Teresa Jiménez, guitarrista flamenca: “Tengo el poder de transmitir felicidad”
Hace exactamente tres años Teresa Jiménez barrió como un vendaval las redes sociales. Sus vídeos flamencos se viralizaron por medio mundo en un fenómeno verdaderamente inaudito. De Turquía a Guatemala y de Alemania a Bangladesh miles de aficionados aplaudían sus picados de guitarra y reclamaban nuevas entregas digitales de una joven que entonces no había cumplido aún los 25 años.
Hoy Teresa Jiménez suma 4 millones de visualizaciones cada mes, se ha subido al escenario de tres continentes y es embajadora de algunas de las marcas de instrumentos más conocidas del mundo. Su última composición, La Ribera, acumula más de 25 millones de visualizaciones y antes de fin de año espera presentar su primer disco como guitarrista flamenca.
Son las diez de la mañana en la Puerta de Almodóvar. Los rayos del sol se abren paso por fin después de un ciclo de borrascas interminable que ha empujado al Guadalquivir a una de sus cotas históricas. La joven instrumentista aparece con un estuche negro reluciente donde guarda la guitarra como oro en paño. La semana próxima Juan y Medio, uno de los presentadores más mediáticos de la pequeña pantalla, la espera en Canal Sur. Mientras tanto, el fotógrafo de Cordópolis la inmortaliza en uno de los rincones más imponentes del casco histórico.
Si no tuviera pellizco no estaría aquí
PREGUNTA. ¿Qué hay que tener para ser guitarrista flamenca?
RESPUESTA. Conocimiento, disciplina y talento. Yo creo que esas son las tres cualidades que tiene que tener una guitarrista que quiera ser artista.
Y Teresa Jiménez quiere ser artista. Ese es su objetivo irrenunciable desde hace más de tres años. Justo cuando una carambola cambió radicalmente su suerte. En ese momento la joven cordobesa realizaba una estancia como Erasmus en Bélgica en el marco de sus estudios de Dirección y Administración de Empresas. Ya tenía la carrera de guitarra flamenca en el bolsillo. Nada menos que 14 años picando piedra en el Conservatorio Superior de Música de Córdoba.
Concluyó sus exigentes estudios de guitarra extenuada y quería tomar aire en el extranjero. Fue entonces cuando su padre cayó enfermo de covid y fue ingresado en el hospital. Para levantarle el ánimo le grababa vídeos con pequeñas piezas de flamenco. “Quería que viera que había vuelto a tocar”, asegura frente a un vaso de leche con Cola Cao. Subió uno de los vídeos a Instagram. Y se obró el milagro.
“El vídeo se viralizó y en una semana tuvo muchísima repercusión. Entonces me dije: ‘Voy a subir otro’. El aumento de visualizaciones fue exponencial. Cada vez los veía más gente y me llegaban mensajes de todo el mundo. Muchos me pedían clases de guitarra y otros me invitaban a su ciudad para tocar en directo”, relata Teresa Jiménez.
Su primer concierto fue en la Universidad de Córdoba. Un profesor la contrató para un evento académico. “Fue como cerrar el círculo. En la Universidad estudié la carrera y en la Universidad me ofrecían mi primer trabajo”, subraya la instrumentista. La piedra empezó a rodar y desde entonces ha tocado en Europa, Asia y América. En septiembre de 2023 se convirtió en la primera guitarrista flamenca que actuó en el Guitar Festival Hamburg, una de las citas referentes del calendario internacional. También tocó en Holanda, la República Checa y Emiratos Árabes Unidos, donde vivió una “experiencia increíble” como solista.
Yo no creo que el flamenco tenga que venir de la penuria y el hambre
P. Leo en su dosier de prensa lo siguiente: “Teresa Jiménez, la guitarrista con mayor proyección de la nueva generación del flamenco”. La autoestima que no falte.
R. [Se ríe abiertamente] Es muy importante transmitir lo que queremos hacer y también lo que estamos realmente consiguiendo.
