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Ramón Medina, locutor: “Ahora todo es individualismo”

Entrevista N&B a Ramón Medina, locutor de radio

Aristóteles Moreno

10 de enero de 2026 19:57 h

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Fíjese en la fotografía de esta entrevista. El señor de la imagen quizás no le diga nada. Pero su voz se cuela en el salón de su casa desde hace años. Muchos años. Tantos que ya es una voz que forma parte de su propia familia. Ramón Medina (Córdoba, 1956) es un agitador cultural. Nada menos. Remueve el árbol de la cultura desde el otro lado del micrófono para que usted y yo recojamos sus frutos cada día.

Hijo y nieto de músicos, se sentó en la batería muy joven y desde entonces no ha parado de cuadrar compases. Vive con el alma dividida entre su pasión por la radio y su amor insobornable por la música. Los dos cimientos que han sostenido su vida. En los noventa tocó el cielo de la industria discográfica con Corazones Estrangulados y ahora mata el gusanillo haciendo versiones de las bandas que han forjado su biografía.

El 4 de diciembre pasado el Aula de Rock de la Universidad de Córdoba le rindió un merecido homenaje por su dilatada dedicación a la divulgación cultural. Músicos, periodistas y colegas noctámbulos se acercaron a la sala Long Rock para mostrarle su amistad y brindar por todo lo vivido. Que no es poco.

PREGUNTA (P). ¿La música o la vida?

RESPUESTA (R). Para mí, la música es vida. Todos los días la oigo. Y me niego a elegir entre una cosa y otra.

Los ochenta fue una década muy libre

Nació en el barrio de Cañero. En la calle Joaquín Benjumea. Y allí se crió hasta los diez años en que la familia se mudó al centro de Córdoba. Cuando abrió los ojos a la vida ya había un piano en casa. El de su padre. Que no era un padre cualquiera. Ramón Medina Hidalgo fue un conocido músico y compositor que recuperó numerosas canciones populares. “En mi casa se escuchaba el piano todo el día. Y mi madre también cantaba en alguno de los coros que mi padre tenía en la Iglesia de San Andrés”, recuerda sentado en el estudio de Radio Córdoba.

Ramón Medina hijo no estudió música reglada. No tenía la disciplina de su progenitor. Ni tampoco se dejó seducir por la profundidad del género clásico. “Yo empiezo a descubrir la música a través de un magnetófono de carretes Grundig que trajo mi padre de Radio Córdoba. Y ahí empezó a grabar cosas. Un tema de Aretha Franklin, otro de los Beatles, otro de Antonio Carlos Jobim y muchos más”.

En los Maristas se introdujo en la escolanía que dirigía un cura amigo del padre, pero fue en los jardines de la Plaza de las Dueñas donde entró en contacto con la guitarra y los bongos por primera vez. “Rafael Carlos Padilla era vecino mío y también recuerdo a Rafa Manzano y Charly de la Mata”. Poco después contactaron con el club juvenil DOSA de los Salesianos y comenzaron a frecuentar los ensayos de un grupo llamado Trócola. Allí se estrenó con la batería.

Formó su primera banda poco después, junto a Rafael Carlos Padilla y Tomás Rubio, con un repertorio plagado de temas de Eric Clanton, Jimi Hendrick y todas aquellas estrellas rutilantes de los sesenta. “Rafael Carlos no sabía inglés pero lo imitaba perfectamente”, recuerda socarronamente Ramón Medina. Hasta que montaron una obra de gospel que fue representada en los Salesianos.

Esa fue su puerta de entrada en la radio. Un antiguo empleado de Radio Córdoba, Félix Martínez, grabó el musical y los invitó a la emisora. Poco después, el propietario de la cadena, Federico Algarra, puso en marcha la FM y los tres acabaron pinchando discos. “Poníamos de todo. Tenga en cuenta que Radio Córdoba tenía una de las mejores discotecas de España. Estábamos empapados de música con el Vibraciones, Popular 1 y todas aquellas revistas del momento. Trabajábamos por horas y formamos un buen equipo de radio con Pepe Navajas, Pepa Rosales, Rafael Carlos Padilla, Toni Villar y yo”.

