Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Pueblos con mucho fútbol
Un siglo de rebeldía del fútbol montillano en la Campiña Sur

Formación del Montilla Vinícola en la 1976-77.

Cristian López

3 de agosto de 2025 19:56 h

0

La Campiña Sur y la Subbética cordobesa han sido históricamente dos de los núcleos más destacados del fútbol en la provincia de Córdoba. De municipios de extensísima trayectoria como Cabra, pasando por otros que casi siempre han sido referencia futbolera, tales como Lucena o Puente Genil. Y ahí se mantienen. Otro de los focos relevantes en dicha zona ha sido Montilla, donde el deporte del balompié ya suma más de un siglo de trayectoria, con sus lógicos vaivenes y sus idas y venidas. Pese a ello, la pasión nunca se perdió en el municipio vinícola, del que se tiene constancia que fue en torno a los años 20 del siglo pasado, cuando llegan las primeras referencias de la práctica futbolística en la localidad. En ese entonces con el equipo denominado Gimástica Montilla, el cual disputaba sus encuentros en un terreno improvisado y cercado por una chapa, situado frente a la carretera de Aguilar de la Frontera.

De hecho, debido a la distancia con el núcleo urbano del pueblo, los aficionados debían desplazarse en un vehículo puesto a disposición por un establecimiento hotelero. En aquel conjunto ya comenzaron a destacar multitud de jugadores locales y de otras localidades vecinas, tales como Ezequiel, Casado, Barrios, Domínguez o Armenta. Con todo, se tiene constancia de que desapareció a mediados de 1925 debido a sus problemas económicos y al hecho de que tampoco fuera muy notoria la afición futbolera por aquel entonces. Así, Montilla permaneció en un pequeño letargo hasta la década de 1930, cuando surge el Cultural Deportivo España, popularmente conocido como Los Pestiños, cuya sede de acción en su caso se situó frente al antiguo matadero municipal. Afán, Naranjo, Mora o Carrasquilla, apellidos que con el paso de los años seguirían muy arraigados al deporte montillano, fueron algunos de los futbolistas más destacados de aquel proyecto puesto en marcha por Paco Navarro. Con todo, hay que decir que la rivalidad en ese entonces se producía ante otros conjuntos locales, como fue el caso de Los Aljofifas, un equipo formado por personas de clase obrera y que jugaba en la zona conocida como el Coto. Una rivalidad, no obstante, que desaparecería a mediados de los 30, tanto por la insuficiencia económica como por ciertas desavenencias ideológicas.

La SD Montillana, el primer gran referente

La práctica del fútbol, como es lógico, se paralizó en la localidad durante la Guerra Civil, con la excepción de la labor que realizaban diversos sacerdotes en el patio del Colegio Salesianos. De esa pasión germinaría lo que a la postre sería el CD Español y, posteriormente, la Sociedad Deportiva Montilla, club creado en 1939 por un histórico como Servando Gálvez, quien comenzaba así una trayectoria de más de 70 años al servicio del fútbol en su ciudad. En esta entidad sobresalen nombres como los de Baena, Baños, Carrasquilla, Berral o Pepe Márquez, aunque tendría una pausa obligada en su funcionamiento a causa de la posguerra. Aun así, en este periodo, la actividad se mantendría en el feudo salesiano, donde fueron surgiendo equipos locales como Munda, La Legión o La Unión.

Sea como sea, en 1945, coincidiendo con la inauguración del Estadio Gran Capitán, localizado en la actual barriada del Gran Capitán, vuelve a ponerse en marcha la SD Montillana, que empieza a ganar consistencia hasta su posterior participación en torneo regionales, donde empiezan a despuntar integrantes como Morales, Lázaro, Revuelta, Feria o los Hermanos López. Dicho club, que a la postre pasaría a denominarse Unión Deportiva Montillana, fue acumulando los primeros grandes éxitos para el fútbol de dicha localidad, como fueron los campeonatos de Segunda Regional, la Copa Federación, la Copa Córdoba o el Campeonato de España de Aficionados en Madrid. Según diversos artículos escritos por el propio Servando Gálvez, y recuperados hace unos años por el Servicio Municipal de Deportes de Montilla, se produjeron victorias muy reseñables como un 6-0 al Granada o un 5-2 al Real Murcia. Sin embargo, pese a esta primera gran época dorada y al esfuerzo de muchos integrantes del club, nuevamente los problemas económicos hicieron que desapareciera dicha entidad.

Imagen de una alineación histórica del equipo montillano.

De este modo, ya hay que remontarse a finales de los años 50, cuando se funda el Montilla Alvear Deportivo, en gran medida gracias a la colaboración de Bodegas Alvear, que comienza entonces su aportación imprescindible al desarrollo y crecimiento del fútbol montillano, destacando especialmente el uso del Estadio Alvear. Pino, Gallegos, Mora, Jaime o Civico fueron algunos de los primeros jugadores que participaron en la segunda división regional, jugando sus partidos dentro de la propia instalación bodeguera. Habría un nuevo cambio de denominación a partir de 1966, cambiando su nombre por Club Balompédico Alvear, el cual conseguiría en la campaña 1969-70, el ascenso a Regional Preferente, después de proclamarse campeón provincial y vencer en la liguilla de ascenso al Triana, Linense y Valverdeña, campeones de Sevilla, Cádiz y Huelva respectivamente. Dicho plantel estuvo integrado casi en su totalidad por jugadores locales, y dirigido por Gonzalo Uceda, todo un clásico del fútbol cordobés.