P. ¿De dónde nace la jondura de Teresa Jiménez?
R. Pues eso no lo sabía decir. La jondura se tiene o no se tiene.
P. Y Teresa Jiménez tiene pellizco.
R. Yo diría que sí. Si no, no estaría aquí.
P. ¿La solea emerge de las tripas?
R. Para mí, la solead es un palo flamenco muy sensible, que hay que saber escuchar y también darle tiempo.
P. Decía Manuel Agujetas: “Para cantar por seguirillas hay que haber pasado mucha hambre”. ¿Usted ha pasado mucha hambre?
R. Yo no he pasado mucha hambre. Pero es que tampoco voy a cantar por seguirillas.
P. Pero va a tocar por seguirillas.
R. Eso sí. Pero las seguirillas, al igual que la soleá, son dos palos que hay que darle su tiempo y escucharlos con tranquilidad. Yo no podría comparar lo que los cantaores antiguos pensaban antes con lo que yo siento hoy. Porque hemos vivido en momentos diferentes. Y, en vez de pensar que el flamenco pueda venir de la penuria y el hambre, yo pienso que con el flamenco que hago y con mi forma de ser tengo el poder de transmitir a las personas la felicidad que ahora justamente parece que nos estamos desviando de ella.
P. Y decía Chocolate: “Yo canto lo que he llorado”. ¿Y Teresa Jiménez?
R. Pues mire: a lo mejor yo también estoy tocando lo que he llorado. Pero una vez que lo he llorado, le cambio la reflexión y lo convierto en algo positivo.
Cuando se rompen los cánones flamencos nacen nuevos artistas
Pero vayamos al principio. Teresa Jiménez entró en el Conservatorio de Música de Córdoba empujada por sus padres, como cientos de niños cada curso. Tenía ocho años de edad. Fue a ver un concierto didáctico en el mismo centro y sus ojos se detuvieron en un instrumento: la guitarra flamenca. ¿Razón? Ninguna. Su padre escuchaba flamenco de vez en cuando pero en casa nadie había cogido nunca un instrumento.
“No era buena alumna”, admite sin paños calientes. Iba cada día al Conservatorio pero estudiaba poco. Lo justo para ir sacando las notas adelante. Su primera profesora de guitarra flamenca fue Pilar Alonso. “Ella me transmitió la guitarra desde la felicidad”, afirma. Y así la ha vivido hasta hoy día. De hecho, no hay fotografía ni vídeo de Teresa Jiménez en que la guitarrista no salga mostrando una sonrisa de oreja a oreja.
Uno de sus ídolos es, por supuesto, Paco de Lucía. También admira a Paco Peña y, cómo no, al cordobés Vicente Amigo. La música brasileña es su debilidad. “Mucha gente dice que el flamenco es muy complicado, pero yo reniego de esa impresión. Para mí, el flamenco está siendo una experiencia preciosa. Yo animo a todo el mundo que quiera ser artista a que luche por ello y disfrute de todo el camino. Vivir de esto es una cosa muy satisfactoria”.
Su eclosión en las redes sociales ha sido un factor decisivo de su crecimiento como artista. Solo en Instagram suma casi 250.000 seguidores. Otros 100.000 en Tik Tok, más de 126.000 en Facebook y 61.000 en YouTube. Ha impartido un puñado de marterclass de guitarra flamenca en muchas ciudades y ofrece un tutorial por redes con enorme éxito. “Tengo una vocación didáctica muy grande. Me encanta transmitir mis conocimientos flamencos”, señala.
Ha protagonizado ya más de 60 conciertos dentro y fuera de España y es guitarrista embajadora de las firmas especializadas JBL, Thomann y D’Addario. Representó a España en la JBL & Martin Garrix Music Academy 2024 y ha colaborado con el Dj holandés Sefa en una performance que mezclaba música tecno con flamenco. En su último espectáculo, Cruce de Caminos, dio sus primeros pasos en el terreno de la fusión.
P. ¿Qué es el nuevo flamenco?
R. Cada uno le pondrá un matiz distinto. Para mí, la forma en la que yo estoy transmitiendo el nuevo flamenco es con esa elegancia y esa felicidad que ofrezco.
Todo lo que sea crecer para un sitio o para otro, en mi opinión, es muy positivo. Es verdad que es muy importante tener una tener una base flamenca, pero también que la música siga evolucionando. Te puede gustar más o te puede gustar menos, pero es muy bonito que coexistan distintas formas de ver y sentir el flamenco. A todos no nos puede gustar lo mismo.
