“Todos viajaréis siempre conmigo allá donde vaya”

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El portero Alberto García protagoniza una emotiva despedida del Córdoba, al que desea “estabilidad” para “recuperar la ilusión”

Lágrimas, buenos deseos, consejos, lamentos... Emoción al límite en una jornada de despedida que no fue, desde luego, una más de tantas. Se marcha Alberto García, titular de la portería del Córdoba en la mejor etapa del equipo desde hace décadas. El anunciado adiós del jugador catalán, que ya tenía tomada la determinación hace tiempo, se convirtió en una escenificación de todo lo que de bueno y malo tiene el cordobesismo. La voluntad indomable de pelear contra todos los obstáculos, las tendencias autodestructivas, la glorificación del pasado, las ilusiones románticas sobre el porvenir... Todo flotó en el ambiente de una sala de prensa abarrotada, en la que se detectó la presencia de futbolistas que dejaron huella -como el delantero Pepe Díaz, ahora en el Oviedo- o que pretenden dejarla, como el central Fran Cruz, capitán del filial de Tercera, que acompañó a Alberto en una comparecencia cargada de sentimiento.

“Son cuatro años que nunca pense que me podrían cambiar tanto la vida. Llegué como un niño y me voy siendo capitán”, ha indicado Alberto, que llegó en verano del 2009 tras ser víctima de un ERE en el Real Murcia. Lo reclutó Lucas Alcaraz, que le conocía de su paso por el club pimentonero. El bagaje del catalán era corto: un partido en Primera y seis en Segunda. Aquí estaba el entonces intocable Raúl Navas. Pero Alberto lo tocó. Lo terminó desbancando al curso siguiente, y desde entonces no se movió del sitio salvo por lesiones o sanción. Paco Jémez -a pesar del fichaje del internacional boliviano Carlos Arias- y Rafa Berges le tuvieron como un pilar indiscutible. Esnáider sólo le relevó por Saizar cuando el curso estaba echado a perder y el catalán estaba pendiente de pactar su salida de la entidad. Se va con 108 partidos disputados como blanquiverde, entre ellos algunos de los más importantes en la historia del club, como la promoción de ascenso a Primera en la 11-12.

“Nunca olvidaré el recibimiento tras regresar de Valladolid. O el partido ante el Murcia que daba el play off”, ha indicado Alberto, quien se emocionó al confesar que el Córdoba le ha “llevado a vivir cosas diferentes. Mi evolución desde el primer día creció a nivel personal y profesional”. Alberto ha agradecido su trabajo a todos los entrenadores que ha tenido en su etapa cordobesista, que termina “como se terminan los ciclos”. “He tenido propuestas de Primera, como ya sabéis, pero ha sido por la de Segunda que me he decantado”, ha dicho el jugador, quien reveló sentirse algo dolido porque “es injusto que se me valore porque me vaya a otro equipo de Segunda”, ya que “tuve dos ofertas de Primera, la última en Navidad, y renuncié a ellas”.

Alberto García, que será compañero de otro ex cordobesista, López Garai, en las filas del Sporting de Gijón, ha deseado “estabilidad y unión”, porque “ése es el primer paso para crecer”. “Uno de los errores de este año es la búsqueda de las comparativas”, ha resaltado el meta barcelonés, quien ha colocado en un lugar fundamental para el futuro del Córdoba a la cantera -“por ellos me he desvivido”, dijo- y a los aficionados, que “me han demostrado hasta el último día su grandeza con el apoyo que le dieron al filial”. El portero, que llegó con un rol de suplente y dice adiós siendo uno de los más cotizados de la división -aunque se marcha libre, tras negociar y acordar la rescisión de su contrato-, se mostró cortés en su adiós y no quiso públicamente mostrar ningún punto de fricción con la directiva de Carlos González. “El proyecto está empezando, con una campaña de abonados muy agresiva. Si sabe qué entrenador y qué jugadores hay se está a tiempo”, ha apuntado a propósito del desafío pendiente del Córdoba. “Es posible recuperar la ilusión. Siempre se han empezado momentos más difíciles, como el del Concurso”, ha dicho Alberto, si bien ha insistido en la búsqueda de una estabilidad que ahora no es tal. “Hay que dejar a un lado las indiferencias, pero para eso tienen que poner de su parte el club, los medios y las instituciones”, ha dicho. Cuando salió de la sala, recibiendo abrazos de todos, miró al auditorio y dejó claro su vínculo emocional: “Viajaréis siempre conmigo, allá donde vaya”.

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