Esa citada promoción dio paso a un camino glorioso por una categoría que podría ser comparable a la extinta Segunda B o la actual Segunda RFEF, ya que, a partir de 1970, el CB Alvear se vería las caras en Regional Preferente con clubes como Estepona, Linares, Marbella, Algeciras, Jaén o Almería. De ahí sobresalen nombres como los de Salido, Sánchez o el goleador Domenech.

Comienza la andadura del actual Montilla CF

1973 es un año marcado en rojo en la historia del fútbol montillano, pues se produjo el nacimiento del club que ha sido referente local hasta el día de hoy. Hay que resaltar, eso sí, que dicha fundación se produce a raíz de que la empresa Alvear se desvincula administrativamente, aunque sigue cediendo sus instalaciones. En este sentido, surge el Montilla Vinícola CD gracias al apoyo del Consistorio local, además de un grupo de aficionados y personas relacionadas con el CB Alvear, con el fin de que no desapareciera el fútbol local. Jesús Calleja fue el primer presidente de aquella entidad, que estaría dirigida por una leyenda del Córdoba CF como Juanín en su primera campaña. En aquella plantilla figuraban jugadores como Caben, Tavi, Ponce, León, Urbano, Pino, Salido, Domenech o Salva.

A partir de la campaña 1974-75, se produce un primer periodo de esplendor acumulando hasta 14 temporadas consecutivas en Regional Preferente. Sobre dicha época habría que resaltar la labor de presidentes como el citado Calleja, además de José Ruiz, Miguel Navarro o Pepe Espejo, junto a directivos como Miguel Leiva, Garramiola, Antonio Merino o Mariano Cruz. Por el banquillo del Montilla Vinícola pasarían técnicos como Miguel Requena, Uceda, Bernado Salido o Manolo Torralbo, mientras que resulta imposible mencionar a todos los futbolistas que pasaron por esas 14 campañas. Entre los mismos, hubo muchos que dejaron huella en la entidad, tanto por ser propios de la localidad, como otros muchos llegados de localidades vecinas y de la propia capital cordobesa. Sea como sea, por su legado posterior, sobresale el nombre de Juan Antonio González Ureña, quien siendo aún juvenil, debuta con el primer equipo de la mano de Miguel Requena en la temporada 1983-84, formando ya parte de los mayores justo al año siguiente, lo cual le valió para incorporarse al Real Betis Balompié, con el que llegó a debutar en Primera División en 1986, siendo hasta la fecha el único montillano que ha logrado llegar a dicha categoría. Ureña es todo un símbolo del club sevillano, donde llegó a erigirse como capitán y jugó 16 cursos consecutivos.

Con todo, en lo respecta al club, durante sus primeros años en Regional Preferente no se consigue competir por estar en lo más alto de la tabla, ya que solamente el tiempo permitiría a la entidad ir consolidándose en la división. Con todo, el cuadro vinícola llegó a alzarse en dos ocasiones (1973 y 1977) con el Trofeo Diputación. No sería hasta los años 80 cuando el conjunto montillano comienza a convertirse en uno de los equipos punteros, siendo un firme aspirante al ascenso a Tercera División. Cabe destacar la campaña 1984-85, cuando se finaliza en segunda posición tras una dura pugna con el Carolinense y el Egabrense, siendo este último el que finalmente alcanza la promoción. Tal era el impacto de la estructura montillana por esos años que, desde la 1877-78, se crea, incluso, un segundo equipo que iba a competir en Segunda Regional.

Se inaugura el Estadio Municipal de Montilla

Esa etapa de esplendor y progreso del fútbol montillano coincidirá, a su vez, con un acontecimiento trascendental para el devenir del club y de la propia historia del municipio. Se trata de la inauguración del Estadio Municipal de Montilla, que tuvo lugar en marzo de 1981, siendo entonces uno de los mejores de la provincia y con capacidad para unas 5.000 personas. Por lo tanto, el Montilla Vinícola ponía a fin a su sede en Bodegas Alvear, para dar paso al recinto donde sigue instalado a día de hoy, y el cual se inauguró, además de con un enfrentamiento del equipo local frente al Pozoblanco de Tercera División, con un choque entre el Real Betis y el Córdoba CF.

Todo esto iba a ser un caldo de cultivo para el gran hito que se iba a lograr en la temporada 1986-97. El equipo, dirigido en el banquillo por Requena y liderado en el campo por Aparicio, contando con jugadores emblemáticos como Manolo Raigón, Pepe Márquez, Carraña, Repiso, Rafa Cobos o López Colodrero, obtendría el ascenso a Tercera División en junio de 1987, sumando un capítulo que iba a cambiar desde entonces la historia y la ambición del fútbol montillano.