Yo soy una guitarrista que se sube al escenario y no frunce el ceño
P. ¿Teresa Jiménez es una flamenca ortodoxa?
R. A mí me encanta el flamenco ortodoxo, pero también estoy abierta a nuevas músicas. Me gusta escuchar cosas nuevas porque del cambio también se te ocurren propuestas diferentes.
P. ¿Los cánones flamencos están para romperlos?
R. Los cánones flamencos están para conocerlos y para respetarlos. Y yo diría que cuando se rompen los cánones flamencos nacen nuevos artistas.
P. Teresa Jiménez emerge de romper los cánones flamencos.
R. Pues mire: yo creo que he roto un canon flamenco sin darme cuenta.
P. ¿Qué canon?
R. El de la elegancia. El de una guitarrista que se sube al escenario, que no frunce el ceño y que transmite disfrutando y tocando la guitarra.
P. O sea, usted tiene otra forma de estar en el escenario.
R. Yo creo que sí. Otra forma distinta de la tradicional.
P. Ha tocado en Europa, en Asia y en América. ¿Todos los escenarios del mundo tienen la misma energía?
R. Ningún escenario del mundo tiene la misma energía. Incluso aquí mismo en Córdoba. No es lo mismo tocar en una peña que tocar en un teatro o en una sala. El público siempre es diferente y cada persona aporta una energía distinta. Todo eso siempre suma. El hecho de que existan públicos diferentes en cualquier escenario del mundo te da la oportunidad de vivir nuevas experiencias.
P. Y el público de los Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo, ¿qué le transmitió?
R. El público emiratí es un público que tiene muchas ganas de pasárselo bien. Y, de hecho, el festival donde estuvimos lo recuerdo con muchísimo cariño porque en algunas canciones la gente hasta salía a bailar, cosa que aquí es más difícil tocando la guitarra flamenca.
P. Es usted la reina flamenca de las redes sociales. ¿Y la reina del rasgueo también?
R. ¡Ay! Eso no lo sé. Eso lo tendrá que decir el tiempo.
Ningún escenario del mundo tiene la misma energía
P. Su última canción, La Ribera, ha tenido 25 millones de reproducciones. ¿El éxito se mide hoy en visualizaciones por minuto?
R. Yo no diría que el éxito se pueda medir en el número de visualizaciones, pero sí que es verdad que todas esas visualizaciones te llevan al escenario. Y que cuando el público responde de la manera en la que está respondiendo ahora es probable que encuentres el éxito.
P. Tiene una legión de seguidores en Turquía, Alemania, Guatemala, Perú, Bangladesh y muchos otros sitios de todo el mundo. ¿Cuál es su pócima mágica?
R. Pues yo creo que la felicidad que transmito porque es lo que la gente me dice. Y eso es un motor para mí. Abro el móvil y veo tantísimos mensajes de todo el mundo y tanta gente que me dice “gracias, Teresa”. Y muchos de ellos me aseguran que cuando están tristes cogen el teléfono y buscan mis vídeos para ponerse felices. Cuando lees todo eso, no tienes más remedio que ponerte a grabar otro vídeo para subirlo a las redes sociales. Con los vídeos les estoy dando esa felicidad que yo he encontrado en mi interior y que puede ayudarlos en un mal momento por el que estén pasando.
P. Pero el flamenco no es solo felicidad. Es también dolor.
R. Ahora mismo supongo que yo solo doy felicidad. No estoy transmitiendo dolor. Solo felicidad.
P. Y todas esas conexiones con gente de todo el mundo le alimentan.
R. Como a cualquier artista, imagino. Tener a tanta gente que te sigue, que te escribe y que quiere saber más cosas de ti, al final te hacen querer seguir creciendo como artista.
P. ¿Y el flamenco es profeta en su tierra?
R. Es cierto que en el extranjero el flamenco, sobre todo el baile y el toque, llama muchísimo la atención. Y yo quiero creer que como nosotros los españoles, y fundamentalmente aquí en el sur, hemos nacido con el flamenco a nuestro lado, quizás no nos llama tanto la atención. Pero yo creo que la gente está orgullosa de este arte porque es algo nuestro.
