Escribano, sobre Fátima: “Estamos a la espera de que el Imdeco nos dé una alternativa”

Inicio de la pretemporada del Cajasur CBM | MADERO CUBERO

Fátima, un pabellón con agujeros fruto de la indiferencia institucional. Así de clara y directa es la afirmación sobre la situación del polideportivo del barrio cordobés, con numerosos imperfectos que no permiten el desarrollo de las diferentes disciplinas que se dan cita allí. Uno de sus equipos es el Cajasur CBM, con una tradición consumada en el pabellón de Fátima, a la que considera su casa y de la que no la mueven ciertos desajustes en las infraestructuras. Pues bien, el cúmulo de situaciones ha llegado al filo del vaso con su última gota de agua -nunca mejor dicho-, pues los cajistas se plantean no entrenar ni jugar en Fátima por las consecuencias que ello pueda suponer.

Los cordobeses, dirigidos por Jesús Escribano, ya organizaron algunos entrenamientos y partidos en el Palacio de Deportes de Vista Alegre, su hogar en algunas etapas. El propio técnico se encuentra esperando una solución por parte del Instituto Municipal de Deportes (Imdeco), que tendría que ofrecer otras opciones viables tras los desperfectos de Fátima. “La situación ahora mismo es estar a la espera de que el Imdeco nos dé una alternativa, en principio nos van a a ofrecer una otra instalación para poder entrenar. Estamos a la espera de que nos manden un correo para que podamos tomar algún tipo de alternativa porque lo que parece claro es que Fátima no lo van a arreglar. Parecía la solución más más rápida, más barata, más sencilla y más lógica y que crea menos perjuicio a todo el mundo”, asegura el ex jugador cajista.

El preparador granate añade que “incomprensiblemente, bajo mi humilde punto de vista, el arreglo de Fátima no lo ha contemplado el Imdeco y nos vemos en la situación de que nos den una alternativa. La alternativa Vista Alegre, la que sería por lógica la más adecuada para un equipo de División de Honor Plata, por lo que nos trasladan los rectores de Vista Alegre, está descartada porque ellos no están dispuestos a asumir que haya un tercer equipo entrenando y jugando allí porque tienen que aumentar la frecuencia de limpieza”. Según atestigua el entrenador, el cupo de equipos de Córdoba Patrimonio y Deportivo Córdoba sería el tope de aguante para los directivos del pabellón de Vista Alegre.

Dudas, dudas y más dudas

Así, el Cajasur CBM se encuentra en una incertidumbre total, ya que el no entrenar en Fátima supone un perjucio, ya no solo para el equipo sénior masculino, sino también para el femenino y todas las categorías base. “El club está haciendo todo lo posible pero es algo que depende de las instituciones, depende del Imdeco y de su máximo representante, el señor Torrejimeno”, opina Escribano. Las previsiones meteorológicas indican que esta semana hay probabilidad de precipitaciones.

En cualquier situación dentro de la lógica, no tendría que tenerse en cuenta al ser un recinto cerrado. No es el caso del complejo de Fátima, con numerosos agujeros en el techo y que permiten la entrada de agua. Jesús Escribano manifiesta que “nosotros estamos planteando una semana de entrenamientos donde no sabemos si el jueves y el viernes vamos a poder entrenar, así que es complicado ponerte objetivos o una secuencia de trabajo cuando el jueves y el viernes puede llover. En Fátima llueve dentro, hay zonas donde ves el cielo y el agua se cuela. Supone un hándicap. Intentas llegar en las mejores condiciones al inicio en 12 días y tienes que trabajar ciertos aspectos sin saber si vas a entrenar 10 sesiones o si vas a entrenar 8 porque tienes que estar pendiente del tema de la lluvia”.

En tanto en cuanto se soluciona la situación de indecisiones, el club ya ha sido sancionado por apurar la espera de la respuesta institucional. “Al club lo van a sancionar porque hemos fijado la hora y el día de partido fuera de plazo. Queríamos apurar para ver si el Imdeco nos decía dónde podíamos fijar los partidos y se nos ha pasado el plazo. Además, lo hemos puesto en Fátima sin saber si ese partido se puede jugar en Fátima. Si ese sábado lloviese a la hora del partido, implicaría que se suspendiera la jornada, hacerse cargo del desplazamiento del rival, de los árbitros y sanciones”, desarrolla cristalinamente el entrenador granate, que también agrega como dato que el Ayuntamiento recibe las cuotas religiosamente para el uso de las instalaciones “como si Fátima estuviera a pleno rendimiento. Es una situación un poco sorprendente”. La polémica está servida en la mesa y parece que la comida durará bastante.

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