Un perro adiestrado rastreará la presencia de lobos en Sierra Morena

Un lobo en el CREA de Los Villares | ÁLEX GALLEGOS

El hiperdesarrollado sentido del olfato de un perro adiestrado va a ser la nueva herramienta que por primera vez utilice el Proyecto de Recuperación del Lobo Ibérico en Andalucía para rastrear y certificar la presencia de lobos en Sierra Morena. La iniciativa -pionera en Andalucía- pasa por adiestrar a un perro para detectar el olor y los excrementos de lobos, algo que se hará con un entrenamiento específico aprovechando los excrementos del lobo que se encuentra en el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) en Córdoba.

Está previsto que en unas semanas se licite el contrato para contar con este perro adiestrado, que se espera realice sus primeros entrenamientos a primeros del próximo año 2019. Así se facilitará y complementará la labor de seguimiento que se realiza actualmente para conocer si existen ejemplares de lobo y cuántos hay en Sierra Morena, tanto en la provincia de Córdoba como en la de Jáen, según ha explicado a Cordópolis el coordinador regional del Proyecto de Recuperación del Lobo Ibérico y director del Proyecto Life Lobo Ibérico, Pedro Torres.

Se trata así de aprovechar la presencia de un lobo en el CREA -que por sus circunstancias de falta de socialización en libertad no puede ser reintroducido en la naturaleza- para servir de entrenamiento con su olor y sus excrementos al perro que va a ser adiestrado. “El sentido del olfato tan desarrollado de un perro llega mucho más allá que la vista o el oído humano”, indica Torres sobre la valía de un can adiestrado en esta labor.

Actualmente, la línea de seguimiento del Proyecto de Recuperación del Lobo Ibérico trata de conseguir pruebas de la presencia de este animal en Sierra Morena con la labor de los técnicos, ya sea a través de avistamientos de ejemplares o por el hallazgo de sus excrementos. Lo que se conseguirá con la ayuda del perro adiestrado será que identifique el olor y los restos orgánicos de lobos con mucha más eficacia y en una extensión de terreno mucho mayor que la labor actual de los técnicos, explica Torres.

Resultados positivos de 11 rastros de lobo

Hasta ahora, se trabaja en localizar lobos o su rastro en una veintena de términos municipales de Sierra Morena entre Córdoba y Jaén, espacios donde “la coexistencia y la convivencia del lobo se ha dado toda la vida con su entorno”, explica el director del proyecto. La localización se realiza a través de los técnicos auxiliares sobre el terreno y con ayuda de “cámaras de fototrampeo en sitios clave” en estas zonas de la Sierra, “donde históricamente ha habido una mayor intensidad de la población de lobos”.

Esa tarea ha dado sus frutos en los últimos años con la certificación en el Centro de Análisis y Diagnóstico -ubicado en Málaga- de 11 resultados positivos sobre hallazgos de excrementos de lobo en Sierra Morena, entre los años 2013 y 2014. Esos 11 resultados positivos corresponden a varios ejemplares, dispersos por los entornos de la Sierra de Hornachuelos y Espiel, en la provincia cordobesa, y Andújar, en Jaén.

Ahora, con la incorporación de un perro adiestrado para tal fin, los responsables del Proyecto de Recuperación del Lobo Ibérico confían en multiplicar la capacidad de hallar rastros de lobos en Sierra Morena y certificar si se mantiene su presencia en las provincias de Córdoba y Jaén.

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