Del misterio al terror: el auge de los 'Escape Rooms' como alternativa de ocio en Córdoba

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¿Eres capaz de resolver todo un entramado de misterio en 60 minutos? Dejando a un lado el modelo de negocio online, las salas Escape Rooms proponen una nueva alternativa de ocio en Córdoba que aumenta cada año y que cada vez atrae a más adeptos. Tras la apertura de la primera sala en 2015, la provincia ya cuenta con cinco empresas dedicadas a este sector ofreciendo seis juegos diferentes.

Aunque parezca imposible, cuando los jugadores entran en una sala Escape Room, dejan a un lado los móviles y ponen en práctica su ingenio, memoria e inteligencia para ser capaz de resolver todas las pistas que le permitirán salir de esta peculiar habitación. Francisco Alvarado fue el primer empresario que introdujo esta modalidad de ocio en Córdoba con la apertura de la sala Córdoba Escape, ubicada en el Parque de la Asomadilla. Ingeniero de profesión, explica que conoció esta forma de entretenimiento tras una actividad de time-working que desarrolló con su equipo en Dinamarca.

En aquellos años, 2015, los Escape Rooms arrancaban con fuerza en España pero en Andalucía eran unos completos desconocidos ya que apenas había dos salas. Por ello, la estrategia de marketing desarrollada por Alvarado estuvo más orientada a explicar “qué es un Escape Room en lugar de atraer a gente para que viniera a jugar”. “Hice campaña de publicidad en los autobuses de Aucorsa pero la sociedad no sabía qué se hacía en esas salas”, cuenta. Finalmente, el boca a boca hizo que cada vez más personas se acercaran a su sala, que ofrece dos juegos (Humat Altalik y Nunca sabrás el nombre de mi asesino) para entre dos y 10 personas. Mientras que el primero tiene una temática histórica que arranca con la época de Abderramán III, el segundo tiene su origen en un asesinato en el Motel Varatian en el que hay que averiguar la autoría y el motivo del crimen.

El éxito de esta primera sala y las continuas peticiones de participación de grupos más numerosos llevaron a Alvarado a abrir una segunda, esta vez en Ciudad Jardín: Puerta Zero. En esta nueva apuesta, el propietario aumentó el nivel de dificultad de los anteriores juegos con Robo en el museo, donde los participantes se convierten en los vigilantes de seguridad que han permitido que varios cuadros fueran sustraídos.

A la apertura de estas salas le siguió, el pasado mes de abril, la de Karting & Escape Room, en el polígono Chinales como “un complemento de ocio” al karting, afirma el propietario de las instalaciones, Ángel Arce. La peculiaridad de su Escape Room es que es la primera sala en modo combate en la que los equipos tienen dos retos en uno: cumplir la misión y escapar de la habitación en menos de 60 minutos, y hacerlo antes que el equipo rival.

El juego de este Escape Room, el Caso Vasiliev, trata sobre el asesinato de un espía de finales de la Guerra Fría. Junto al crimen se ha producido un robo con documentación relevante y que puede poner en jaque a la ciudad. Aunque lo ideal es que los participantes sean adultos, Arce anima a que los jóvenes conozcan este juego ya que pueden hacerlo “en modo tutor” y pueden contar con un monitor que les ayude a superar las pruebas.

En la Avenida Granada, Fátima García y Rafa Marín su primera sala en Córdoba el pasado mes septiembre de 2018: Aquí hay gato encerrado. Ambos propietarios no son amateurs ya que en 2017 inauguraron un Escape Room en Úbeda. Su éxito les llevó a viajar a Córdoba para probar suerte, y les funcionó. Los precios abusivos del alquiler llevó a esta pareja a elegir el Sector Sur ya que los arrendamientos son más bajos en esta zona. García explica que para desarrollar su juego, Proyecto Éride, necesitaban un local con mucho espacio “y en el centro costaban una barbaridad”. No obstante, la propietaria incide en que “este tipo de empresas da igual donde las montes porque si el juego interesa, funciona”.

La última sala que ha abierto sus puertas, el pasado 2 de marzo, está en Sagunto, bajo el nombre de Tiempo Límite. Con ella, Córdoba alcanza sus primeras cinco salas e introduce una novedad: es la primera que, a través del juego La trastienda, está ambientada íntegramente en el terror. Miguel Olmedo, su propietario, explica que el grado de dificultad es cuatro sobre cinco y que es apta para todo tipo de públicos, aunque lo ideal es que la franja de edad de los participantes oscile entre los 20 y los 40 años. La afición de Olmedo y de su mujer a este tipo de juegos les llevó a alquilar un local y abrir su propio negocio, que ya tiene todas las reservas cubiertas y que prevé incorporar un nuevo juego a finales de 2019.

A pesar del auge de estas salas en Córdoba, esta provincia es -junto con Huelva- la que menos empresas posee dedicadas a esta alternativa de ocio. Mientras que en ambas provincias apenas hay seis juegos diferentes, Almería cuenta con nueve, Jaén, con 12; y Granada, con 20. Por el contrario, Sevilla, Málaga y Cádiz son las provincias con más número de juegos, con 54, 34 y 28, respectivamente.

No obstante, los beneficios de estas salas no van dirigidos exclusivamente al ocio y al entretenimiento de todos los públicos -e, incluso, de los colegios-, sino que algunas empresas en Córdoba ya están empezando a utilizarlas en los procesos de selección de personal; toda una oportunidad para demostrar quién puede ser el líder, el más resolutivo o el mejor organizado de una organización.

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