Desconcierto, desinformación y miedo al cambio en La Viñuela, en su primer día sin coches

Primer día de peatonalización de La Viñuela | TONI BLANCO

Desconcierto, desinformación y miedo al cambio. Estos tres ingredientes, sin los que no se entiende la fase inicial de cualquier peatonalización viaria en Córdoba, han sobrevolado la visita que el alcalde de Córdoba, José María Bellido, ha hecho a la avenida de La Viñuela, que vivía este sábado su primera jornada sin tráfico rodado.

Doscientos metros de avenida, entre la calle Poeta Muhammad Iqbal y la calle Tras la puerta, que dan para 500 opiniones. Asomaba el alcalde desde Jesús Rescatado y uno de los vecinos lo recibía con un “éste viene a echarse la foto”. Unos minutos antes ya se habían escuchado los comentarios esperados: “Esto es negativo para los comerciantes”; “si no se puede aparcar, no sé quién va a venir”; “esto va a ser la puntilla para el comercio”; o “quitan los aparcamientos de aquí, pero no los de la zona azul”.

El más aciago de todos, sonaba a historia conocida en la ciudad: “Ahora los vecinos que se jodan”, decía una señora. Con este soniquete ha llegado el alcalde al encuentro de la delegación municipal que visitaba este sábado la peatonalización de La Viñuela, en la que estaban presentes el teniente de

alcalde de Movilidad, Miguel Ángel Torrico; el delegado de Infraestructuras y presidente de Sadeco, David Dorado; y el portavoz de Comercio Córdoba, Rafael Bados, entre otros.

Éste último se ha llevado una de las primeras pullas de uno de los comerciantes de la zona, que se ha acercado a hablar con el alcalde: “Los comercios no se sienten representados aquí”, le ha espetado al presidente de Comercio Córdoba, que ha defendido que él, además de portavoz de la patronal, se ha criado en el barrio y conoce bien la zona.

El alcalde diría después a los micrófonos que la peatonalización de este tramo surge del consenso entre la mayoría de los representantes de vecinos y comerciantes de La Viñuela, pero igualmente se ha tomado la molestia de explicárselo a los vecinos que le han cuestionado la medida. “Tomamos nota. Si la cosa no funciona, créame que daremos marcha atrás”, le ha dicho a uno nada más llegar. “Confíe en nosotros”, le ha pedido a Teresa, la última vecina y comerciante de la zona que le ha pedido explicaciones, cuando acababa de terminar su comparecencia.

Esta última ha zanjado el asunto de manera sencilla, cuando ha espetado a los políticos: “Yo apoyo todo lo que haya que apoyar, pero quiero estar informada”. Lo decía, tras señalar que su único aviso de que se iba a peatonalizar la calle han sido dos carteles avisando de que el día 6 no se iba a permitir el tráfico rodado.

Una medida temporal con un horizonte de prueba hasta final de año

Un poco antes, en declaraciones a los periodistas, Torrico había dicho lo obvio: “Este tipo de medidas siempre son controvertidas en Córdoba, pero con el tiempo siempre se demuestra que al final nadie quiere dar marcha atrás”. Ha ocurrido otras veces, cierto. Y está por ver cómo reacciona el vecindario, que de repente se ha visto sin posibilidad de aparcamiento y con menos contenedores a su alcance.

El problema del aparcamiento, el más mencionado este sábado, se quiere solucionar habilitando para ello el espacio que hay junto al Cementerio, a tan solo unos metros de La Viñuela. Allí, ha explicado el alcalde, se habilitarán aparcamientos para residentes y otros de zona azul para favorecer la rotación con fines comerciales.

No hay, todo sea dicho, fecha para la puesta en marcha de este parking, por lo que, de momento, todo el tráfico rodado se va a dirigir hacia las zonas aledañas. Tampoco hay un horizonte concreto de prueba de esta medida. El alcalde ha dicho que se va a comprobar su efectividad mes a mes, aunque ha dejado caer que durará mínimo hasta final de año, puesto que el verano es una época que comercialmente no es muy relevante, y considera interesante ver los efectos de la peatonalización en la campaña navideña, que suele ser potente en este barrio y en Jesús Rescatado.

Bellido ha advertido de que se trata de una peatonalización amable, que no incluye obras y permite la entrada a las cocheras, y que incluirá tramos de carga y descarga en cuestión de días. Su deseo es que la idea cuaje en los vecinos, del mismo modo que ha cuajado en sus representantes.

“Nunca llueve a gusto de todos”, reconocía el alcalde poco antes de marcharse y tras añadir que este tipo de medidas se están tomando en todo el país y que “está más que demostrado que favorecen el comercio y combaten la contaminación”.

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