Piden dos años por la muerte de un bebé en el Reina Sofía

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El fiscal considera que el comadrón y la comadrona que atendieron a la madre incurrieron en un delito de homicidio por imprudencia profesional y reclama que no puedan ejercer su profesión durante cuatro años

El juzgado de lo Penal, número 4, de la capital cordobesa celebró ayer la primera jornada del juicio contra dos sanitarios del hospital Reina Sofía a los que se acusa de un delito de homicidio por imprudencia profesional que tuvo como consecuencia la muerte de un bebé. Por este motivo, el Ministerio Público reclama una pena de dos años de cárcel y la prohibición de ejecer su profesión durante otros cuatro. Los acusados, que declararon ayer, defendieron su labor y negaron cualquier negligencia.

Los hechos ocurrieron el 18 de agosto de 2008 cuando una mujer acudió al Reina Sofía con los dolores previos al parto. En aquel momento, las tres de la tarde, y según el testimonio del acusado, F. L. Z., sólo había dos parturientas en el hospital por lo que “no las perdí de vista en ningún momento”. El matrón decidió romper la bolsa de líquido amniótico dos horas después del ingreso, comprobando que éste se encontraba teñido de heces del feto, algo que también fue calificado de “normal” por parte del acusado.

A partir de este momento comienzan a producirse irregularidades en la frecuencia cardiaca del bebé que pasa de 95 latidos por minuto a las 17.15 horas a 180 en apenas media hora después y a 200 a las 19.55 horas. Pese a este estado, el matrón no dio aviso al ginecólogo de guardia ni tomó medida alguna para tratar de revertir la situación, según consta en el escrito de calificación del fiscal, que ayer insistió en estos datos durante su interrogatorio al acusado, que negó que la situación exigiese la presencia de un facultativo e insistió en que la situación estaba perfectamente controlada.

Cinco horas después del ingreso, el ritmo cardiaco del feto comenzó a descender bruscamente, algo que, según el fiscal, era indicativo del inicio del sufrimiento fetal. Pese a ello, el matrón finalizó su turno a las 22.00 horas y dio el relevo a su compañero, también acusada, que tampoco dio aviso a la ginecóloga de guardia hasta pasadas las 22.40 horas, pese a que el ritmo cardiaco del bebé seguía muy inestable. Una vez que la médico tuvo conocimiento de los hechos, ordenó una cesárea de urgencia que se produjo pasadas las 23.10 horas.

Según el escrito de calificación, el bebé nació con una encefalopatía hipóxico-isquémica de carácter grave que le costó la vida ocho días después por un fracaso cardiorrespiratorio. Por estos hechos, el Ministerio Fiscal reclama una pena de dos años para los dos acusados, así como una indemnización para la madre que será asumida por los seguros de los acusados y del Reina Sofía, responsable civil subsidiario. Hoy continuará el juicio con el testimonio de los expertos forenses.

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