Entrevista N&B a Ramón Medina, locutor de radio

P. Al principio sólo seleccionaba y pinchaba discos.

R. Al principio no me gustaba hablar. Prefería hacer selecciones musicales. Rafael Carlos si se lanzó rápidamente. Hacía su magazine. Era una radio tan abierta a todo y a todos que tú venías y podías anunciar una obra de teatro en la Facultad de Filosofía y Letras. Y nosotros te sentábamos y te entrevistábamos. La radio era así. Teníamos un equipo magnífico. Empezó a entrar publicidad sin que hubiera siquiera un equipo comercial.

P. De esa época es un programa que se llamaba Hecho en España.

R. Ese programa lo hacíamos, sobre todo, Rafael Carlos y yo. Pepa algunas veces. Empezó a finales de los 70 y se emitía a mediodía. Entonces se estaba generando muchísima música española.

P. La sintonía del programa era un tema de Iceberg.

R. Claro. Había mucha música instrumental entonces, sobre todo, de Cataluña, como Iceberg o Música Urbana.

P. También se pinchaba en aquel programa a Leño, Asfalto y todos aquellos grupos de rock urbano.

R. Es que éramos muy rockeros. Para mí, lo más lindo de Hecho en España fue que empezamos a apoyar a los músicos de Córdoba que grababan sus primeras maquetas.

Medina Azahara grabó Paseando por la Mezquita en una cinta de magnetofón que emitíamos en Radio Córdoba

P. Como Expresión.

R. Expresión fue anterior porque ya tenían disco. Yo me refiero a los primeros grupos no famosos. Medina Azahara grabó su primer tema Paseando por la Mezquita en una cinta de magnetofón en su local de ensayo que nosotros en Radio Córdoba empezamos a emitir en carretes. Ellos eran un grupo de versiones de baile que se llamaba Retorno. Y de ahí nace Medina Azahara porque empiezan a hacer temas de rock andaluz. Nosotros empezamos a ponerlos en la radio y llegó a oídos de los hermanos García Pelayo en Sevilla. Y de ahí a la CBS, a Madrid y a Londres, adonde nos fuimos a verlos.

P. Y triunfaron en Londres.

R. ¡Cómo! Es que aquello era muy original. imagínate en la gran sala de rock de Londres donde habían pasado los Beatles, los Rolling Stones y todos los grupos del momento. Y llega Medina Azahara con un rock duro, pero con un deje flamenco.

P. Hablamos del año 80-81.

R. Sí. Y tuvieron buenas críticas por la originalidad.

P. Y usted siguió en Radio Córdoba FM.

R. Tengo una aventura mínima cuando inauguran Radio Lucena pero me vuelvo a Córdoba. Justo entonces Canal Sur Radio monta su canal de música. Me hacen una prueba para Canal Sur 1 y me quedo porque contratan a dos locutores, uno para hacer de lunes a viernes y otro para los fines de semana. Yo encantado porque, por fin, voy a ganar dinero de verdad en la radio. Me ofrecían un buen sueldo y era una radio seria con un ámbito potente en Andalucía y programación muy internacional. Cisco Casado estaba conmigo de productor y Manuel Contreras de técnico de sonido. Canal Sur 1 empieza con muchísima fuerza hasta que sucumbe y desaparece. Era una auténtica locura porque económicamente aquello fue brutal.

