Jabones de jamón con Denominación de Origen Los Pedroches

Daría Moreno muestra el jabón con denominación de origen.

A Daría Moreno, el recuerdo de las abuelas de su pueblo hace años haciendo jabón con aceites usados le dio una idea que quiso actualizar y rescatar entorno al producto estrella de Villanueva de Córdoba y su comarca: el jamón ibérico. Y de él, de la mejor de las grasas del pata negra, ha creado una línea de jabones con Denominación de Origen Los Pedroches.

De Daría es la marca con la que esta emprendedora comercializa sus jabones, elaborados “en base a la tradición” y tras más de dos años de investigación sobre el método que debía desarrollar para “sacar un producto de calidad en el que impacta su textura y su olor. Un olor a infancia”, cuenta a este periódico.

Ese tiempo de investigación sirvió para identificar la mejor grasa para hacer los jabones: “el tocino, que es la grasa insaturada, el más oleico y con más hidratación”, explica Moreno, que logró la autorización de la Denominación de Origen de Los Pedroches para utilizar su nombre “puesto que el jabón sale de la grasa de sus jamones”.

Precisamente esa grasa fundida, mezclada con aceite de oliva de primera prensa y otros aceites esenciales, es la base de la elaboración de estos jabones a los que se le añaden diversas plantas propias de la comarca como el cantueso o la ortiga que además de sus propiedades le otorgan un aroma característico. Luego, como en los propios jamones, el tiempo juega un papel fundamental para que el producto final esté en óptimas condiciones y calidad: “El jamón tarda cuatro años en curarse y los jabones unos dos meses”, compara su autora.

Esta particular línea cosmética de pata negra incluye así cuatro variedades de pastillas de jabón según la planta con la que se ha mezclado la grasa del ibérico: jabón de clavo, de salvia, de cantueso –es la lavanda silvestre- y de ortiga.

Cada una de ellas, además, con unas propiedades distintas que le otorgan esas plantas como son las propiedades antiinflamatorias y de alivio del estrés en el jabón de clavo; el tratamiento de pieles delicadas y dermatitis leve en el caso del de ortiga; su propiedad cicatrizante y contra el acné en el jabón de ortiga y, en el caso del de salvia, su poder antiarrugas y de reducción de varices y estrías. Todo ello, sumado a “una hidratación muy intensa que le proporciona el uso de la grasa del jamón”.

“El olor de infancia es el que trae a la mente su aroma”, explica Moreno sobre la reacción olfativa a este producto, muy lejos del olor a jamón para quienes pensaran que van a despertar más bien sus papilas gustativas. De hecho, los primeros puntos de venta de estos jabones son las estanterías junto a otros productos de higiene y cosméticos en las farmacias de Villanueva de Córdoba.

Y en pocas semanas, este jabón de jamón se podrá encontrar en tiendas especializadas, algún SPA y otros establecimientos en Córdoba capital, además de poder realizar peticiones a través de la página de Facebook de De Daría.

Etiquetas
stats