: si sube, es por culpa de tanto rojo chupando del bote; si baja, es que las medidas del Gobierno dan confianza. No necesitas saber más. Este 2013 vas a estar al día, no va a haber conversación sobre política o economía que se te resista. Con poco más que eso alguno se gana el pan de tertulia en tertulia.

6. Apuntarse a un secta. En tiempos de zozobra e incertidumbre, busca respuestas. En este 2013 que parece que viene revuelto, encuentra la Verdad. Lo que tienes más a mano, lo fácil, es la Iglesia católica, que quieras que no en España es un clásico. Si ya estás apuntado pero de aquella manera, que ni vas a misa ni nada, puedes penetrar algo más a fondo metiéndote en los Legionarios de Cristo, los Kikos, el Opus o alguna otra ONG de vocación caritativa. Así, además de mirar por el prójimo, te acercarás a Dios, aprenderás la obediencia y el rigor moral, y te dejarás de pensar en pamplinas. Si por lo que sea, porque lo del catolicismo te da grima o porque de pequeño fuiste a un colegio de curas o monjas y los conoces, tienes una amplia gama de sectas a las que acudir, desde las evangelistas a las islámicas, que están en alza, pasando por todas esas del culto a la personalidad de algún líder carismático, o las que prometen la salvación ante la inminente llegada de los extraterrestres. Si te piden pasta, señal de que te has ganado su confianza. Así que decídete. Para dar un giro realmente decisivo a tu vida, para empezar de cero en 2013, un propósito veradaderamente ambicioso es hacerte raeliano o cienciólogo. ¡Cuántas buenas personas vas a encontrar!

7. Abrirse cuentas en todas las redes sociales. Las redes sociales te ayudarán a dar un uso óptimo a tu tiempo. Twitter, Facebook, Linkedin, Flickr, Orkut, Digg, Typepad, Metacafe, Instagram, Tuenti, Scribd, Technorati, Foursquare, Slashdot, Gather, Folkd, Diigo, Propeller, Mister-Wrong, Fark, Care2, Dzone, Carinbridge, Linuxquestions... Todas son buenas. Hay cientos. Ábrete cuentas en todas, y tenlas todas actualizadas, con profusión de fotitos, vídeos y demás chorraditas. Lo mejor es seguir a mogollón de gente y establecer diálogo con todo el mundo, así tu experiencia social será más enriquecedora y útil. Aprovecha para opinar sobre todos los temas: política, economía, deportes, chismorreo... Tampoco hace falta que sepas mucho sobre nada para lanzarte. Tú suéltalo, que no se quede para ti, que el mundo lo sepa. El resto lo hará tu ingenio. Verás cuántos amigos haces este 2013.

8. Acudir a una reunión de antiguos alumnos. Tu presencia masiva en redes sociales sin duda te ayudará a recuperar el contacto con viejos amigos, incluidos los compañeros de clase de antaño. Apúntate a las reuniones de antiguos alumnos. O, mejor aún, propón tú una, toma las riendas; todo el mundo sabe que el que se pone al frente y organiza ese tipo de eventos suele ser un triunfador. Hasta ahora has sido muy descuidado, has ido dejando atrás aquellas entrañables relaciones. Has sido, admítelo, un descastao. Pero eso se puede acabar en 2013. Monta un buen encuentro, ya sea de antiguos alumnos del cole, del instituto, de la universidad, de los boy scouts, de tu quinta de la catequesis, de la asociación de víctimas de algún fraude... De lo que sea. No es más que una excusa para rememorar viejas anécdotas hilarantes, como cuando te caíste delante de todo el mundo, o aquella tía pasó de ti radicalmente, o la profesora te sacó a la pizarra para ponerte como ejemplo de dequeísmo y explicar lo ridículo y patético que resulta... Qué risa. Además, lo más importante: una reunión de antiguos alumnos permitirá que todos se mueran de envidia al comprobar el hombre de éxito en que te has convertido, con tu espléndida presencia en las redes sociales y tu fantástico conocimiento de la prima de riesgo.

9. Engancharse a 'La Señora'. O a la serie de La 1 que la sustituya. Hay que aprovechar bien el tiempo, siempre escaso. Buscar un hobby que dé contenido a tu vida. Engancharse a una telenovela es la mejor forma de hacerlo. En 2013, haz un esfuerzo por cultivar la alta cultura y el conocimiento riguroso de la historia de España. Y para eso, ¿qué mejor que La Señora? Es súper instructiva, como antes lo era Amar en tiempos revueltos. Nivel HBO total, a la altura de los Episodios Nacionales. Y si luego empalmas con Telecinco, tarde que triunfas. Te diviertes y aprendes. La experiencia audiovisual total.

10. Hacer listas. Haz listas, muchas listas. A ser posible, listas de propósitos para 2013. Cuantos más retos y desafíos te propongas, lógicamente más cumplirás. Es de cajón.

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Publicado el
6 de enero de 2013 - 13:46 h
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