La amenaza latente de Rodri

Rodri pide perdón en El Arcángel tras marcar | ÁLEX GALLEGOS

Pocas son las jornadas en las que no se produce. Los reencuentros son numerosos a lo largo de la temporada. Y más habituales si cabe en las últimas campañas. El duelo con la Cultural Leonesa trae consigo otro para el Córdoba. Se trata del enfrentamiento particular entre Rodri y el que fuera su equipo el pasado curso. El soriano regresa a la competición después de cumplir sanción ante el Granada y lo hace con el deseo de romper su sequía anotadora. En este caso, la motivación es doble: el partido no es uno cualquiera, pues ambas escuadras luchan por la permanencia con una diferencia mínima de un punto, y además el rival es un conjunto cuya elástica vistiera. De ahí que el delantero sea la amenaza latente en el Reino de León para el cuadro califal.

Tras su paso por el Córdoba, Rodri cumple su primera temporada como futbolista de la Cultural en el presente campeonato. Una Segunda A en la que aparece como el mayor referente del conjunto blanquillo. Aunque sus registros están alejados de los de otros delanteros como Jaime Mata, Raúl de Tomás o Sergi Guardiola. La participación del máximo artillero blanquiverde está precisamente en el aire. El atacante soriano cuenta con ocho dianas en su casillero personal. Sin embargo, acumula más de dos meses sin ver puerta. Fue el 18 de febrero ante el Rayo Vallecano en el mismo escenario del domingo. Entonces su tanto sirvió para poco, puesto que la escuadra madrileña acabó por imponerse por 2-3.

Lo cierto es que la presencia de Rodri siempre supone un peligro para cualquier zaga. De ello dio buena muestra, sin ir más lejos, en su primera visita a El Arcángel tras haber vestido la blanquiverde. En la primera vuelta, en uno de esos partidos del final de la era González para olvidar, el soriano participó activamente en el empate que logró su equipo. La Cultural se topó con un adverso 2-0 en el tanteador y con una expulsión. Aun cuando estaba con un hombre menos sobre el césped, el equipo de Rubén de la Barrera consiguió igualar la contienda. El primer gol de los leoneses lo anotó el exblanquiverde, que después provocó el penalti que significó el equilibrio en el tanteador. La amenaza no estuvo latente entonces, sino que fue patente.

Después de algo más de dos meses, es normal que el delantero esté hambriento. Más si cabe tras perderse el anterior partido liguero. Una ocasión de oro se le presenta el domingo, pues nunca está de más aquello de la revancha deportiva en situaciones como la suya. Acerca del Córdoba, en el que militara la pasada campaña, advirtió a los suyos de que "ha crecido mucho". "Ficharon mucho y bien en Navidad, tienen nuevo entrenador… Hubo cambios y lo han notado, pero debemos estar centrados en lo nuestro y no mirar más allá", expresó. Y lo suyo de manera particular es hacer gol. Es el otro choque de interés, el de Rodri con la zaga califal y un Kieszek al que conoce bien.

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