Entrevista N&B a Ramón Medina, locutor de radio

P. No era sostenible.

R. No fue sostenible porque lo hicieron insostenible. Fue una cosa absurda. Se lo cargaron.

P. Y se volvió a Radio Córdoba.

R. No. Justo cuando estoy en Canal Sur 1, y después de pasar por varias formaciones musicales, conozco a Yonka Zarco que estaba en un grupo que se llamaba Adrenalina y era como nuestro Leño cordobés. El batería de Adrenalina se va a la mili. Yo ya los había visto en la Muestra Pop-Rockera y me encantaba lo que hacían. Un día en un pub de Córdoba me encuentro con Yonka y le digo: “Tío, me gustaría mucho tocar contigo”.

P. Usted no lo conocía.

R. Sí. Como yo ya estaba en la radio también estaba ligado a la historia de la Muestra Pop-Rockera.

P. Que en aquella época funcionó muy bien.

R. Funcionó muy bien y tocaban todos los grupos de Córdoba. Yo estaba ligado como asesor y jurado.

Los grupos de la movida eran simpáticos, pero como músicos no valían un duro

P. Entonces estaba Pedro Mateos.

R. Pedro Mateos era el que dirigía todo el cotarro de la Muestra.

P. ¿Cuándo empezó la Muestra Pop-Rockera?

R. Calculo que en 1980 o 1981. Tuvo distintas fases y la primera duró hasta 1986 o por ahí.

P. Hacíais audiciones de los grupos que se presentaban.

R. Claro. Ya había un estudio de grabación en Córdoba que se llamaba Ruido Azul. Y luego fue el estudio de Paco Récord. Por ahí pasaban todos los grupos de Córdoba para grabar. Todos. No había otro estudio de grabación.

P. ¿Dónde estaba ese estudio?

R. Ese estudio estaba en Santa Rosa. Se grababa con cintas de magnetofón. Paco Récord fue luego el director de la Banda Sureña. Empezó primero la gente del antiguo grupo Jaleo, con Carlos Sánchez y Pablito León. Luego se asociaron con Paco, que al final se quedó solo con el estudio.

Entrevista N&B a Ramón Medina, locutor de radio

P. Jaleo también fue un grupo que funcionó mucho tiempo.

R. Fue un grupazo. De lo mejor que había en Córdoba. Estaba Charly de la Mata y Pablito. Un grupo con dos guitarras solistas. Era muy bueno. Yo toqué con Jaleo una temporada. Estaba de vacaciones en Málaga y fueron a buscarme porque el batería los dejó tirados cuando se clasificaron para el Alcazaba.

P. Usted ha tapado muchos agujeros.

R. Yo he tapado muchos agujeros, sí. Antes de entrar con Yonka había pasado ya por otros grupos como La Cooperativa, con Rafael Carlos Padilla y Pepe Atance, y otras historias. Con Adrenalina estuve un año o dos. Luego el grupo se rompió y entonces Yonka y yo formamos La Reserva y nos presentamos al concurso de Jerez que ganó Tarik.

P. Ese concurso también lo ganó Danza Invisible.

R. Claro. El año que gana Danza Invisible los de Jaleo se quedan los segundos y el grupo invitado que toca esa noche son Gabinete Caligari, que eran muy malos. Pero muy malos.

P. Pues fíjese la que liaron después.

R. Eran muy malos tocando al principio pero, claro, venían de la movida madrileña.

Con Corazones Estrangulados tuve la experiencia que todo músico desea

P. ¿En La Reserva estuvo mucho tiempo?

R. Sí. La Reserva tuvo dos formaciones: una con Carlos y Pablo en la guitarra y otra con Joaquín Montoro y Pepe Atance. Luego se incorpora Carlos, Pepe Atance se va y se forman Corazones Estrangulados con la entrada de Eva.

P. Entonces Corazones Estrangulados fue consecuencia de La Reserva.

R. El tema de Corazones Estrangulados nace con La Reserva.

P. Ese tema pega un pelotazo.

R. Ese tema fue muy chulo.

P. Funcionó muy bien.

R. En realidad, el primer disco tuvo una producción mínima. Lo grabamos en un estudio muy pequeñito, pero tenía muy buenas canciones. Luego ya hubo una apuesta en un segundo disco con un buen estudio de grabación. Llegamos a grabar dos temas con Eva Riquelme y un tercer disco con Mayka Ramírez.

