Una Media por debajo de la última media (de inscritos)

Corredores, en la salida de la última Media Maratón | IMDECO

Poco más de una semana resta para su celebración. De esta forma, los amantes del atletismo en la provincia están a punto de iniciar la definitiva cuenta atrás. Aguardan la que es, sin duda, cita más importante del Circuito Cordobés de Carreras Populares. El próximo 24 de noviembre Córdoba acoge la Media Maratón, que alcanza este año su trigésimo quinta edición. La prueba más emblemática de la provincia regresa, como es habitual, con expectación y sin embargo con un retroceso en cuanto a participación. El Instituto Municipal de Deportes (Imdeco) ha vendido 8.201 dorsales esta vez, por lo que no ha conseguido completar el cupo de 8.750. La cifra supone decrecer a niveles de 2016, cuando fueron 8.000 los atletas que recorrieron la ciudad.

Fue el domingo cuando terminó el plazo definitivo de inscripción. En los días anteriores a éste el contador hacía vaticinar lo que finalmente sucedió, que no fueron adquiridos todos los dorsales puestos a disposición. Por segundo año la cantidad era de 8.750, que significó el último récord de la prueba y quinto consecutivo desde 2014. Entonces, hace cinco años se dio el salto desde los 4.000 hasta los 6.000 atletas. El caso es que tras unas jornadas el Imdeco certificó que son 8.021 los deportistas que han decidido acudir a Córdoba el 24 de noviembre. Por tanto, la Media está por debajo de su última media en lo que a participación se refiere. A los seguros se pueden sumar, eso sí, entre 50 y 90 más que aún deben confirmarse.

Como mucho serán 8.111 atletas los que tomen salida en una carrera que ya en 2017 superó de manera clara los ocho millares. En aquella edición fueron 8.300 los inscritos para una Media Maratón que en tres años duplicó su número de deportistas: de 4.000 en 2013 a los mencionados 8.000 de 2016. Así, el Imdeco ha visto rebajada la cifra a niveles de hace tres ediciones. Pero éste no es el único dato que depara la caída de participantes. Además, la organización no consiguió completar el cupo por primera vez desde 2011. Fue entonces cuando por última ocasión se cerró el período de venta de dorsales sin alcanzar el tope. Para esa fecha el máximo era de 4.000 y se terminó con un total de 3.592.

Lo cierto es que no resulta difícil comprender la situación descrita. Hubo circunstancias que ayudaron a que se produjera. Sin ir más lejos, el tiempo dedicado a inscripciones se abrió mucho más tarde de lo habitual. En concreto el Imdeco no arrancó la venta de dorsales hasta el 6 de septiembre, dos meses después de lo común en los últimos años. En este sentido, un dato es significativo. Fue en septiembre, el día 25, cuando precisamente se agotaron las plazas para la prueba en 2018.

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