Hombre, militar, romano busca casa: Claudio Marcelo se mudará

Marco Augusto Dueñas y Rafael Jaén frente a la estatua de Claudio Marcelo | MADERO CUBERO
La estatua de tres toneladas de mármol de Carrara, colocada junto al Templo Romano, está a la espera de su ubicación definitiva

El militar y cónsul romano Claudio Marcelo busca casa. La estatua de tres metros de alto del fundador de la ciudad que apareció por sorpresa colocada en la trasera del Templo Romano, espera ser ubicada en un espacio definitivo. ¿Dónde? Nadie tiene idea. El concejal de Patrimonio, Rafael Jaén, responsable de que la mole de tres toneladas de mármol italiano de Carrara fuese esculpida por el escultor cordobés Marco Augusto Dueñas, no ha sabido precisar dónde se dejará definitivamente este enorme monumento. Y con una sonrisa ha añadido: "Esto será responsabilidad del próximo gobierno local pero está claro que esta estatua está pensada para un lugar amplio porque va a dominar el espacio".

Y tanto que va a dominar el espacio. Porque Claudio no está pensado para erguirse sobre el modesto pedestal de cemento de metro y medio que ahora lo sostiene. La imagen del romano está diseñada para que se levante sobre un podio equivalente a su propia altura, es decir, tres metros. El propósito es imponer su presencia allí donde el togado andante termine reposando. Jaén ha dejado caer alguna idea, como la posibilidad de que se instale en la el bulevar o la avenida del Gran Capitán.

"Teníamos una larga deuda con el fundador de Córdoba porque han sido más de 2.000 años sin tener una estatua en su honor y por fin la tenemos. Era una idea que tenía en la cabeza desde que empezó el mandato", ha señalado Rafael Jaén. El mecenas ha añadido que su ilusión era encargar otra para honrar a "Fernando III el Santo, que reconquistó Córdoba y por el que hoy tenemos las 11 magníficas iglesias fernandinas en nuestra ciudad".

Frente a las críticas por el estilo y el espíritu de la efigie, Jaén ha defendido el rigor histórico de la estatua, fruto del asesoramiento de un "equipo de catedráticos". Marco Augusto Dueñas ha reconocido, por su parte, ciertas licencias de artista. Por ejemplo, en el pelo del cónsul y también y en gesto. "En cierto modo me he inspirado en los retratos realistas de la época republicana de Roma. Pero un retrato realista de ahora. No sabemos cómo era Claudio Marcelo y por eso he elegido a alguien actual, también en el pelo", señala. Efectivamente, el corte del cónsul es más propio de un estilista contemporáneo que de un duro militar de las legiones romanas. ¿Y por qué camina? "Porque representa el futuro que le espera a la ciudad. Una ciudad por la que se siente un gran amor que se refleja en el corazón que he puesto en sus dos pupilas, lo que da fuerza a su mirada", ha precisado el escultor

Sobre el atuendo que viste el fundador también se han referido Jaén y Dueñas. "Hemos preferido que no fuese vestido de militar y que tendiese la mano abierta en señal de bienvenida", ha dicho el primero. "He buscado que los pliegues del manto fuesen esculturas dentro de la escultura, huyendo de la técnica de la tela mojada que ofrecía otros problemas", ha insistido. La tela se une directamente con la corona amurallada de la Tyche (retrato de una mujer que simboliza, en este caso, la ciudad de Córdoba) y que sostiene casi sola los 3.000 kilos de mármol en una esquina de la escultura.

A la espera de que Claudio Marcelo encuentre su casa definitiva, se preparará el gran pedestal de tres metros de alto. "Estará hecho con piedra de Córdoba para simbolizar la unión con Roma", ha precisado Jaén. Así se completará un conjunto de 134.000 euros. De ellos, el Consistorio -insiste Jaén- recuperará la mitad: 67.000 euros.

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