Entrevista N&B a Ramón Medina, locutor de radio

P. Y Eva se fue.

R. Sí. Eva lo dejó. Quería hacer una carrera en solitario y hoy por hoy creo que trabaja muy bien las manualidades. Hace unas esculturas fantásticas. Le gustó de siempre.

P. Corazones Estrangulados ha sido su vuelo más alto.

R. Musicalmente sí. La experiencia que todo músico desea. Ahora no sé porque todo es muy individualista. Antes era el concepto de grupo, trabajar juntos, viajar en furgoneta, pasar horas y horas en el ensayo. Y se notaba. Cuando un grupo hoy se sube a un escenario y toca, yo siempre digo: “Sí, están componiendo cosas muy chulas, pero esa gente no se ha pegado horas de ensayo”. Grupos como Danza invisible o Los Secretos mamaban muchas horas de ensayo. Para que un grupo suene compacto tiene que ensayar mucho. Y nosotros nos dedicábamos a eso.

Con Corazones tuvimos que hacer muchas promociones. Yo pedía permiso en Canal Sur y me quedaba por la noche a grabar programas de madrugada para poderme ir con el grupo a una promoción. Justamente el día que empieza la Guerra de Irak, nosotros tenemos un magazine con Teresa Campos y Terelu. Nos montamos en el tren de madrugada y nos dice el revisor: “¿Dónde vais? Acaban de pegarle un bombazo a Irak”.

P. Hablamos de la primera Guerra del Golfo en 1991.

R. Sí, la primera. Nos invitan a un programa de lujo para hacer un playback en televisión y estalla la Guerra de Irak. El programa se hizo y nos presentó Terelu con nuestras pintas flamantes.

P. Con Corazones viajaron mucho.

R. Mucho. El proyecto de Corazones dura casi 5 años. Los tres primeros son los potentes. Los dos primeros discos fueron los más buenos. Tocamos mucho porque tuvimos suerte de que nos fichara Rock Connections, que era la compañía manager que llevaba a Ciudad Jardín, Danza invisible, Los Secretos, Rosendo y toda la crema. Con quien mejor encajamos entonces era con Danza Invisible. Nos hinchamos de hacer conciertos con ellos y nos hicimos amigos. A Javier Ojeda me encanta verlo de vez en cuando.

El primer estudio de grabación se llamaba Ruido Azul y por ahí pasaron todos los grupos de Córdoba

P. Y no tuvieron más recorrido.

R. Hubo una serie de discrepancias y Eva decide dejar el grupo. El primer disco lo hicimos con Paco Martín, el segundo con Dro y el tercero con Warner, que absorbió a Dro. Pero Eva se va y ya no es lo mismo.

P. Eva tenía una voz muy particular.

R. Eva era muy personal. Maika era otra cosa. Otro tipo de cantante. El momento de composición también cambió un poco. Era el momento grunge. Nos hicimos más rockerillos y cambió la dinámica. Se perdió esa magia que tenían los dos primeros discos y, sobre todo, la voz de Eva. Las canciones las componía todas Yonka. Las ensayábamos y las preparábamos el grupo y luego ella se acoplaba.

P. Esa canción era redonda.

R. Sí. Era muy bonita. Pepe Atance ya no estaba en el grupo, pero tenía una grabadora de cuatro pistas y la grabamos con una caja de de ritmos en el chalet donde ensayábamos. Ni siquiera la batería. Solo los instrumentos simples y la voz de Eva. Ese tema llega a Paco Martín. Y, según nos cuenta él mismo, en su despacho en Madrid lo ponía una y otra vez. La gente pasaba y decía: “¿Eso qué es? ¿De dónde son?”. Entonces Paco nos llamó y nos preguntó si teníamos más canciones. No teníamos nada más pero le dijimos que sí. Un día bajó a Córdoba y cogimos temas que teníamos de La Reserva.

