Fidela

La vista es el acto predominantemente oral donde el juicio alcanza su climax. Comparecen testigos, peritos y actores para tratar los puntos objeto de la controversia. Hacen sus alegatos bajo apercibimiento de decir la verdad. Apenas levantan dos palmos del suelo y hay que llamarlos "Señoría". Jueces y Magistrados subidos en estrados y vestidos con toga presiden la vista. No llevan peluca, como en el sistema anglosajón o en La Haya. También influye el hecho de que hace  varios años cerró la empresa Fidela. Allí vendían el disfraz de tigre. En las mangas, una filigrana blanca bordada sobre negro adorna la toga, conocida con el nombre de puñeta. Todo esto lo condensó Frank Black en una frase cargada de significado: "He estado pensando sobreviviendo con mi sistema jersey…ella me dijo que es una vida ya bien rica, bien chévere … ay puñeta!". Probablemente utilizó el traductor de Google.

Los tribunales utilizan el disfraz para dotar de seriedad y pompa a sus actos más importantes. Los letrados, por su parte, no suelen tener toga propia, hay una sala, llamada de forma poco original, "Sala de Togas", que los surte, por suerte. Esas togas tienen un aroma y una textura especial, forjada quizás por pleitos cocidos en sudor en el mes de julio a altas temperaturas , y después acartonadas por la llegada de los primeros fríos del otoño. Los juicios son una puesta en escena magnífica. Sería perfecto para un grupo de rock esa imagen. De rock progresivo, con desarrollos interminables. The Monks: se salieron del cuerpo de marines mientras estaban destinados en Hamburgo. En ocasiones actuaban con toga, y para adornar la indumentaria se pusieron una soga a modo de corbata y se raparon la coronilla como monjes.

También están los que gustan de túnicas blancas; aquí, por ejemplo, tenemos a Poliphonic Spree haciendo una versión inhumana de Nirvana.

Por último, y como muestra de mamarrachez y espantajería extrema, los Connan Mockasin, con su tremendo tema "Forever Dolphin Love"

Mientras esperamos la continuación del juicio, un abogado me comenta cómo es la última pistola que se ha comprado. Pleitos armados. El juicio continúa. Oigo fuera a tres miembros de la benemérita mantener una encendida discusión sobre las distintas marcas de callos prefabricados. Al parecer, ninguna da el callo. La Guardia Civil me hace resoplar. "Los procesos son absurdos, largos y tediosos", hubiera escrito Franz Kafka si hubiera tenido que resumir su magna obra en una sola línea. Veo pasar los minutos y los letrados las minutas. Miro hacia el horizonte a través de la ventana con semblante serio y solemne, y me pregunto qué habrá para comer hoy.

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14 de octubre de 2012 - 08:00 h
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