La poesía de Panero sigue retumbando en los patios de Viana

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En 2012, Leopoldo María Panero visitó Córdoba invitado por Cosmopoética, donde compartió mesa con el padre de Prin' La Lá, el grupo al que él mismo le dio nombre

En octubre de 2012, Lepoldo María Panero (que falleció anoche en Madrid a los 65 años), llenó los patios del Palacio de Viana de poesía. Invitado por Cosmopoética, Panero, que siempre ha tenido una relación especial con la ciudad, había llegado a Córdoba de la mano del músico y productor Fernando Vacas. Vacas, a su vez, ha consagrado el grupo musical Prin' La Lá a la poesía de Panero. Esta es la crónica que escribió CORDÓPOLIS el 4 de octubre de 2012:

A Lepoldo María Panero le han robado esta mañana la cartera. Ha llegado al Palacio de Viana, donde le esperaba el músico y productor Fernando Vacas, recordando ese episodio. No le han hurtado el libro que trae en la mano, ‘Matemática demente’, la edición que él mismo publicó en Tusquets en 1999.

“Está dedicado al súper padre cucharón”, dice refiriéndose al Rey. ¿Por qué es el súper padre cucharón? “Porque él paga todas las rondas”. Ríe. “El Rey me da pena. Ya no es rey y se ha vuelto loco. Como a Jaime Chávarri, el director de mi película, ‘El desencanto’, que le han vuelto loco los americanos con sus medicinas”.

Leopoldo y Vacas se sientan en uno de los patios de Viana. Leopoldo visita de nuevo Córdoba con ocasión de Cosmopoética. Pero su relación con la ciudad es más intensa. De allí es el grupo Prin’ La Lá, integrado por el propio Vacas y tres cantantes, Blanca, Isa y Macarena. En los últimos cinco años han puesto música a los versos del poeta. Su propio nombre deriva de una de sus obras.

¿Qué le parece la música de Prin’La Lá, Leopoldo, ha escuchado su último disco? Sentado en uno de los patios, con prisa por la agenda apretada que tiene, contesta sin haber encendido todavía su Winston. “Es la poesía más siniestra y pura que nunca antes he oído”, exclama. Y ríe.

¿Y la música? “Yo es que de eso… no…”. Y pregunta por sus cigarrillos. Y uno de ellos se cae al suelo de barro.

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