P. ¿De Corazones se podía vivir?

R. En aquella época sí. Yo vivía en casa y hasta podía ahorrar un poquito incluso. También es verdad que Corazones pilla el declive de la industria. De cobrar hasta un millón y medio o dos millones, se bajó a 700.000 pesetas.

Entrevista N&B a Ramón Medina, locutor de radio

P. Músico, periodista, locutor, divulgador cultural. ¿En qué oficio se reconoce?

R. Últimamente más en divulgador cultural. Estoy muy pendiente de lo que pasa en la ciudad y me gusta mucho apoyar a la gente que hay en Córdoba.

P. ¿Cuál es el pulso cultural de Córdoba hoy?

R. El que más conozco es el musical porque me he movido en él durante mucho tiempo, pero me consta que hay mucha gente interesante haciendo vídeos, creando teatro, pintando, incluso escribiendo. Aquí hay gente trabajando y haciendo cosas interesantes. ¿Qué pasa? Que mucha gente ve que no hay respuesta en Córdoba e intenta volar.

P. ¿Qué música tiene ahora en la cabeza?

R. Lo más instantáneo es la música que suelo tocar todavía. Me dedico profesionalmente a la radio, pero como hobby sigo tocando.

P. ¿Y qué toca?

R. Toco con grupos de amigos. Con algunos hago simplemente versiones de cosas que me gustan. Por ejemplo, tengo un grupo que se llama Free Company Experience. ¿Por qué ese nombre? Pues porque empezó como un homenaje a Paul Rodgers, cantante y creador de grupos como Free o Bad Company. Estoy hablando de final de los 60 o 70. También hago otro tipo de versiones con Juan Caballero. Estuvimos casi más de una década en un grupo que se llamó Krash Sierra, donde hacíamos versiones de rock, soul y algo de funk.

El día que empieza la Guerra de Irak teníamos un magazine con Terelu Campos

P. Su padre dijo en una entrevista de 2009: “La música me ha hecho feliz”. ¿Y a usted?

R. Mucho. Y me sigue haciendo feliz. Mi padre estudió música, pero sé que lo que más le gustaba era la música coral. Trabajar con voces. Tenía sus pequeños combos donde cantaba en iglesias y cuando se jubiló creó el Orfeón CajaSur. Fueron los años más felices de su vida porque hacía las canciones de su padre trasladada a voces

P. Hijo y nieto de músicos. ¿Su destino estaba escrito?

R. Imagino que sí. Desde muy pequeño estoy escuchando música. Mi abuelo hacía canciones tradicionales arraigadas en Córdoba. Lo que pasa es que he sido muy vago y no he estudiado. Me lo planteé muchas veces, pero siempre se fue cruzando algo en mi camino. He tenido mi corazón partido entre la música y la radio.

P. ¿Qué aprendió de su padre?

R. La bondad. Creo que era una persona bastante buena. Demasiado buena.

P. ¿Se puede ser demasiado bueno?

R. Sí. Yo creo que mi padre era un ser muy bueno. Muy trabajador y un buen padre de familia. Era una persona tranquila y se podía hablar con él. Fuimos tres hijos y mi madre no trabajaba. Sacó la plaza en el conservatorio como profesor y por sus manos pasaron muchos pianistas, jóvenes, medianos y mayores. Le dio mucha pena que pianistas jóvenes no siguieran estudiando piano. Pasaban por sus manos chavales con facultades extraordinarias, pero no rendían en los otros estudios y la familia los retiraba del conservatorio.

