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Juan Pablo Durán: “Andalucía demuestra que se puede salir de la crisis de otra manera”

Juan Pablo Durán. | ÁLVARO CARMONA

Manuel J. Albert

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Juan Pablo Durán (Córdoba, 1964) es el cabeza de cartel de las listas socialistas al Parlamento de Andalucía por Córdoba. También es el secretario provincial del PSOE en la provincia, además de senador. Antes, pasó por la concejalía en el Ayuntamiento de Córdoba. Una carrera mantenida en un tiempo convulso para su partido que ha visto cambiar líderes a nivel andaluz y estatal. Un periodo no exento de convulsiones internas que no parecen haberle afectado. Su próxima parada será el antiguo hospital de las Cinco Llagas de Sevilla, sede de la Cámara andaluza.

Alineado con Susana Díaz desde que fuese designada por José Antonio Griñán como su heredera, Durán se identifica plenamente con la candidatura que representa la aspirante a revalidar su puesto al frente de la Junta. Como ella, Durán forma parte del aparato y los organismos del partido, que conoce y maneja desde hace tiempo. Por tanto, recibe a CORDÓPOLIS en casa: la sede del PSOE, en la avenida del Aeropuerto.

PREGUNTA. ¿Te crees las encuestas?

RESPUESTA. Las encuestas siempre me las creo pero, curiosamente no suelo fijarme en lo que se fija la mayoría de la gente y en lo que se extracta como titulares. No me interesa tanto la intención de voto o la cocina de la intención de voto...

[En este momento, el candidato recibe la llamada de un colaborador para informarle, precisamente, por los últimos sondeos]

P. ¿Qué dicen los datos?

R. Que la cosa va muy bien, va muy bien.

P. ¿En Córdoba o en Andalucía?

R. Le he pedido los datos para Córdoba, para que me digan cómo vamos. No es una encuesta pura y dura pero sí es un tracking que nos da una idea. Y está habiendo mucha movilización y consolidación de una tendencia que es lo que te comentaba antes de que nos cortaran. En todas las encuestas, más allá de fijarme en el resultado, intención de voto directa o en el resultado de lo que significaría una aproximación del resultado real, me he estado fijando en otras cosas; en la parte menos cuantitativa y más cualitativa. Es decir, qué opina la gente de la situación que le rodea en su entorno más inmediato, de la situación que ve el resto de la sociedad y qué opina del PSOE y de sus líderes. Porque cuando se va a votar no solo se tiene en cuenta esa intención de voto -de la pregunta que hace el encuestador- sino todo lo que significa el pensamiento de la gente y cómo se va conformando esa opinión a lo largo del tiempo. Y he visto un cambio sustancial en la ciudadanía bastante positivo. Algo que se ha conseguido por mérito de Susana Díaz, al ganarse el cariño de la gente. Todo eso ha retornado en forma de confianza también en las cifras del partido en Andalucía.

P. Pero las encuestas ponen en duda que el PSOE logre la mayoría absoluta, es decir que puede que la jugada que buscaba Susana Díaz de adelantar las elecciones para gobernar en solitario no se logre.

R. Pues yo cada día lo veo más próximo y más cerca. Porque tengo la percepción del contacto con la ciudadanía y la gente en esta primera semana de campaña. Noto su calor y su carño y creo que, como bien dicen las encuestas, todos esos indecisos y personas que no han manifestado su voluntad de voto en ningún sentido, podrían perfectamente confiar en que ese gobierno de mayoría que demandamos, ese gobierno fuerte que necesitamos para afrontar los retos que tenemos en 2015. Porque este año, si como dicen los expertos, estamos en los albores de la recuperación, las decisiones que adoptemos y las decisiones del Gobierno que salga de las urnas serán determinantes para el futuro de Andalucía. Y eso lo percibo en la ciudadanía. Eso y que estamos tomando conciencia de un momento tan determinante como el 28 de febrero de 1980. Cada vez lo tengo más claro.

P. ¿Se adelantaron las elecciones porque había dos partidos que podían irrumpir con fuerza en el Parlamento, Podemos y Ciudadanos?

