Aquella tarde rara de Carrión en Los Pajaritos

Carrión y Pablo Villa en la 13-14 | MADERO CUBERO
La última visita del Córdoba a Soria se recuerda por la goleada (3-0) y el efímero paso por el banquillo del actual técnico del filial, que hizo de bisagra entre Pablo Villa y 'Chapi' Ferrer

Fue una noche rara. Mucho. El Córdoba acababa de poner en la calle a Pablo Villa, su entrenador, porque las cosas no iban todo lo bien que se esperaba. No es que fuera un verdadero desastre, pero las comparaciones con la etapa de Paco Jémez seguían marcando el baremo. Y eso fue duro para Rafa Berges en la 12-13 y después para Villa, un icono para la afición que tuvo que hacer las maletas después de la jornada 25 de la Liga 13-14 en Segunda División. Tras el despido del técnico, al Córdoba le tocaba abordar a mediados de febrero un partido delicado en Soria, ante el Numancia. Para la visita a Los Pajaritos, el club determinó que sería una buena idea colocar al frente del equipo a Luis Miguel Carrión, que había sido segundo de Pablo Villa. Conocía al equipo y algunos pensaban que podría ser, incluso, una solución para el futuro. De hecho, en su presentación ante los medios, el propio técnico catalán lo expuso sin ambages. "Desde el primer día, mi intención es acabar el año", dijo. "Si Pablo (Villa) quisiera que alguien se quedara, sería yo", apostilló para dar a entender que hubo una transición amable. Y le llegó el reto. Todos los focos le apuntaban.

Aquella fría noche de invierno en Soria supuso el estreno de Carrión en el banquillo del primer equipo del Córdoba. Los planes no salieron. El equipo aguantó la primera parte ante la escuadra del veterano Anquela, pero tras el descanso los rojillos barrieron con un inapelable 3-0 (Julio Álvarez, Vicente Pérez y el cordobés Regalón) y a todo el mundo se le quedó un gesto extraño. De aquel día sólo quedan en el plantel Xisco, Caballero, López Silva y Luso. Menos el aragonés, todos jugaron. Ese partido en Soria fue un punto de inflexión. Los sucesos anteriores y lo vivido en Soria marcaron decisiones drásticas en el Córdoba. Carrión regresó a la segunda fila y Carlos González firmó el contrato de Albert Ferrer.

¿Qué pasó después? Aquel equipo en crisis sólo perdió tres partidos más de los últimos veinte oficiales. Dos en casa y uno fuera. Terminó ascendiendo a Primera División después de más de cuatro décadas de ausencia. Carrión lo vivió desde dentro y, a pesar de la mala experiencia del efímero debut, siempre podrá decir que fue uno de los entrenadores del glorioso curso del retorno a la élite. En la actualidad, Carrión es el responsable del filial de Tercera División, líder destacadísimo y rompedor de récords en la categoría.

Etiquetas
stats