Entrevista N&B a Ramón Medina, locutor de radio

P. ¿Qué canción le cambió la vida?

R. Elegir un grupo es imposible. Por mi trayectoria radiofónica me encuentro tantas modalidad de música que no puedo elegir. Me gusta mucho el soul, por ejemplo. Y le puedo hablar de Aretha Franklin, de Temptations o de Sly and the Family Stone. Si me voy al pop, le puedo hablar de los Beatles, de los Rolling Stones y de Allman Brothers Bang. Hay canciones sueltas como Zanzibar, de Billy Joel, o Brother to brother, de Gino Vannelli.

P. ¿Ha sido más de Hendrix o de Mecano?

R. De Jimi Hendrix. Sí, sí, sí. El pop español me gusta, pero me gusta más el rock.

P. Que fue barrido por la movida. Leño, Asfalto y toda aquella generación.

R. Leño, Asfalto y Bloque eran de los setenta. La movida empieza en los 80. Para mí, Radio Futura fue de lo mejor de la movida.

P. La movida llegó con una fuerza tremenda.

R. Entró con una fuerza tremenda. Para los que habíamos escuchado tanta música de los 70 y de los 60, la música en los 80 era una birria. Los grupos eran simpáticos y ocurrentes, pero como músicos la mayoría no valían un duro. Muchos de los discos bien grabados de la movida no los grababan los mismos artistas sino músicos de estudio. Un grupo de la movida entraba en un estudio y le costaba a la compañía un dinero hasta que esa batería o ese bajista estaban cuadrados y en su sitio para una grabación. Y una vez que está el disco ya grabado, ahora te lo aprendes y lo tocas en directo. Eso era así.

En la radio fórmula yo no ponía lo que quería. Las discográficas pagaban por su artista

P. Randy López dijo en una entrevista reciente: “Hubo un complot para acabar con el rock andaluz”. ¿Exagera o da en el clavo?“

R. Yo creo que dio un poco en el clavo. Es que el rock andaluz era de Despeñaperros para abajo y la movida en Madrid estaba muy potente. ¿Qué pasaba? Que los músicos del rock andaluz eran músicos. La gente de Cai, por ejemplo, eran buenos músicos. La movida era tan potente y generaba tanto dinero que con ese movimiento de rock andaluz de bandas con buenos músicos y temas que duraban 11 minutos hay un temor de la industria y de las discográficas.

P. ¿Cuál ha sido el secreto de Medina Azahara?

R. Hacer un himno como Paseando por la Mezquita.

P. Pero Medina Azahara ha durado 40 años más.

R. Por algo será. Es un buen himno. Los dos primeros discos me gustaron mucho. El segundo, La esquina del viento, es rock andaluz pero sinfónico. En aquella época tuvimos mucha amistad con ellos. Los conocíamos e íbamos mucho al ensayo. Miguel Galán, que fue el guitarrista, venía mucho a la radio y empezó a escuchar todo lo que poníamos nosotros. Gino Vannelli, Génesis, Yes, Iceberg y todo este tipo de bandas. Él no era un gran instrumentista, pero sí un buen compositor y las melodías que creaba con la guitarra eran melodías. Si oyes los punteos de Miguel Galán, eran melodías cuadradas para cada tema. Y toda esa influencia de lo que escuchó en la radio está, sobre todo, en el segundo disco.

P. ¿La movida fue el triunfo de La frivolidad?

R. No sé. Yo no creo que todo el mundo de la movida fuera frívolo. Había mucha frivolidad. Sí que la había. Hasta en el cine del momento, con Almodóvar. Pero había gente que realmente se lo curraba muy bien. Amaban el arte y la música. Santiago Auserón escribía cosas muy bonitas y musicalmente Radio Futura tenía calidad.

Entrevista N&B a Ramón Medina, locutor de radio

P. La década de los 80 fue una aventura llena de riesgos.

R. Pero es que era muy libre. Había una libertad guapísima. La movida de Madrid yo la viví en la distancia, pero aquí se creó otra movida. La gente arriesgó en todo. Arriesgó incluso con la salud. De hecho, hay mucha gente que arriesgó demasiado y no está hoy aquí entre nosotros.

