El Rahi-Sepisur Adesal retiene el liderato con un desenlace de auténtica locura en Bolaños
Defender la cima de la División de Honor Oro exige dosis de sufrimiento extremo y el Rahi-Sepisur Adesal Córdoba demostró este sábado tener la madurez necesaria para ello. El conjunto dirigido por Rafa Moreno se llevó una victoria de infarto (31-32) en la siempre difícil pista del Vino Doña Berenguela BM Bolaños, en un partido en el que el equipo fuensantino tuvo que sudar hasta el último milisegundo para amarrar dos puntos que le permiten retener su recién estrenado liderato en el segundo escalón del balonmano femenino español.
El choque fue un constante intercambio de golpes entre dos equipos que no especularon desde el pitido inicial. Las manchegas, conscientes de la importancia del duelo ante su público, salieron a morder y mantuvieron el pulso anotador durante todo el primer acto. De hecho, el marcador no dejaba de moverse con alternativas constantes, pero el poderío ofensivo de jugadoras como Zoe Turnes y Ángela Ruiz, que terminaron el encuentro con ocho dianas cada una, permitió a la escuadra cordobesa marcharse al descanso con una ligera y trabajada ventaja (17-19).
Tras el paso por los vestuarios, el guion se volvió aún más espinoso para el Adesal. El Bolaños ajustó su entramado defensivo y encontró en Paula Manso (7 goles) y Nadege Moronfolu (5) a sus mejores bazas para voltear el electrónico. Las locales llegaron a tomar la delantera y a gozar de rentas de dos goles (27-25, en el 46), lo que encendió todas las alarmas en el banquillo visitante. Sin embargo, el líder supo mantener la cabeza fría en los momentos de mayor agobio. Con paciencia y oficio, las cordobesas fueron limando la diferencia hasta llegar a un desenlace de infarto, entrando en los últimos tres minutos con empate a 31 tras un tanto de la local Moronfolu. Cada posesión valía su peso en oro y el pabellón era una olla a presión.
El clímax definitivo llegó en el último medio minuto. Tras un tiempo muerto solicitado por el banquillo local cuando apenas restaban 30 segundos para el pitido final, el Bolaños dispuso del balón para llevarse la victoria. Frente a ellas, el Adesal trazó una defensa de manual, un muro solidario que cerró todos los espacios y obligó a Carolina Charlo a ejecutar un disparo alto y forzado que no encontró portería.
De ese gran trabajo defensivo nació la jugada del partido. El Rahi-Sepisur armó un contragolpe fulgurante por medio de Lucía Vacas que llegó a las manos de Camila Bonazzola. La extremo no tembló ante la presión y, justo cuando sonaba la bocina, fusiló la red local para hacer el definitivo 27-28. El gol subió al marcador desatando el éxtasis de la expedición cordobesa, todo ello en medio de las enérgicas y airadas quejas del cuadro local, que reclamaba que el tiempo ya había expirado antes del lanzamiento. Un triunfo épico para reafirmar que este Adesal sabe sufrir para reinar en la categoría de plata, mientras el ascenso está un pasito más cerca de ser una realidad.
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