P. Usted tiene estudios de Dirección y Administración de Empresas y ha reconocido públicamente que le apasiona el marketing. ¿Ahí está la clave de su éxito?
R. Cuando empecé con las redes sociales antes de terminar la carrera me dije: “Ya lo tengo”. Y no hablo de técnica de marketing, pero sí de esa vocación que uno tiene. Y me decía: “¿Cómo voy a poder ser guitarrista y a la vez hacer cosas de marketing que tanto me gustan?”. Y, al final, gracias a las redes sociales lo estoy llevando a cabo. Para subir un simple vídeo a las redes sociales, a veces, pienso más tiempo de lo que la gente puede llegar a creer.
P. Como guitarrista flamenca, es usted una mujer en un océano muy masculinizado de hombres. ¿Se siente como una flor fuera de tiesto?
R. Mire: yo creo que los artistas, en general, siempre nos sentimos un poco fuera de tiesto. Sin embargo, en este caso haber sido mujer me está dando más de lo que me está quitando porque muy pocas veces me he sentido excluida por mis compañeros. Al revés. Siempre que he llegado a un sitio han tenido la curiosidad de escuchar mi forma de tocar.
P. O sea, que ser mujer le está dando un plus de singularidad.
R. Exactamente.
Abro el móvil cada día y veo mensajes de todo el mundo
P. ¿Y en el flamenco las mujeres lo tienen más crudo?
R. Yo no lo he tenido más crudo. No, al menos, en mi caso particular.
P. ¿En qué tocaora flamenca se mira al espejo?
R. Si le digo la verdad, hay muchas compañeras que lo están haciendo súper bien, pero para hacer lo que yo quiero transmitir con mi guitarra no me estoy fijando en nadie en particular. Yo tengo una meta, un objetivo y lo estoy desarrollando.
P. ¿La fusión es confusión?
R. Me imagino que cuando alguien hace fusión no es porque esté confundido, sino porque le apasiona la fusión que está haciendo.
P. Usted también está abriendo espacios nuevos y ha hecho cosas mezclando el flamenco con músicas de otros mundos.
R. Yo empecé a mezclar el flamenco con otras músicas porque comencé a tocar fuera de España. ¿Y qué ocurre? Que fuera de España a la gente le gusta mucho el flamenco, pero mi experiencia me ha dicho que le encanta más cuando tocas una canción de su tierra metida dentro de la música flamenca. Ellos eso lo valoran todavía más. A raíz de eso empecé a hacer muchas variaciones de música popular de diferentes países y ahora la he integrado dentro de mi repertorio. Sobre todo cuando voy fuera. Toco mucha música popular de otros pueblos.
P. Por ejemplo, ¿de qué países nos está hablando?
R. Pues de Brasil, de México, de Argentina. En general, de mucha música sudamericana.
P. Y todo eso lo va a incorporar en su nuevo disco.
R. En el nuevo disco va a haber flamenco, pero seguramente también haya algún tipo de música del mundo
P. Tal vez brasileña.
R. En general, músicas del mundo. No quiero nombrar ningún país porque todavía estamos sujetos a cambios.
P. El disco va a salir este año.
R. Sí.
P. Y tiene nombre ya.
R. Queremos llamarlo Estímulos.
En el extranjero el flamenco llama muchísimo la atención
P. ¿Qué ha muerto con Rafael Amador?
R. Rafael Amador tenía una fuerza muy grande. Tal vez lo que ha muerto ahora ha sido esa fuerza que tenía.
P. Si yo le digo La leyenda del tiempo, ¿usted qué me dice?
R. Le diría que es el claro ejemplo de lo que está ocurriendo ahora mismo con el flamenco. Esa fusión que en su primer momento fue muy criticada y que luego ha terminado con muchísima gente que la elogia.
P. ¿Próxima estación de Teresa Jiménez?
R. Mi próxima estación es ese disco que quiero sacar antes de final de año. Y que dará lugar también a un espectáculo en el que quiero hablar de los estímulos que tenemos hoy en día y que nos alejan, a veces, de lo que es la esencia de la vida.
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