Plantilla del Montilla CF en la 2009-10.

Años dorados por la Tercera División

Montilla se sumaba como un municipio más de la provincia al exigente Grupo X de Tercera División, dando paso así a unos años gloriosos en la localidad vinícola. Y es que, pese a ser la cuarta categoría nacional de entonces, el nivel era realmente alto, lo que deparó que, al menos hasta mediados de la década de los 90, los resultados eran un tanto irregulares, quedando casi siempre el equipo montillano de mitad de tabla para abajo, tratando de evitar en muchas ocasiones el descenso de categoría. De esa época destacan técnicos como Manolo Calero, Manuel Polinario Poli, Agustín García o Pepe Cabezuelo. En la 1991-92 se produce el regreso al banquillo de Miguel Requena, quien, pese a tener al equipo en tercera posición, acabaría cesado en el primer tercio de la temporada, siendo sustituido por el exjugador del Córdoba CF, Real Madrid o Espanyol, Juan Verdugo.

Entre 1994 y 1997, se acumulan tres cursos consecutivos en los que se logran las tres mejores clasificaciones del paso vinícola por la Tercera División, con un quinto puesto con Antonio Gutiérrez como técnico, un sexto al mando de Rafael Sedano y Gonzalo Uceda, y otro quinto lugar con Paco Soto. Es más, este tercer año se llegó a coquetear, incluso, con la posibilidad de pelear en el play off de ascenso a Segunda B, aunque el récord de 70 puntos no fue suficiente para ese sueño.

Con el cambio de siglo llega una nueva época de inestabilidad deportiva, que se consuma con el descenso a Regional Preferente en la 1999-00, aunque ciertamente sería muy breve, ya que Félix Ruiz comandó una nueva promoción meteórica, en la que el Montilla Vinícola dominó el grupo al no cosechar ninguna derrota, con un destacado Zafra que se fue a los 44 goles, cifra récord ese curso a nivel nacional. Así se retornaba nuevamente a Tercera.

Con todo, esa época dorada parecía que había pasado y llegó nuevamente una etapa de inestabilidad, con cierto desgaste general, lo que derivó en un nuevo descenso en la 2003-04, ahora a la recién creada Primera Andaluza. De ahí se iniciaría un largo periplo de hasta ocho temporadas consecutivas en dicha categoría. Pese a los intentos continuos, no se obraba una nueva promoción. Hasta que llegó seguramente el año en el que menos se esperaba. En la 2011-12, después de finalizar el curso anterior con una permanencia apurada, el equipo montillano acaba tercero la liga regular, aunque la renuncia de la AD Ceuta apenas seis días antes de empezar el nuevo curso, permitió el Montilla Vinícola convertirse nuevamente en club de Tercera División.

Doble descenso, problemas económicos y años de austeridad

El equipo dejaría de denominarse Montilla Vinícola para ser simplemente conocido como Montilla CF, acumulando seguramente los años más duros de su historia. La andadura en Tercera duraría hasta la 2012-13, cayendo otra vez a Primera Andaluza. Pero no quedaría ahí la mala dinámica, ya que los problemas económicos ocasionan igualmente problemas deportivos, y solo un año después, el montillano José Carlos Galindo poco puede hacer para evitar la caída a la primera división provincial, estando el club en serio riesgo de desaparición.

Lance de un encuentro entre el Montilla CF y el Córdoba CF

Era momento de recuperar la identidad y la estabilidad deportiva y social. Con un proyecto renovado y con un marcado acento local, gracias en gran medida al acuerdo de cantera con el CD Apedem, el Montilla CF prosigue su andadura en provincial con entrenadores como Nico Sánchez o Álvaro Reyes. Este último estaría casi siempre cerca del ascenso, aunque no sería hasta la 2016-17, tras una auténtica carambola final por las promociones del Écija, y posteriormente el Ciudad de Lucena, cuando a los amarillos se les abrió la puerta de la recién creada División de Honor.

Sería una alegría efímera, pues solo duró un curso, aunque la situación del club ya era totalmente distinta. Estaba saneado y preparado para competir nuevamente. Con Rafa Reyes y Rafa Carrasco en el banquillo hubo dos intentos de volver a la División de Honor en los dos cursos siguientes, aunque no sería hasta la 2019-20, con el astigitano Jesús Fernández, en una campaña marcada por la llegada del Covid-19, cuando el equipo dominaría claramente la Primera Andaluza, alzándose con un merecido y extraño (por el contexto social) ascenso. El club ya ha vivido siempre instalado en esta División de Honor durante estas cuatro últimas temporadas, cada vez más consolido y tratando de armar un proyecto cada vez más sólido en buscar de pelear el ascenso y la histórica vuelta a Tercera. Por el camino, eso sí, se han cosechado éxitos como la conquista de la Copa de Andalucía y la participación en una eliminatoria previa de la Copa del Rey, que puso a Montilla nuevamente en el foco nacional. Cien años de rebeldía amarilla desde la Campiña Sur.

Etiquetas
stats