Los valores de la calidad del aire en Córdoba vuelven a incumplir los objetivos legales

'Boina' de contaminación en la ciudad visible desde el parque de La Asomadilla

Aunque los valores han mejorado, los niveles de la calidad del aire en Córdoba capital siguen incumpliendo los objetivos legales. El informe estatal sobre ozono elaborado por Ecologistas en Acción analiza los datos recogidos entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2022 en 490 estaciones oficiales de medición repartidas por todo el territorio español, entre ellas 61 situadas en Andalucía. En Córdoba hay dos, La Asomadilla y Villaharta, que ofrecen niveles muy altos y por encima de los objetivos legales de ozono troposférico.

En concreto, el documento señala que en Córdoba capital hay al menos 29 días al año (según la media de los tres últimos ejercicios) en el que los valores del ozono troposférico están por encima de los que marca la normativa. Y eso cuando durante 2020 hubo una pandemia que limitó la movilidad, el tráfico y por tanto hizo que mejorara la calidad del aire.

El informe destaca que el origen del problema está en una combinación de factores. Córdoba se sitúa en el Valle del Guadalquivir, justo en uno de sus grandes estrechamientos. Así, el documento señala otro informe previo del Ministerio de Transición Ecológica del año 2020 que ha detectado cómo los vientos dominantes provocan que la contaminación de la industria de Huelva se acabe encajonando en el Valle del Guadalquivir y alcanzando una distancia de más de 200 kilómetros, hasta la provincia de Jaén. El peor momento es por la tarde, cuando a la contaminación procedente de Huelva se une la propia, el tráfico de las ciudades, y el calor generado. Eso dispara los valores de ozono troposférico, uno de los más peligrosos.

De hecho, se estima que este tipo de contaminación podría ser responsable, solo en la ciudad de Córdoba, de casi 2.000 muertes en una década, una cifra muy considerable. Para mitigar las altas concentraciones se han articulado medidas, como las zonas de bajas emisiones, que tienen que activarse antes de dos meses, y planes específicos para reducir la contaminación, encargados por la Junta para las aglomeraciones de Sevilla, Córdoba y Granada.

El ozono es un contaminante muy complejo, que no tiene una fuente humana directa, sino que se forma en la superficie terrestre en presencia de radiación solar por la combinación de otros contaminantes denominados precursores, emitidos por el transporte (en especial los vehículos diésel), las centrales termoeléctricas, ciertas actividades industriales o la ganadería intensiva. Se trata por tanto de un contaminante secundario que en verano afecta a las áreas suburbanas y rurales influenciadas por la contaminación urbana e industrial.

Mejora de la situación

El ozono troposférico sigue siendo el contaminante atmosférico que año tras año afecta a más población y territorio en España, y el más estrechamente ligado al cambio climático, por su relación con las altas temperaturas. Como en 2020 y 2021, sus niveles se han reducido este año en Andalucía, interrumpiendo la tendencia estacionaria o al alza de los últimos años, pese al fin de las restricciones de la movilidad por la pandemia y a las tres intensas y prolongadas olas de calor del verano, el más cálido desde al menos 1961.

El informe de Ecologistas en Acción toma como referencia el valor recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de acuerdo al cual el aire contaminado por ozono ha afectado en 2022 a la totalidad de la población y del territorio andaluces.

La frecuencia de las superaciones de los estándares de la OMS y legal ha sido inferior a la de los años previos a la pandemia, con descensos de respectivamente el 35 % y el 49 % en relación al promedio de las registradas en el periodo 2012-2019, en el conjunto de Andalucía. La mejoría de la situación ha sido notable en la zona industrial de Huelva y las áreas metropolitanas de Granada y Sevilla. No obstante, tres estaciones de las ciudades de Córdoba y de Jaén, en las zonas de Córdoba y núcleos intermedios, con 935.000 habitantes.

“La información a la ciudadanía por parte de las administraciones públicas no es ni adecuada ni ajustada a la gravedad del problema. La Junta de Andalucía se ha limitado a difundir avisos rutinarios durante los episodios de ozono en la ciudad de Sevilla, sin que su Ayuntamiento activara el protocolo de actuación ante episodios de contaminación del aire. En la generalidad de los municipios andaluces la información a la ciudadanía sobre los problemas del ozono es inexistente”, lamenta Ecologistas en Acción.

“La crisis de la Covid 19 ha demostrado que la reducción estructural del transporte motorizado y la descarbonización de la industria y de los edificios son las mejores herramientas para mejorar la calidad del aire que respiramos, en las ciudades y en las zonas rurales; también en el caso del ozono. La dramática situación creada por la pandemia ha corroborado que la reducción de las emisiones de precursores sí es efectiva para combatir la contaminación por ozono”, concluyen.

Etiquetas
stats