R. No, se adelantaron porque la presidenta no se sentía con la libertad y confianza necesarias para seguir adelante con un proyecto que se había pactado dos años y pico antes [con IU]. Esa fue la verdadera razón. Y a partir de ahí era imposible mantener un Gobierno con 47 diputados. Así que había que darle la palabra a los ciudadanos de Andalucía. Yo creo que la presidenta fue clara y nítida y comparto su opinión. No es posible que las direcciones políticas de los partidos no tengan la fortaleza para llevar a cabo los que se firma y se acuerda. Y que, en cambio, tengan que estar permanentemente en esa falsa e hipócita democracia interna de escuchar lo que digan las bases. De escucharlas, además, solo cuando interese. Porque cuando no interesa, no se hace. No se puede estar siempre esperando. Y eso lo dice alguien que forma parte de los órganos de un partido político para quien la militancia tiene una gran importancia. Pero no se puede estar en un gobierno a expensas de que mañana 4.000 personas decidan qué es lo que puede o no afrontar un gobierno de 8 millones de habitantes.

Todos esos indecisos y personas que no han manifestado su voluntad de voto en ningún sentido, podrían perfectamente confiar en que ese gobierno de mayoría que demandamos en el PSOE

P. ¿Cómo definirías estos dos años de cogobierno con IU?

R. Yo creo que han sido fructíferos. Creo que han servido para que Andalucía pueda ser un ejemplo incómodo para el PP y el Gobierno de Mariano Rajoy. Un testigo que ha puesto sobre la mesa que, aún sin compartir el criterio y la estrategia de que solo con la austeridad y los recortes saldríamos de la crisis, mantiene el compromiso y la lealtad institucional. Andalucía no podía estar frente al Gobierno de España porque nos limitaría con respecto al resto de Europa y, sobre todo, de la Comisión Europea. Así que hemos cumplido lo que nos han marcado en el objetivo de déficit. Y pese a hacerlo, hemos marcado claramente una diferencia abismal entre las comunidades autónomas y el Gobierno de España que dirige el PP. Eso nos ha permitido que en estos años hayamos consolidado o blindado un colchón social que ha amortiguado mejor que en cualquier lugar de España esta crisis tan canalla que ha hecho tanto daño a las familias.

P. Pero IU sostiene que se podía haber hecho más; que ellos, por ejemplo abogaban popr la banca pública y que cuando se planteó en serio se precipitó la reptura del pacto.

R. Cada uno es libre de interpretar lo que quiera. Lo que es claro y evidente es que se ha hecho lo que cada consejero ha podido desarrollar en el área en la que ha estado. Y que cada cual que saque sus conclusiones y su balance. En términos generales y globales, lo que he manifestado al principio es lo sustancial e importante: nos hemos convertido en un punto de referencia, en una aspiración y esperanza en el conjunto de los ciudadanos que no ven ni en el PP ni en en Mariano Rajoy o el resto de sus líderes una salida. Nos hemos convertido en la esperanza última; el gobierno de Susana Díaz ha puesto encima de la mesa que se puede de salir de la crisis y plantear la salida de la crisis de manera diferente o de forma completamente distinta a otras comunidades autónomas.

P. Te preguntaba antes si creías que la aparición de Podemos y Ciudadanos tiene algo que ver con el adelanto electoral. Me has dicho que no pero, ¿qué piensas de ambos partidos?

R. No suelo opinar sobre los partidos políticos sino sobre los líderes. Porque los partidos los conforman la militancia y las personas que libremente deciden unirse por sus convicciones. Todos los partidos son respetables; desde el más pequeño al más grande; del más nuevo al más veterano. Pero sí he notado que lo que en principio irrumpía con un lenguaje nuevo, con una proyección nueva y distinta, muy basada en las terulias televisivas, está empezando a defraudar a aquellos que habían puestos sus expectativas en ese tipo de líderes políticos. Porque una cosa es estar en las tertulias opinando y otra muy dstinta es estar en planteando propuestas concisas y claras para tener una alternativa real. Y eso es lo que ahora la gente está empezando a ver: que no cinciden los argumentos tertulianos con las realidades de las propuestas.

