Sequía

Emproacsa puede desde hoy cortar el agua a los grandes consumidores

Sequía en el Guadalquivir

Desde este jueves, la provincia de Córdoba es la primera de toda Andalucía en disponer de una ordenanza propia y en vigor contra la sequía. Desde este jueves, la empresa provincial Emproacsa podrá interrumpir el suministro de los considerados como grandes consumidores.

Este jueves arranca un proceso en el que Emproacsa acudirá a los que ya tiene identificados como grandes consumidores, aquellos que vienen demandando una media superior a los 500 metros cúbicos de agua al trimestre (una cantidad fácilmente superable en las viviendas con piscina o grandes jardines). Para todos aquellos que superen esta cantidad, la empresa instalará en sus domicilios o fábricas contadores telecontrolados, que tendrá que pagar el cliente. El objetivo es poder regular el consumo excesivo de agua en periodos de sequía. Así, Emproacsa se reserva que en un plazo de 24 horas podrá interrumpir el suministro de agua a estos grandes consumidores si detecta que está habiendo un gasto excesivo.

La ordenanza prevé que se logre reducir en al menos un 10% el consumo diario de agua en los pueblos de la provincia de Córdoba. De hecho, tanto en la zona norte como en la sur ya está aprobada esta medida. Los municipios reciben en sus depósitos municipales un 10% menos de agua desde este verano, algo que ha contribuido a reducir el gasto diario.

En cuanto al suministro en municipios, Emproacsa podrá limitar o prohibir el uso de agua para riego de jardines, el baldeo de calles, el llenado de piscinas o fuentes, la limpieza de vehículos privados o las instalaciones de refrigeración que demanden agua. También podrá imponer restricciones durante las franjas horarias que determine.

Es decir, desde este jueves Emproacsa podrá ordenar ya si se imponen o no restricciones en determinados municipios, según como observe la situación en los embalses e incluso la predicción del tiempo.

El presidente de la empresa, Esteban Morales, aseguró que desde la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir se ha garantizado que el consumo no corre peligro al menos hasta febrero contando con que no llueva de manera notable. La situación en el sur es alarmante pero no extrema. El embalse de Iznájar está por debajo del 13% de su capacidad. El nivel es escaso pero se trata de un pantano tan grande que en su interior alberga 112 hectómetros cúbicos de agua.

Lo que más preocupa es el norte, que actualmente y hasta que no concluyan las obras de conexión con La Colada, depende del embalse de Sierra Boyera. Aquí, esta presa está actualmente al 6,8% de su capacidad. En su interior apenas quedan 2,6 hectómetros cúbicos de agua, una situación extrema. Emproacsa confía en que las obras de conexión finalicen a tiempo y se pueda bombear a su interior el agua de Sierra Boyera.

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