Desde el córner | Alberto Saura: "Pensé en dejar el fútbol sala"

Alberto Saura celebra un gol en Vista Alegre | MADERO CUBERO

La última oportunidad. Las desgracias en el mundo del deporte son la tónica habitual de numerosos profesionales. A veces existen condicionantes que obligan a una persona a dejar su trabajo o hobby de forma obligatoria ya sea por falta de oportunidades o lesiones graves. Lo que caracteriza a la élite de los que finalmente lo dejan es la lucha continua que les aúpa a lo máximo de un ámbito en concreto. Alberto Saura Castejón (La Unión, Murcia, 1995) llegó al Córdoba Patrimonio de la Humanidad en el último mercado de fichajes y ha podido debutar con la selección española absoluta en tan solo un par de meses, pero el camino hasta llegar a la actualidad ha sido muy duro. De hecho, el murciano barajó la posibilidad de dejar el fútbol sala debido a una lesión que le dejó apartado un año y medio de los terrenos de juego cuando vestía la elástica del UMA Antequera.

Aunque los inicios prometían y mucho. Después de jugar en el equipo de su barrio, Saura decidió dar el salto al 40x20 para enfundarse la camiseta de las categorías inferiores del Reale Cartagena, equipo que militaba por aquel entonces en Primera División. Debido al rendimiento del pívot murciano, ElPozo Murcia contactó con él, pero no fue hasta los 18 años cuando el natural de La Unión aceptó la oferta del club presidido por José Antonio Bolarín debido a la posibilidad que tenía de jugar en la máxima categoría del fútbol sala nacional con el conjunto cartagenero. Después de volver al Plásticos Romero Cartagena -misma entidad, pero con otro nombre-, viajar hasta Italia para vestir la elástica del Imola C5 y, más tarde, retornar a la Península Ibérica para firmar con el UMA Antequera y al año siguiente con O Parrulo Ferrol, Alberto Saura se comprometió con el Córdoba Patrimonio de la Humanidad y se ha destapado como un gran jugador de fútbol sala. Tranquilo y sosegado después de debutar con la selección dirigida por Fede Vidal, el pívot atendió a CORDÓPOLIS dispuesto a sincerarse sobre su vida deportiva.

PREGUNTA. Todo futbolista tiene un inicio. ¿Cuál fue el tuyo?

RESPUESTA. Tendría yo doce o trece años cuando me cambié de colegio y lo típico que juegas con amigos y compañeros que conoces. Entonces fue que uno de ellos se me acercó y al cabo de los meses me dijo que íbamos a probar a jugar y tal. Se lo dije a mis padres, pero como ellos por esa época trabajaban, al final fui yendo con mi abuela.

P. ¿Crees que ese fútbol callejero que hacías con tus amigos es el que realmente vale para jugar al fútbol sala?

R. Yo creo que sí. Hoy eso se está perdiendo un poco porque antes se veían muchos niños jugando en parques y yo incluso me pasaba noches enteras jugando en el parque que había detrás de mi casa. Es verdad que se suele decir: "Yo jugaba en la calle". Pero es que es la verdad. Hace diez años era así y cuando era un niño es lo que había. En ese momento tenía doce años y, por ejemplo, mi hermano era más grande que yo y cuando iba a verlo jugar me llevaba mi balón aparte. Todo eso suma.

P. Entrando más en tu apartado personal. ¿A qué dedica Saura su tiempo libre?

R. A día de hoy lo dedico un poco a jugar a la Play (Play Station) con mis amigos y hermano, veo series... Al final como no se puede salir y no hay normalidad estoy así desde que empezó la pandemia o antes. Más o menos desde que estaba en Ferrol porque allí poca cosa se puede hacer por el tema del clima.

P. Si esto del fútbol sala no hubiese salido adelante, ¿a qué te hubieras dedicado?

R. No lo sé, algo relacionado con el deporte seguro. No sé exactamente el qué, pero no me imagino fuera del fútbol o fútbol sala.

P. De hecho terminaste el Bachillerato antes de irte a las categorías inferiores de ElPozo.

R. Una de las cosas que yo me propuse fue esa. ElPozo me estuvo llamando durante muchos años cuando era más joven, pero al final yo nunca metí presión a mis padres porque era consciente de que tenía que tener unos estudios. Cuando terminé Bachillerato y comienzo mi carrera universitaria, que ahora mismo la tengo apartada, decidí dar un paso grande para iniciarme allí y aprender.

P. Has hablado de la persona que te llevaba a los primeros entrenamientos. ¿Qué significa para ti tu abuela?

R. Mi abuela lo es todo para mí. A día de hoy tengo la suerte de decir que aún está con nosotros y cada vez que voy pasa el día entero en mi casa, viene a comer, a cenar... Al final nunca la olvidaré porque fue la primera persona que me llevó a los entrenamientos y lo voy a recordar siempre.

P. Por esa parte, actualmente, la echarás de menos.

R. Ya te digo. Cuando ella estaba con mi abuelo, que falleció, eran como mis padres porque ellos tenían un trabajo que no les permitía estar mucho en casa y mi abuelo era el que nos recogía del colegio y mi abuela se encargaba de hacer la comida. Al final ellos hacían de padres en esos años.

P. Volviendo al tema deportivo. ¿Te dio vértigo que contactase contigo tan pronto una de las mejores canteras a nivel nacional?

R. Hay dos motivos por los cuales no me fui antes a ElPozo. El primero es que en esa época el equipo de mi pueblo era el filial del Reale Cartagena que en aquellos años militaba en Primera División. Yo gozaba de la oportunidad de que Fonseca (entrenador) me subía a entrenar dos o tres veces por semana e incluso llegué a ir muchas veces todos los días. Al final fue por ambas cosas ya que tenía también el tema de los estudios y realmente no das el paso porque eran más viajes para mis padres y era inviable que ellos me pudieran llevar por motivos de trabajo. Era imposible, pero cuando cumples una edad y maduras crees que ya es el momento de poder ir solo para dar el paso.