Nos hemos convertido en un punto de referencia, en una aspiración y esperanza en el conjunto de los ciudadanos que no ven ni en el PP ni en en Mariano Rajoy o el resto de sus líderes una salida

P. ¿Por ejemplo?

R. Es fácil tener una tertulia en Madrid en la que un líder de Podemos diga aquello de que Andalucía tiene un voto cautivo a través del PER. Eso es la misma argumentación que vienen haciendo la derecha de Javier Arenas, Mariano Rajoy y demás durante toda esta etapa democrática en España. Y es un desconocimiento de lo que significa el campo y los jornales. Si desde el desconocimiento se hacen informaciones basadas en leyendas urbanas que mancillan la vida real del mundo rural, me da idea de que esos políticos sirven de tertulianos pero no como uns líderes políticos que van a gobernar una comunidad o un país. Y la segunda consideración es que cuando uno tiene un proyecto gransformador de verdad y cree de verdad que su proyecto es el que va a transformar la sociedad, no hace tacticismo electoral y se presenta solo a las elecciones generales o a una comunidad autónoma; sino que va a transformar desde la raíz. Va a transformar desde los ayuntamientos y los municipios. Porque así se demuestra que cree en algo más que en su marca y en sus líderes, cree en la gente . Si eso no ocurre, me suena a tacticismo electoral sin compromiso de proyecto real de transformación de la sociedad y sin ganas de implicarse en la cercanía municipal.

P. Vale. Ya me has dejado claro que estás convencido de que lograréis una victoria amplia y suficiente para formar un gobierno fuerte.

R. Estoy convencido de eso.

P. Pero supongamos que no es así y que es necesario pactar. La presidenta ya ha dicho que no lo hará con el PP. Así que parece que no se verá esa gran alianza de la que se está hablando.

R. ¿Se está hablando por parte de quién?

P. En los medios de comunicación se plantea.

R. En los medios puede, pero yo no. Tengo claro que no es posible pactar un plan de Gobierno con quien se mantiene tantísimas diferencias y una visión radicalmente distinta sobre el camino a segiur.

P. También ha dicho la presidenta que no pactará con Podemos.

R. Así es.

P. Por tanto, se dibuja una posibilidad a tres: PSOE, IU, Ciudadanos.

R. Vamos a ver... Yo soy muy pragmatico, las elucubraciones y los pronósticos me gustan poco. De hecho, no juego a las quinielas. Soy muy malo. Pero creo que a los ciudadanos se les está mandando mensajes equivocados. Tienen que votar libremente pensando excusiblamente en el 22 de marzo; pensando cuál es la mejor opción y el mejor proyecto para estos próximos años en Andalucía. Yo creo que las estas elecciones son tan trascendentes como las de hace 35 años. Con la diferencia de que ya tenemos una experiencia con la que hemos logrado una gran transformación en Andalucía. Y además, es visible. Unos verán el vaso medio vacío y otros medio lleno. Pero tiene agua.

Entiendo que hasta que no llegue el 22 de marzo la incertidumbre que marcan las encuestas nos llevan a pensar que hay que tener una respuesta al día siguiente. Y no me planteo ninguna respuesta. No, al menos, hasta la noche del 22 de marzo, cuando conozca los resultados. Porque, ¿y si ninuno de los partidos que me dices tienen la capacida para hacer ningún tipo de alternativa? Es que, ¿por qué nos empeñamos en marcar a los ciudadanos qué es lo que puede ocurrir cuando ellos todavía no han hablado? Creo que hay que dejar que ellos hablen. Y no comparto eso que alguno dice, eso de que antes de las elecciones hay que aclarar con quién se va a pactar. No. Los partidos tienen que presentar sus proyectos con propuestas claras y los ciudadanos votarlos.

Los partidos que en principio irrumpían con un lenguaje nuevo, con una proyección nueva y distinta, muy basada en las terulias televisivas, están empezando a defraudar a aquellos que habían puestos sus expectativas en ese tipo de líderes políticos

P. Cuando Díaz fue nombrada presidenta, lanzó el mensaje de tolerancia cero con la corrucpión. Pero cuando se disolvió el Parlamento tras convocarse las elecciones, tres parlamentarios imputados fueron pasados a la Diputación Permanente, con lo cual no perdían el aforamiento. ¿Cómo se explica eso?

