Nube de pegatina, nube que contamina

Como dice la canción de esos Delinqüentes acusados de canciones pegadizas y "molonas", vivo en una nube de pegatina, pero sin farolas de serpentina. Aquí en la Ciudad de México vivimos en una nube que contamina, que no te deja respirar, y que día sí y día también -en el periodo del año sin lluvias- anuncia contingencia ambiental con restricciones a la circulación de vehículos y a las actividades al aire libre, debido a su mala calidad del aire que supera los parámetros establecidos por la Organización Mundial de la Salud (como si hacer estas actividades habitualmente fuera más placentero que en plena contingencia de malos humos). Fuera de bromas y de metáforas musicales, es un gravísimo problema para esta ciudad, desde hace más de 20 años cuando el porcentaje del parque móvil se ha elevado de forma exponencial, sólo de 2010 a 2013 aumentó a razón de más del 8% anual y no se realizan los debidos controles vehiculares de gases contaminantes. Las emisiones son preocupantes pero se agravan con las condiciones ambientales como el hecho de que la ciudad este rodeada de montañas, en pleno valle,  y a esta altura superior a los 2000 metros, que si no sopla viento (la semana pasada hubo una buena ventilación que no sólo se llevó la contaminación, sino también árboles y postes publicitarios) no desaparece levemente esta terrible boina gris que engorda día tras día.

Pues nada, llevo tres días con coche nuevo, no tan nuevo, matriculado en 2010 y ya no puedo circular... Pero vamos, si tuviera una eco-bici tampoco podría, si no quiero morir de ingesta de gases, de cáncer de pulmón o de ataque al corazón. Así da gusto vivir en una megalópolis que se envenena día a día, bien por el aire o por el agua corriente que tiene también unos altos índices de cal y otros compuestos, ni de lejos potables para el consumo.

¿Cómo no voy a echar de menos dar un paseo por la Rivera?Rivera Respirar el aire de esa primavera que exhala azahar y el verdor de la Sierra Morena. Escuchar cómo te despiertan y cómo se acuestan esas bandadas de golondrinas y su ceremonial baile en la Albolafia... Aquí en México ni los perros quieren ladrar para no tragar polvo negro. Y esta es mi nube de pegatina, pero de pegatina "guarri", esa que se ennegrece y tiene el pegamento hecho pelotillas. Bonito, no es.

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20 de marzo de 2016 - 01:31 h