P. Después de varios años en la cantera de ElPozo, decides probar suerte en Cartagena para después emprender un viaje hasta tierras italianas y vestir la elástica del Imola C5. ¿Qué te hizo dar estos pasos tan seguidamente?

R. Le he dicho varias veces a Josan González, ya que en ese momento era mi entrenador, que me equivoqué en ese año. Me equivoqué y no, porque si no me hubiera ido no hubiese llegado aquí debido a que al final yo me fui para jugar en un Primera División, pero creo que me cegó más, siendo joven, jugar en casa tan temprano. Personalmente no me salió del todo bien y después de ese año malo en Cartagena y que el entrenador no confiase en mí por el tema de la edad pues tuve que emigrar porque no tenía ofertas en Primera División y también se habló de que aquí (por Cartagena) iba a renovar, pero al final la única manera de seguir compitiendo de manera profesional era irme a Italia. Decidí irme y vivir la experiencia.

P. ¿Cómo te fue allí en Italia?

R. Empecé muy bien. En verdad estaba muy a gusto, estaba haciendo goles y jugando muy bien, pero a mitad de año me llegaron ofertas de Primera División española. Yo acepté una de ellas y volví el 23 de diciembre con todas las maletas a mi casa porque yo ya estaba en ese nuevo equipo. Lo que pasa es que el Imola C5 no me dio la carta de libertad y al final no pude incorporarme. Después de la Navidad volví a Italia, jugué un mes y ya empezó a haber problemas con los pagos. Justo llegó la Eurocopa, se paró la competición y volví de nuevo a España porque, viendo las dificultades para que me pagasen, vi una tontería estar allí.

P. Después de esta etapa, el UMA Antequera te fichó, pero caíste varios meses lesionado. ¿Cuál ha sido tu peor experiencia deportivamente hablando?

R. Mi peor época fue en Málaga porque fue una lesión muy larga, que no te permite disfrutar. Además de que no puedes ayudar en la pista a compañeros que ahora son amigos. La lesión puede venir del cúmulo de Italia porque yo llevaba sin competir desde mitad de febrero, llega agosto o septiembre y la competición empieza más tarde. Al final se juntó todo y creo que fue ese mi peor año. Lo peor fue desde que terminé en Italia hasta que llegó la lesión en Málaga.

P. Volviste en O Parrulo y te destapaste como un gran jugador de fútbol sala.

R. Sí es verdad que pensé en dejarlo. Lo piensas porque he vivido situaciones muy malas desde enero de ese año hasta marzo del próximo. Es un año y medio que me planteé en dejarlo y que no pasaba nada porque volvía a mis estudios y a vivir normal como cualquier persona que no es deportista. Al final me llamó O Parrulo y hablé con Chemi -actual portero del Jimbee Cartagena- que ya estuvo el curso pasado allí porque si yo firmaba, él iba a estar allí conmigo. Decidimos entre los dos ir hasta Ferrol y yo me lo tomé como un reto personal ya que iba a ser la última bala que me quedaba para intentarlo. Al final salió bien y aquí estoy.

P. Chemi debe ser un gran amigo y tienes que tener mucha confianza en él para decidir ir a Ferrol con todo lo que has pasado en los últimos años.

R. Al final con Chemi llevo desde que teníamos 16 o 17 años. Fuimos juntos a la selección murciana y de hecho vivíamos juntos en Murcia. Al final tenemos una amistad muy grande y él me dijo que lo intentásemos. Después de la mala experiencia y de vivir lejos de mi familia, pensé que ir a Ferrol es como volver a otro país. Mi padre me ayudó porque me dijo que me lo tomase como la última bala y si no sale bien pues ya miraría otras cosas. Eso me hizo ir hasta allí.

P. Tras un gran año en Ferrol, vistes la blanquiverde dejando muy buenas sensaciones tanto en pretemporada como en la competición liguera y llamas la atención de Fede Vidal, seleccionador español. Es uno de los mayores tesoros que puede tener un jugador de fútbol sala.

R. A nivel deportivo, ir con la selección española es lo máximo a lo que puede aspirar un jugador de nuestro país. Al final jugar con ellos es algo único y me lo tomo bien porque es un premio a todo el sufrimiento y trabajo que ha habido durante todos los años atrás. Solo puedo estar agradecido por la decisión.

P. A parte de entrenador, imagino que será un amigo, pero, ¿qué es para ti Josan González?

R. Josan para mí ya es un amigo. Cuando fui a ElPozo ni siquiera él estaba. En sus inicios como entrenador profesional estuve yo a su lado. Al final cuando sales de allí después de tres años con él te llevas la amistad. Durante estos años yo he tenido una relación de amistad con Josan, de hecho me llamaba y siempre me ha apoyado. Este año ha fichado por Córdoba y desde que llegó no paraba de hablarme para que viniera. Sí que es verdad que ahora mismo no es amistad porque él es mi entrenador. Yo creo que hay que tomárselo como un trabajo y no podemos estar mucho tiempo fuera del campo hablando. Al final hablamos de lo que puede ayudar, tanto a él como a mí.

P. Ahora lo que toca es conseguir los objetivos marcados vistiendo la elástica del Córdoba Patrimonio de la Humanidad.

R. Nosotros tenemos que seguir igual que hasta ahora. Intentar sacar el mayor número posible de puntos para conseguir la permanencia cuanto antes. A partir de ahí debemos mirar hacia arriba porque la competición está muy igualada y no sabemos lo que puede pasar.

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11 de noviembre de 2020 - 07:10 h