R. Te has saltado un paso que es importante. Cuando Susana Díaz llega a la presidencia de la Junta y dijo aquello de abrir las puertas y las ventanas a la ciudadanía y convertir las paredes de la administración en tabiques de cristal para que todos puedan verla, era verdad. Para ello han ido dirigidas las propuestas que han ido aprovándose en el Parlamento andaluz y en el Consejo de Gobierno. Pero la prsidenta de la Junta hizo más: le propuso al presidente del Gobienro y del PP un gran acuerdo para que la corrupción se pudiese abordar desde un punto de vista global y no partidario. El corrupto es la persona. Yo no considero que corrupto sea una formación política, ya sea nueva o de tradición. Son las personas los corruptos y contra ellos hay que actuar. Pero también hay que establecer dónde y a partir de cuándo exigir responsabilidades políticas. Porque el ordenamiento jurídico y el derecho penal tienen un camino. Un camino que, como hemos visto, no siempre concluye con lo que indicaba los inicios del procedimiento. Y lo que no puede ocurrir es que estemos permanentemente con casos abiertos que se dilatan en el tiempo, como está ocurriendo en Andalucía. Eso es lo realmente preocupante.

P. ¿Y respondiendo a la pregunta?

R. Solo se pretende que durante el periodo electoral se mantenga el mismo nivel y la misma situación para esas personas. Porque ya se ha iniciado la causa en el TSJA. De hecho, ha habido una manifestación de la Fiscalía que depende del Ministerio de Justicia que, curiosamente, es distinta a la del TSJA, que ha marcado otro criterio. Insisto, entre todos debemos delimitar cuál es el momento en el que hay que exigir responsabilidades políticas, cómo se han de aplicar, cómo debemos responder todos. Y que ese cortafuegos sirva para que nadie tenga la tentación de caer en la corrupción. Es decir, cómo hacer que esa administración sea lo más transparente posible para evitar lugares opacos y ocultos. Y por último, tener claro que la corrupción, cuando se utiliza de forma partidista solo deteriora a la imagen de la democracia pero no da réditos a nadie. Todo lo contrario, se vuelve contra de todos. Hay que ser intolerante con ella en todos los sentidos.

P. ¿Qué es lo que ha pasado en la Junta para que haya crecido en su seno dos grandes casos de corrupción como el de los ERE y los cursos de formación?

R. Aunque los peritos no se ponen de acuerdo, está claro que teníamos que haber sido bastante más exigentes a la hora de los controles. Hemos pecado al pensar que, como los procedimientos están reglados, la gente se ajustará a los mismos; creemos que es difícil saltarse los procedimientos pero la realidad nos ha demostrado lo contrario. La picaresca va siempre por delante de cualquier otra consideración y hay gente que tiene la cara dura de meter la mano donde está el dinero de cada uno. Lo que se hace para evitar esto es reforzar y redoblar todos los controles. Pero esto también habrá que analizarlo para que esos controles no entorpezcan el desarrollo normal de la gestión, porque nos podemos encontrar con que hemos encorsetado tanto el control, que se puede impedir el desarrollo de determinados programas. Pero creo que tenemos margen de maniobra, podemos mejorar la gestión poniendo las cosas difíciles al que quiere apropiarse de lo ajeno. Pero más que los controles, la estrategia pasa por la transparencia. Cuanto más transparente sea un procedimiento y más fácil sea para un ciudadano conocer desde el inicio hasta el final cualquier tipo de licitación -sea del carácter que sea-, más difícil será que haya alguien que quiera aprovecharse de las arcas públicas.

Yo no considero que corrupto sea una formación política, ya sea nueva o de tradición. Son las personas los corrutos y contra ellos hay que actuar

P. ¿Qué balance haces de la comisión de investigación que se hizo en la Junta?

R. Desgraciadamente, ni estábamos ni estamos en la política española preparados para una comisión de investigación. Porque algunos ya llegaron a la comisión con las conclusiones redactadas. Creo sinceramente que tenemos que empezar a madurar si queremos que los que tienen la intención de aprovecharse de la mayoría no se aprovechen también de los resquicios que deja la confrontación política entre los partidos. Me explico: si los ciudadanos ven que las formaciones y los líderes políticos nos echamos en cara cualquiera de los casos que aparecen, al final se preguntan para qué sirven las instituciones y los partidos políticos. Así que, al final, un corrupto es igual de malo con las siglas del PP, del PSOE o de Ciudadanos. El corrupto lo que está haciendo es corromper la administración pública.

P. ¿No crees que hay más posibilidades de que surja corrupción en una administración si lleva controlada 33 años por un mismo partido?

