Poco a poco, los clubes cordobeses retornan a la rutina de los entrenamientos para preparar una ardua temporada. En el caso del Deza CBM, hay que añadir el ingrediente inequívoco de la ilusión. La ilusión de debutar en su techo histórico: la División de Honor Plata Femenina. El cuadro granate comenzó este lunes su regreso a la rutina, con las que continúan del pasado año más tres de los cinco fichajes oficializados por el club.

Esto es, Jessica Ojeda, Marta Camacho-Cardeñosa, Mari Aguilar, Elena García, Elsa Lucena, Ángela Zurera, Marta Pombal y Ángela Flores fueron protagonistas en el pabellón de Fátima, que pronto sufrirá una profunda renovación en su infraestructura. Así, sólo Sole López, Clara Robayo y María Castro se ejercitaron junto al resto de sus compañeras de cara a la preparación del próximo curso, mientras que Irene García y Ariadna Vázquez aún cuentan los días para unirse al grupo por diferentes motivos. En misma situación de ausencia se encuentra la chilena Claudia Álvarez, renovada para este curso pero pendiente de resolver asuntos burocráticos.

Desde prácticamente el inicio de la sesión, las granates tuvieron ejercicios con balón; sobre todo, en disparo a portería y simulaciones de ataque colectivo. También fue oportunidad para que Mario Ortiz, con la exigencia dada del ascenso de división, diera las primeras pinceladas de su entramado táctico. Las jugadoras los aplicaron en varios ejercicios durante la sesión de debut a las puertas de una temporada ilusionante.

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3 de agosto de 2021 - 05:21 h