El 11 de marzo de 2011, un terremoto de gran magnitud y el violento tsunami posterior que embistió la costa este de Japón, provocaron daños en la central nuclear de Fukushima que dejaron al descubierto, una vez más, el enorme riesgo e inseguridad de este tipo de energía. Esta central era una de las mayores del mundo y presumía de disponer de avanzados sistemas de seguridad. Sin embargo, todos los sistemas fallaron, los reactores alcanzaron temperaturas elevadísimas y se produjo el mayor accidente nuclear de la historia, tras el de Chernóbyl en 1986.

Diez años después del accidente, casi 50.000 personas se mantienen evacuadas lejos de sus poblaciones, en alojamientos temporales. Una amplia extensión de territorio circundante continúa completamente devastada y se calcula que los trabajos de recuperación de la zona se extenderán más allá del año 2050.

Coincidiendo con el accidente, la Asamblea Antinuclear de Córdoba se ha concentrado en la zona conocida como Jardines del Rocío, frente al Centro de Arte Contemporáneo, en el Parque de Miraflores de Córdoba. La asamblea ha plantado un nuevo ginkgo -árbol de los cuarenta escudos o nogal del Japón- para continuar formando El Bosque de Fukushima, que cuenta ya con nueve árboles, uno por cada año transcurrido desde el accidente.

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12 de marzo de 2021 - 05:55 h