R. No. Fíjate cómo esto no es así porque hemos visto casos en otros sitios donde no se llevaba ni tres años gobernando. No es cuestión de tiempo sino de oportunidad. Y la oportunidad se evita. La presidenta puso el dedo en la llaga. La transparencia hace imposible urdir cualquier estratagia para intentar aprovecharse de la caja de todos; porque todos los ojos están puestos en esa caja. Esa es la mejor de las fórmulas; y a partir de ahí, hay que implementar todos los controles administrativos posibles. Pero lo que me parece penoso es que torpemente se quiera aprovechar para rédito propio estos temas. Y que se propongan soluciones como la que hizo Juan Manuel Moreno Bonilla en el debate de Canal Sur: crear un cuerpo especial contra la corrupción. ¿No sabe que la Intervención General de la Junta de Andalucía ya cuenta con funcionarios del Grupo A, especializados, públicos y con propia plaza?

P. Decías antes que estos dos años de legislatura han servido para frenar toda la oleada de recortes y ajustes que venía del Gobierno central. Pero si preguntamos a docentes y trabajadores de la salud pública nos dirán claramente que sí ha habido recortes: listas de espera, escasez de oposiciónes, se tarda en cubrir bajas, ratios altas en las aulas... Ellos sí han sentido los recortes.

R. Empecemos por el principio. Tener una comunidad autónoma significa tener la capacidad de decidir cómo quieres invertir el dinero que te transfiere el Estado para aquellas políticas y derechos que te ha otorgado el Estatuto y la Constituciuón a la hora de gestionar. Salvo Navarra y el País Vasco, el resto de comunicades autónomas tenemos una financiación que viene del Gobierno de España ya evaluada en función de los derechos que tiene que cubrir. Y cada autonomía tiene que decidir qué gestión hace de esos recursos. En 2011, cuando gana el Gobierno el PP y presenta el presupuesto de 2012, ya le hace una reducción notable al presupuesto de educación, sanidad y servicios sociales en Andalucía. Y eso se agrava más cuando después la Comisión Europea, en función de los objetivos de déficit que le había marcado al Gobierno de España y al plan trazado por Rajoy, exige una reducción adicional del presupuesto del Estado de 20.000 millones de euros en sanidad y educación directamente. En España, las comunidades autónomas del PP las aplicaron directamente, echando a todos los que no podían pagar. Fueron 28.0000.

En Andalucía, nos sentamos con los sindicatos y con los profesionales. Para reducir el importe de miles de millones de euros les planteamos o bien suspender todos lo contratos o hacer un esfuerzo por mantener y distibuir el dinero entre los que ya estaban contratados. ¿Eso es un recorte? Claro que lo es. Si estás contratando al 100% y te rebajan al 75% es un recorte. La diferencia es que podíamos haber rebajado el 100%. Y en vez de quedarse todos al 75%, se habrían quedado menos del 25% o el 30% de los que estaban. A eso, súmales la limitación en las tasas de reposición para que, de cada diez funcionarios que salían solo uno pudiese incorporarse; y súmale que se exija la obligación de aumentar la jornada laboral hasta las 37,5 horas semanales. Por eso, si le preguntas a un funcionario, estatutario o empleado fijo, evidentemente que notará el recorte. Pero aquí los recortes han tratado de ser lo más solidarios, consensuados y repartidos posible. Para evitar que los ciudadanos fuesen los que también notasen los recortes, como en Madrid.

Si estás contratando al 100% y te rebajan al 75% es un recorte. La diferencia es que podíamos haber rebajado el 100% como han hecho otros

Porque en Madrid se han enajenado colegios púlicos a entidades privadas para que se le hagan bonificaciones y exenciones fiscales con la intención de que compitan en mejores condiciones con los colegios públicos en su oferta educativa. Todo eso con dinero público. Ese en un modelo que siguió en sanidad y a punto se estuvo de vender hospitales y centros de salud a la iniciativa privada después de haber sido construidos y financiados con dinero públicos. Menos mal que lo pararon los tribunales. Y además, el Gobierno de Madrid ha quitado la universalidad de la asistencia. Es decir, en Madrid si no hay tarjeta, sino estás dentro del sistema, no tienes derecho a que te atienda la sanidad. Sin tarjeta no hay asistencia.

En Andalucía lo que queremos ahora es compensar todo el esfuerzo realizado. Lo primero que se ha hecho es devolverle el 25% de esa jornada a los funcionarios para completársela al 100%. Y en segundo lugar se ha acumulado una fueza pública importante y se ha concentrado en educación, con más de 1.200 plazas; y en sanidad, con más de 3.000. Lo que queremos es consolidar esas plazas y seguir ampliando las contrataciones de más personas, garantizar la prestación de los derechos y los servicios con una mayor estabilidad en el empleo.

