Pasión de San Basilio

El Señor de la Pasión presidió este sábado el tradicional Vía Crucis de la Agrupación de Hermandades | La imagen caminó sobre las andas de la Archicofradía homónima de Málaga, de forma que se dio una estampa inédita en Córdoba

El reloj marca algún minuto más de las 16:30, la hora señalada para la cita. No son demasiados, pero quizá el deseo por vivir lo que está a punto de acontecer convierte la espera en excesiva. La calle no luce como en mayo, cuando resplandece a fuerza de flor. Es febrero y el color que sujetan macetas todavía debe de alcanzar su plenitud. Sí está presente, mucho, tanto como siempre, el blanco encalado de las casas de un barrio con personalidad propia. Aguarda el Alcázar Viejo la salida de Nuestro Padre Jesús de la Pasión, que además caminará de manera especial en esta ocasión. Lo hará con toque malagueño, el del trono y la campana. Todo tiene su sentido la tarde del primer sábado de Cuaresma. Con el sol en combate con las oscuras nubes que sobreviven de la negra mañana, el Señor de San Basilio comienza a cruzar las puertas del anexo de la parroquia de Nuestra Señora de la Paz. Da inicio el tradicional Vía Crucis de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba.

A Córdoba regala su estampa a cada paso, diferente esta vez, el titular de una corporación que conmemora su 75 aniversario fundacional. Tres cuartos de siglo junto a la talla del Señor de la Pasión, que lo es de San Basilio. Marcha sobre unas andas de plata, las que cede para la ocasión la Archicofradía de Pasión de Málaga. Las hermandades hacen gala así de sus lazos y convierten en única la estación de la imagen del Alcázar Viejo. Todo tiene un aroma distinto, aunque igual. No falta el incienso y los naranjos permiten soñar con el olor a azahar. Tampoco el día es como el de un buen Miércoles Santo. La luminosidad no es la misma, si bien el brillo gana la partida cuando avanza la parte del trono en que se encuentra Jesús con la Cruz, su Cruz barroca. No suena un llamador, sino una campana y a sus toques caminan o detienen sus pasos quienes portan al Señor de la Pasión. Pasión de San Basilio para la ciudad.

La imagen cuenta en esta ocasión con otro acompañamiento musical. No hay cornetas o tambores, sólo un trío de capilla; el de la Banda de Música Consolación (Nuestra Señora de la Consolación) de Huelva. En modo alguno, Andalucía participa de la cita, especial también porque es la primera vez en que Nuestro Padre Jesús de la Pasión preside el Vía Crucis de la Agrupación de las Hermandades. El trayecto hasta la Mezquita-Catedral parece más breve de lo que realmente es. Cada estampa permite que el tiempo vuele. Sobre las 18:00, comienza el acto litúrgico en el interior del primer templo de la ciudad, cuya consagración al culto católico también cumple años. Tantos como 775. El primer siete se añade a la cifra de celebración de una cofradía que goza de la jornada, con la solemnidad y recogimiento que merece, por supuesto. Tras la lectura y el rezo de las Estaciones, la imagen regresa a su templo.

El Alcázar Viejo aguarda el retorno de la talla. La noche cae lentamente, pero sin pausa. En la vuelta, todo es igual, pero diferente. Tan distinto que una imagen marcha sobre andas en Córdoba. Con toque de campana y hombres de trono. Tan distinto como especial. Es un día de Pasión. Pasión de San Basilio.

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22 de febrero de 2015 - 10:01 h
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