P. ¿Qué le faltó a Corazones Estrangulados?

R. A Corazones Estrangulados le faltó un tercer disco con Eva. Cambiar de vocalista cambió un poco también la personalidad del grupo. Era una fusión interesante. Veníamos cada uno de un mundo. Joaquín, el bajista, venía del punk. De Colectivo Paralelo.

P. Colectivo Paralelo. No lo recordoba.

R. Y venía también de una banda que se llamaba Fucking Lechuga. Yonka venía del rock y sus letras molaban. Escribía bien y tenía periodos fructíferos. Todo lo que tenía a su alrededor se transformaba en letras. El guitarrista, Juanjo López, era súper joven y venía del swing y de tocar rock and roll. Esperamos a que terminara la mili para que se incorporara al grupo. Y Carlitos había estudiado piano y era muy amigo de Joaquín. Era un pianista de fondos y, sobre todo, cantaba muy bien. Le hacía a Eva muy buenas voces. Y a mí me gustaba la música brasileña. Me decían el latino del grupo.

P. ¿Subirse al escenario o meterse en la pecera?

R. ¿Sabe qué pasa? Que como ahora me subo menos, me gusta más el escenario.

Cuando llegó OT arrasó con todo

P. Lo echa más de menos.

R. Es que me gusta mucho tocar la batería. Y cuando te subes al escenario es porque vas a mostrar algo. Yo no me subo al escenario para no mostrar nada. De hecho, me subo al escenario muchas veces para presentar y eso me gusta menos. No me da miedo el escenario, pero no me gusta presentar. Me gusta más subir al escenario sentado en la batería.

P. Usted ha declarado: “Echo de menos aquella radio creativa y libre”. ¿Hoy está encorsetada y cautiva?

R. Sí. La radio no tiene esa libertad. ¿Sabe cuál es mi problema? Que he vivido una radio libre. He vivido muchas radios diferentes. He vivido la radio que se trabajaba colectivamente. Todos trabajábamos con todos. Todos nos dejábamos asesorar por todos. Y eso ha ido desapareciendo. Todo es mucho más individual. Pasa como con la música también: hay menos grupos ahora y más artistas solos que trabajan en casa con su equipo. Todo es muy comercial.

P. ¿Las radio fórmulas son una estafa?

R. Si está bien hecha es un buen medio de promoción. Yo he estado en Cadena Dial en Madrid durante cuatro años. Y vi que hay evidentemente una radio comercial donde las compañías discográficas pagan porque tu artista sea número uno, pero entonces se apostaba también por otros músicos. La radio fórmula son colores. Rojo, verde, azul, negro y blanco.

P. ¿Eso qué significa?

R. El rojo son los discos que hay que poner y que están muy apoyados por las compañías discográficas. Los azules un poquito menos. Y vas jugando. Tú eres rojo, pero pasas a azul.

Entrevista N&B a Ramón Medina, locutor de radio

P. ¿Usted pinchaba lo que quería?

R. No. La radio fórmula está establecida por colores. Tienen un orden de emisión. Lo que pasa es que en esa época en la que yo me voy a Madrid, en 1998, todavía hay un apoyo a ese artista que está empezando y la radio les permite un color para ver qué tal funciona. Eso existía todavía cuando yo me subí a Cadena Dial. Luego ya desapareció.

P. Ahora ya ni eso.

R. Ya ni eso. Las compañías pagan para que esté ahí el disco de Alejandro Sanz o cualquier otro y lo demás es música de hace años.

P. Le pagan a la radio.

R. Pagan a la radio. Claro.

P. ¿En qué locutor se mira?

R. En aquel momento nuestros referentes estaban en Radio 3. Pero ni yo me fijaba en cómo lo hacía Carlos Tena ni en Diego Manrique.