P. El Ayuntamiento insiste en que la Junta está torpedeando todos los proyectos de Córdoba. Y pone el tema de la plaza de San Agustín como último ejemplo.

R. La ciudadanía ya tiene calada al alcalde José Antonio Nieto. Era un melón sin calar y los ciudadanos creyeron que en 2011 podía ser el cambio y el revulsivo que necesitaba esta ciudada. Porque Nieto, al igual que Rajoy, prometió, prometió y prometió. Pero el alcalde ya está calado y ya saben que no es melón. Es pepino. De dulce no tiene nada y todo lo quiere es camuflar, bajo una falsa y permanente confrontación entre institiuciones, que no tiene argumentos para justificar su incapacidad ni la de su equipo. Y tiene que buscar con quién compartir culpas. Y busca a quien sea. A la Junta, claro está, de forma recurrente. Pero la ciudadanía sabe que Nieto, el PP y su equipo es incapaz de sacar adelante ningún proyecto. Ni solos ni acompañados. Porque acompañados no saben estar ya que no saben comportarse; no saben ser leales. Hasta les molesta que se les den recursos para contratar a personas y fíjate el lío en el que han metido a un montón de chicos jóvenes que podían haber estado más tiempo trabajando.

P. La misma crítica se hace a la Junta desde la calle Capitulares. Hablan de ineptitud con un ejemplo concreto que lo ve todo el mundo: el C4. ¿Qué ha pasado ahí?

R. Me parece increíble... Me parece increíble que digan eso... El Espacio Andaluz de Creación Contemporánea es la mayor y más moderna apuesta que ha hecho el Gobierno andaluz para situar la proyección del arte contemporáneo dentro del gran casco del patrimonio histórico y cultural de Córdoba. Es una inversión cuantiosísima que ha tenido dos fases. Una, la realización del proyecto que ha sido complicado pero que se ha mantenido a pesar de que la crisis económica nos pudo haber exigido que se hubiese paralizado, como otras tantas obras. Pero el compromiso de la Junta fue concluirlo. Después, nos hemos encontrado con la ineptitud de un equipo de gobierno local y la Gerencia Municipal de Urbanismo, incapaces de cumplir con lo que se comprometieron: desarrollar y urbanizar el entorno del C4. Porque era un proyecto que estaba ubicado dentro de un gran programa todavía mayor en la península de Miraflores: convertirla en el gran escaparate cultural de congresos, ferias y muestras; la gran entrada del turismo de convenciones y congresos en general. Ese gran proyecto incluía al C4, al centro de convenciones y congresos de Rem Koolhas y el Museo de Bellas Artes, con la modificación aprobada de todo el entorno de la Calahorra. Todo, para convertir toda aquella zona en el gran espacio cultural y de desarrollo de la ciudad de Córdoba. De eso solo ha quedado, por culpa de Nieto, el C4. Así que me parece increíble que venga a criticar el C4 Nieto, cuando ya se ha terminado y cuando la Junta ha tenido que esperar a que el Ayuntamiento cediese los terrenos. Es cierto que se ha puesto un procedimiento para darle sentido al contenido del centro con una gerencia con dimensión internacional novedosa. Con buen criterio la comisión técnica ha decidido que los proyectos no merecen la inversión y el proyecto del C4.

Lo que queremos es ser ambiciosos para convertir el C4 en el centro de referencia del arte conteporáneo de Europa. Y si no, de España. Como el Guggenheim

P. Pero da la impresión de que se ha hecho la casa por el tejado. Primero el gran edificio, uno de los más bonitos de la ciudad en mi opinión, pero una vez acabado, no sabemos qué sentido darle. ¿Eso cómo es?

R. Porque en un principio se pensó que el Espacio Andaluz de Creación Contemporánea fuese un centro que se gestionase directamente a través de la Junta de Andalucía. Y después, cuando ya se puso en marcha y se vieron las capacidades y potencialidades que podía tener, además, y se empezó a mirar cómo eran otros centros similares en el resto de Europa, se dijo, ¿por qué vamos a limitar estas posibilidades, por qué no permitimos que nuestros creadores participen también y amplíen la potencialidad? Porque para hacer algo encorsetado, lo podemos hacer mañana. Vamos a ser ambiciosos y por querer serlo, ahora da la impresión de no tener clara la idea Pero no, la idea la tenemos clara, lo que queremos es ser ambiciosos para convertir esto en el centro de referencia del arte contemporáneo de Europa. Y si no, de España. Como el Guggenheim.

