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El Defensor abre una investigación de oficio por el problema del agua en el norte de Córdoba

80.000 personas no tienen agua potable en el grifo en el norte de la provincia de Córdoba

Carmen Reina

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El Defensor del Pueblo Andaluz ha abierto una investigación de oficio por el problema del agua en el norte de Córdoba, que mantienen desde hace seis meses a unas 80.000 personas sin agua potable en el grifo en las comarcas del Guadiato y de Los Pedroches. El pantano de Sierra Boyera que les surte habitualmente se secó completamente con la sequía que arrastra la zona y desde hace medio año reciben agua del embalse de La Colada, que está contaminado. Por ello, para beber o cocinar se tienen que abastecer rellenando garrafas de agua de camiones cisterna o bien comprando agua embotellada. Los vecinos reclaman soluciones y proponen conexiones a otros pantanos de la zona para poder tener agua potable en sus casas.

Ante esta situación, el Defensor del Pueblo Andaluz ha “estimado conveniente iniciar una actuación de oficio en la que hemos interesado informe a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, sobre la conexión entre los pantanos, también hemos solicitado a Emproacsa -empresa provincial de agua- sobre la potabilización del agua y por último nos hemos dirigido a la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural (Dirección General de Infraestructuras del Agua), para solicitar información en cuanto a la ejecución de las obras que están pendientes, así como en cuanto a la vigilancia sobre los vertidos contaminantes al río Guadarramilla y al entorno que directa e indirectamente afectan al agua embalsada”.

Toda esta investigación que inicia el Defensor se hace “dado que ya hace una década que se valoraron alternativas para dar solución a esta problemática y que en todo este tiempo no se han ejecutado las medidas en su momento planteadas, agravándose la situación con una sequía extraordinaria”, argumenta para recabar la información de las administraciones.

Quejas recibidas

En ese sentido, el Defensor constata que ha recibido en los últimos meses varios escritos de queja por la problemática del abastecimiento de agua potable en localidades del norte de la provincia de Córdoba pertenecientes a la comarca del Valle del Guadiato y al Valle de los Pedroches. “Según estas quejas y, sobre todo, de la información a la que hemos tenido acceso de distintos medios de comunicación, el problema tiene su origen fundamental en la falta de precipitaciones que afectan sobremanera a dos embalses, el denominado Sierra Boyera y el denominado La Colada. El primero es el que abastecía a ambas comarcas pero, debido a la sequía extrema que se viene padeciendo, se ha secado por completo, por lo que el abastecimiento se ha venido produciendo desde el de La Colada, cuyas aguas sin embargo presentaban niveles de contaminación altos de carbono orgánico total, debido a varios factores, entre ellos el bajo nivel del propio embalse que da lugar al estancamiento de aguas, y el vertido y/o filtración de aguas contaminadas procedentes de actividades ganaderas intensivas que llegan a los ríos Guadamatilla o Guadarramilla, los dos principales ríos que aportan agua al embalse La Colada”.

Con todo, recoge el Defensor, la consecuencia es que, desde que el pasado mes de abril se declarara no apta para el consumo el agua de La Colada, estos municipios llevan varios meses abasteciéndose de agua a través de camiones cisterna que acuden unos tres días por semana, “solución puntual y parcial que para algunas personas -por ejemplo mayores- supone un problema añadido al de los cortes de agua, por el sacrificio y la dificultad para hacer cola y esperar en los camiones y por el traslado de las garrafas, además de ser considerada una frecuencia insuficiente por la mayoría de residentes en estos municipios”.

Además, insiste, esta sequía no sólo está afectando al consumo de agua por la población, sino que también está afectando enormemente a las explotaciones ganaderas de la zona, por el incremento de los costes del transporte de agua en camiones cisterna y por el mayor gasto de alimentación, por la escasez de pastos en el campo, lo que ha colocado al sector en esta zona en una situación muy complicada, que incluso habría llevado a algunos ganaderos a sacrificar a los ejemplares menos productivos para reducir sus gastos.

“Hemos conocido incluso que en el año 2013 llegó a elaborarse un informe sobre las medidas a adoptar para evitar que las aguas del río Guadarramilla desembocaran en La Colada, para así evitar su contaminación y preservar su calidad sanitaria, e incluso llegó a proyectarse construir una estación de bombeo”. Sin embargo, no se ejecutó este proyecto y el agua contaminada siguió llegando al embalse, hasta el día de hoy en el que, además de su escaso nivel y el estancamiento de aguas, no hacen el agua apta para el consumo.

Tratamiento de potabilización

Ante esta circunstancia del agua de La Colada, la empresa provincial Emproacsa que tiene encomendado el abastecimiento de todos los municipios afectados, “tenía previsto acometer un tratamiento de potabilización del agua por ozono, pero descartado dicho método por no dar resultados satisfactorios, posteriormente se ha concretado en un método de ósmosis y ultrafiltración cuyos resultados en pruebas habrían sido alentadores y podrían dar lugar a que en unos meses -necesarios para ejecutar presupuestariamente las medidas- se recuperase con cierta normalidad el suministro corriente de agua potable en la zona”.

El Defensor recoge que, sin embargo, desde algunos colectivos -como la Plataforma Unidos por el Agua creada por vecinos de ambas comarcas-, han considerado que esta medida, a medio plazo vista, tampoco soluciona del todo la problemática, que únicamente podría solventarse de manera definitiva con la ejecución de las obras de conexión entre La Colada y Sierra Boyera al pantano de Puente Nuevo, de manera que se sustituya el bombeo de grupos electrógenos por gasoil. “De lo contrario, cuando los embalses se recuperen, cuando lleguen las tan deseadas lluvias, podría volver a producirse el problema para el siguiente periodo de sequía, del que puede esperarse no sea demasiado tarde vista la evolución climatológica”, argumenta.

Competencias de las administraciones

Así las cosas, el Defensor observa que “las competencias para solventar el problema, sin perjuicio de las que ostenta Emproacsa en la potabilización del agua, corresponden a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, a la del Guadiana y también la Junta de Andalucía, responsable esta última de finalizar las conexiones con el embalse de Sierra Boyera”.

En este sentido, cita la reciente reunión entre el presidente de la Diputación de Córdoba y el delegado territorial en Córdoba de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, en la que una de las soluciones planteadas sería una aportación económica por la Junta de Andalucía para la adecuación de la Estación de Tratamiento de Agua Potable de Sierra Boyera.

Con todo ello, la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz ha iniciado una investigación, recaban más información de las administraciones competentes y amparando a los ciudadanos que le han hecho llegar sus quejas por la situación que atraviesan los vecinos del norte de Córdoba.

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