Un pequeño gran monumento secreto: La Capilla de San Bartolomé

Capilla de San Bartolomé | MADERO CUBERO

La más exquisita muestra del arte gótico-mudéjar en Córdoba la encontramos en esta pequeña capilla anexa al edificio barroco que hoy es sede de la Facultad de Filosofía y Letras. Su profusa decoración de yeserías con claros motivos islámicos y su mixtura con la nervadura gótica del techo, junto con la heráldica, las lacerías, el ataurique y la hermosa azulejería la convierten en un espacio refinado y diverso,   uno de los pequeños grandes monuments secretos, por desconocido, de la ciudad.

Una joya que fue antigua capilla del Hospital del Cardenal Salazar, donde hoy se ubica la sede de Letras de la UCO, desde donde tiene acceso, además de su entrada principal por la calle Averroes. Declarada Bien de Interés Cultural, es un templo de principios del siglo XV que se muestra como un claro ejemplo de una de las riquezas de Andalucía, el arte mudéjar nacido de los siglos de coexistencia entre árabes, cristianos y también judíos.

Su origen está en 1391, cuando se determinó el repoblamiento del vecino barrio del Alcázar Viejo y el consiguiente abandono de la Judería y surgió la necesidad de crear una nueva collación, que se bautizó bajo la advocación de San Bartolomé y con ese nombre figuraba ya en 1410. Por tanto, fue necesario contar con un nuevo edificio sagrado cuya construcción se fija entre 1399 y 1410.

La capilla no destaca por su tamaño, sino por su increíble decoración, conservando elementos del siglo XV como la solería, con ladrillos vidriados, olambrillas (azulejo cuadrangular), y zócalos de alicatados geométricos, tan propios de este estilo y tan presentes en muchos de los monumentos de Andalucía. Este estilo se extiende a la yesería, en la que se pueden apreciar las intrincadas tipografías que muestran las oraciones a Allah.

Las yeserías cubren prácticamente la totalidad de los muros de la sala, presentando decoraciones de tipo vegetal, geométrica, heráldica y epigráfica. En el caso de la decoración geométrica encontramos lacerías con fondo de ataurique, apareciendo escudos en las estrellas que forman los propios lazos. Los escudos representados en los muros corresponden a la Orden de la Banda, instituida por el monarca Alfonso IX. En cuanto a la epigrafía, encontramos dos tipos de caracteres en la capilla, cúfica y nasjí. En una de las fajas decorativas puede leerse: “La eternidad para Allah, la gloria para Allah”.

Pero la Capilla Mudéjar de San Bartolomé dispone de otros cuantos pequeños tesoros en los que poder perderse, como son el precioso e íntimo patio de entrada, los treinta y cinco azulejos nazaríes que fueron encontrados durante su restauración en 1935, la estructura abovedada de los techos, o algunos de los frescos que aún se conservan y que muestran fotografías de un tiempo ya muy lejano.

Sin lugar a dudas, un paseo por córdoba bien merece una visita a la Capilla Mudéjar de San Bartolomé, un espacio en el que se puede ver de forma condensada algunas de las mejores maravillas del arte mudéjar.

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