El adiós de Abel Gómez, el capitán del ascenso

Abel Gómez, en la fiesta del ascenso. | ÁLVARO CARMONA
“Jamás imaginé que podía coger tanto cariño a un equipo, a una ciudad y a una afición”, dice en Twitter | También se despidieron en la red Iago Bouzón y Rene Krhin

El suyo es uno de los nombres, más de una decena, de cuantos se encuentran en la amplia lista de despedidas. También forma parte, en mayor medida que en esa citada enumeración, del recuerdo de un acontecimiento histórico, como lo es el ascenso a Primera que lograra la pasada campaña el Córdoba. Un regreso a la máxima categoría del fútbol español que se producía para el conjunto blanquiverde después de 42 años y del que participó como capitán. Una vez terminada la temporada, aunque no lo hace hasta el 30 de junio según el contrato, también acaba para Abel Gómez su etapa en el cuadro califal. El sevillano, cuya vinculación con el club finaliza y no renovará, cierra ciclo, como otros de sus compañeros. Se marcha después de tres campañas en las que ha vivido de todo, algo que refleja en una carta con la que dice adiós. Mejor dicho, dedica un “hasta siempre”.

Después de tres cursos, en los que acumuló más de 100 partidos oficiales disputados -107 entre Liga, Copa y play off para ser más concretos-, el centrocampista concluye su periplo con el Córdoba. Pone punto final a su paso por El Arcángel tras una difícil campaña, en la que jugó la mitad de encuentros que la anterior, la del histórico retorno a Primera, y en la que el conjunto blanquiverde acabó con su peor balance de todos los tiempos. Su salida era un hecho desde antes del último choque de campeonato, que también lo fue de su trayectoria como jugador califal, por lo que la más reciente comparecencia en la sala de prensa del coliseo ribereño tuvo cierto aire de despedida. Tras tantas experiencias, Abel Gómez quiso este miércoles dedicar unas palabras a la afición principalmente, pero también a cuantos le acompañaron estos tres cursos. Lo hizo a través de una misiva que publicó en su cuenta de Twitter.

“Hace tres años, nuestros caminos se cruzaron y jamás imaginé que podía coger tanto cariño a un equipo, a una ciudad y a una afición. He llorado, reído, sufrido, creído… y todo por unos colores, blanco y verde, y un escudo que representan un sentimiento incomparable. Quiero dar las gracias a todas y cada una de las personas que me han ayudado y apoyado a lo largo de estas tres temporadas. Presidente, directivos, empleados y todos los miembros del club con los que he compartido día a día y luchado por cumplir sueños”, expone en un primer párrafo el sevillano, que después apunta el valor sentimental del ascenso a Primera. “Nunca olvidaré ese 22 de junio de 2014, donde la ambición de un grupo de compañeros y amigos que peleó junto con el apoyo de miles de aficionados por el gran sueño de la Primera División, creímos y lo conseguimos. Me siento orgulloso de haber sido el capitán de este equipo y haber pasado a la historia por tan ansiado ascenso”, señala.

También tiene lugar para el lamento por lo complicada que resultó la campaña que terminó el pasado sábado en Ipurúa y que significó un descalabro del cuadro califal cuyo resultado es de sobra conocido: el descenso como último clasificado a Segunda A. “Esta temporada ha sido dura, difícil y de mucho sufrimiento, el cual tiene que servir a todos para aprender y ayudar a ser mejor”, expresa en ese sentido y antes de lanzar un último mensaje a la afición, el que va más dirigido a ésta. “Espero haber estado a la altura de lo que significa esta camiseta, di todo lo que pude en cada momento y espero tener ese huequito en los corazones de todos los cordobesistas, al igual que en mi corazón estará siempre y seré un cordobesista más. Deseo de todo corazón el mayor de los éxitos al club y que esta afición vuelva donde se merece. Vuestros éxitos serán los míos y así los celebraré siempre”, concluye para cerrar la despedida con un “Volveremos”.

La despedida de Abel Gómez quizá resulte la más significativa de todas cuantas se puedan producir, si bien no es la única que se dio en los últimos días. El primero en lanzar un mensaje de adiós fue Iago Bouzón, cuyo contrato también finaliza y que no renovará. El lunes, justo tras la última sesión de trabajo del equipo, escribió en Twitter: “Último entreno de la temporada, después de un año muy duro en lo colectivo y personal, gracias por estos dos años llenos de cariño”. El martes, fue turno para Rene Krhin, uno de los refuerzos de la escuadra califal en el pasado mercado invernal. El esloveno también utilizó la vía de las redes sociales para dirigirse a los seguidores y también a compañeros de vestuario. “Me gustaría dar las gracias a todas las personas que de una manera u otra forman parte de este equipo. Jugadores, plantilla, fans y amigos en general. Estoy muy agradecido, ya que desde el primer día me han acogido con mucho cariño y respeto. También debo decir que jugar para el Córdoba es una de las mejores decisiones que he tomado en mi carrera y que me siento muy orgulloso de ello. Gracias de todo corazón”, expresó el centrocampista.

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