P. Carlos Tena era irrepetible.

R. Irrepetible. Era único. Yo no me veía reflejado en él porque estaba como una cabra. Yo lo he conocido después personalmente. Un referente fue para mí Rafael Carlos Padilla, que era mi amigo y, aunque es verdad que cambiaba la voz, lo hacía bien.

Hoy me reconozco como divulgador cultural. Me gusta apoyar a la gente que hay en Córdoba

P. ¿Y Jesús Ordovás?

R. No era mi estilo.

P. ¿La cultura subvencionada es cultura?

R. ¿Por qué no? Yo creo que sí. La cultura subvencionada es cultura si se respetan los cánones. Ahora, si tú llegas con un producto cultural y te dicen “yo te lo subvenciono, pero a mí me cambias el formato porque ese formato no me gusta”, eso ya es otra cosa. No. Que se respete al autor y se respete la obra. Y que se subvencione. Y, si no te gusta, no la subvenciones.

P. ¿La peor de las censuras es la autocensura?

R. No.

P. ¿Usted la practica?

R. Yo no me castigo con la autocensura. Lo que no me gusta, intento remediarlo o arreglarlo.

P. Le acaban de rendir un homenaje en la Aula de Rock y Cultura Underground de la Universidad de Córdoba. ¿Le quieren jubilar?

R. Todo el mundo me quería jubilar la otra noche. Es verdad que no me queda mucho. Tengo planes.

Entrevista N&B a Ramón Medina, locutor de radio

P. ¿Qué planes?

R. Pues descansar un poquito y trasladarme a otro lugar.

P. Me han dicho de usted una cosa tremenda.

R. ¿Buena o mala?

P. Que usted es una persona sin enemigos y que todo el mundo lo quiere.

R. Yo me sentí muy querido el otro día. Es verdad. Algún enemigo tendré. Hay un vecino que no me mira bien y no sé por qué.

P. ¿Usted hace radio para que lo quieran?

R. No. Ahora, si el efecto es ese, pues estupendo. Será porque transmito buenas vibraciones.

P. Como la revista musical de su época.

R. Vibraciones y Popular 1. Mis revistas musicales. Con eso era con lo que nos empapábamos de música. Y también con Disco Expres, que era de papel como de periódico. Todo eso era lo que empleábamos nosotros para ir superándonos en la FM de Radio Córdoba.P. ¡Cómo ha cambiado el cuento!

He tenido mi corazón partido entre la música y la radio

R. Ha cambiado muchísimo. Por eso digo que tengo la buena o mala suerte de haber vivido esa radio. Ahora los medios que hay son inmensos, pero no te dejan libertad.

P. ¿No?

R. Yo he tenido la oportunidad de estar durante cuatro años haciendo radio a nivel nacional. El primer día que llegué y me senté delante de la mesa sabiendo que me estaba escuchando toda España mi sudor no era mi sudor. Yo jamás he olido así. Era una sensación rarísima. Nunca he sido consciente de eso. Llegué a hacer hasta cuatro programas a nivel nacional. Y todo cambió a partir de OT.

P. ¿Por qué?

R. Todo cambió. La industria cambió a partir de OT. Las emisoras cambiaron a partir de OT. Llegó OT con tanto dinero y con tanta fuerza con los artistas Bisbal y compañía que arrasaron con todo. Yo no tengo nada en contra de ellos, pero ya que salen en un programa de televisión a nivel nacional y están cantando una canción de los Beatles, ¿por qué no dicen quiénes son los Beatles? Cantaban las canciones como si fueran suyas.

Por eso aquí hemos continuado con programas como Música Propia. Hoy día todos los grupos que hay son de versiones. Y la gente que compone, que sigue estrujándose la cabeza, tiene todo ese material metido en un cajón. Vamos a darle apoyo a todos esos chavales para que vengan a la radio y canten un tema aquí en directo. Eso es súper bonito.

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