P. Sigamos hablando de gestión cultural. Personalmente, ¿estarías a favor de que la Mezquita se gestionase íntegramente desde lo público como hace el Patronato de la Alhambra?

R. He sido claro siempre en este tema. Todo este problema y esta polémica la ha generado la jerarquía de Iglesia que ha hecho uso de una modificiación legal torticera del Gobierno de José María Aznar diez años después de que se aprobase. Y lo ha hecho de manera innecesaria y para matricular a su nombre algo que llevaba gestionando 700 años sin que nadie lo hubiese puesto en duda. Un monumento que era de culto cristiano y católico y que a la vez era punto de referencia primordial ddel turismo de Córdoba, Andalucía y España en el mundo. Y todo esto ha venido a provocar un debate que, desgraciadamente, no tiene ningún tipo de fin bondadoso. Pero la culpa no la tenemos quienes pensamos que eso nunca debió de ocurrir sino quien lo provocó. Dicho eso, lo ideal sería que volviésemos al estado en el que estábamos, como los cordobeses nos lo encontramos; como yo lo conocí cuando nací y con el que nunca he tenido ningún inconveniente ni ningún problema. Es verdad que era mejorable toda la oportunidad de gestión turística del nombre Mezquita de córdoba y del patrimonio que significa el nombre. Ahí estamos todos de acuerdo. Así que en ese sentido exigiría un mayor compromiso de la administración pública para la gestión. Pero lo que deseo y creo que lo desean muchos cordobeses es que se pueda retrotraer todo al año 2005, antes de que se produjese la inmatriculación.

P. ¿Por qué no han firmado el documento de adhesión redactado por la Plataforma Mezquita Catedral Patrimonio de Todos que pide la gestión y titularidad pública del monumento?

R. Porque nosotros tenemos nuestra idea clara de cómo hacerlo. Lo que sí hemos hecho es que militantes del Partido Socialista firmaran como exalcaldes de Córdoba un documento en el que se exigía a las administraciones públicas velar por todo el patrimonio público inmatriculado por la Iglesia católica. Y eso lo compartimos absolutamente pero tenemos posiciones distintas. Hay incluso una candidata diciendo que van a expropiar la Mezquita y la Girlada. Me parece muy bien esa trasnochada idea de sentirse tan revolucionaria; es muy bonito pero yo soy mucho más práctico, tengo los pies en el suelo y tengo la historia que me avala. He conocido la Mezquita Catedral de Córdoba de la misma manera que antes se conocía y mí me hubiese gustado que mis hijos y nietos la siguiesen conociendo como yo. Y si pudiese ser, permitir y mejorar que desde las administraciones públicas: Ayuntamiento, Junta y Estado pudiésemos poner más en valor una marca, Mezquita Catedral de Córdoba o Mezquita de Córdoba que es una seña de identidad y un reclamo turístico en el mundo entero.

Lo que deseo y creo que lo desean muchos cordobeses es que se pueda retrotraer todo al año 2005, antes de que se produjese la inmatriculación

P. Conociendo como conoces la gestión de la Iglesia cuando te tocó compartir con ellos las riendas de Cajasur. ¿No te da un poco de resquemor que controlen el principal monumento de la ciudad?

R. Resquemor lo he tenido siempre. Lo he manifestado antes. Se equivocó la jerarquía de la Iglesia. Me gusta distinguir entre Iglesia y jerarquía. La Iglesia es un concepto amplio. Pero claro que siento resquemor y por eso mismo sería imprescindible primero que retrotayésemos todo a 2005. Y, a partir de ahí, establecer un marco de colaboración leal con los límites y papeles de cada cual bien claros; sobre todo lo que cada cual aporta para mantener y preservar un patrimonio digno de preservar.

P. La llamada que recibiste al principio de esta entrevista... ¿Cuántos parlamentarios le da al PSOE por Córdoba?

R. Nos dice que ha aumentado la participación y la intención de voto hacia el PSOE y que podemos hacer un esfuerzo para intentar poner como objetivo subir de los cinco a seis parlamentarios.

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