Romero, ratificado y firme: “No queremos excusas”

Jorge Romero, en el centro de la imagen en el banquillo de El Arcángel | MADERO CUBERO

A Jorge Romero le dijeron en el entrenamiento de este martes ya era el entrenador del Córdoba CF con pleno derecho, una vez arrancada la etiqueta de “interino” que el club le colocó a su llegada. De manera simultánea a su llegada a la sala de prensa, la entidad blanquiverde divulgó a través de sus medios oficiales un comunicado en el que dejaba clara la condición de inquilino permanente. “Tampoco me dijeron cuando llegué que era provisional, así que no me lo tomo de forma diferente; es oficial y ya está”, expresó ante los medios cuando le preguntaron sus sensaciones ante ese cambio. Romero expresó de forma vehemente que su mente está ahora en otros menesteres: tiene por delante el reto de salvar del descenso al Córdoba CF. Un desafío titánico, que exigirá determinación y un buen puñado de puntos. Muchísimos para poder compensar el déficit arrastrado. Pero hay que ir por partes. Lo que viene es un partido crucial en El Arcángel.

Romero explicó que “el mejor entrenamiento es descansar y recuperar en todos los sentidos” antes de expresar con crudeza el modo de afrontar el momento blanquiverde. “Lo cambiariamos, todos, por haberlo hecho muy mal y ganar porque eso es lo que pide la situación en la que estamos, pero eso es a posteriori. Antes de los partidos yo pienso que debemos hacerlo muy bien y en eso estamos. Luego está el acierto”, declaró Romero, quien acentuó que “el otro día, por porcentaje, teníamos que haber ganado. Ellos acertaron y nosotros fallamos cuando no teníamos que hacerlo”. Para el técnico, la receta es insistir y mantener un nivel de concentración máximo. “Yo estoy contento por lo que estoy viendo. Tenemos que seguir mejorando. Lo que hacemos bien, hacerlo mejor, y los errores que cometemos tenemos que dejar de hacerlos”, dijo.

Cuando le sacaron a relucir el tema de la suerte, Romero esquivó. “¿La suerte? No sé el porcentaje. Influye todo. Seguramente, en estas dinámicas, influya. Tenemos que ceñirnos a lo que podemos controlar. Y luego hay factores externos a nosotros, y entre ellos puede estar la suerte. Al final, cualquier afirmación del que ha perdido es una excusa y suena así. No quiero excusas”, apostilló.

Sobre el modo de abordar el futuro, Romero recalcó su peculiar sistema para evitar que la mente se disperse o el agobio haga mella en el grupo. Planes inmediatos. Replanteamiento según resultados. Hace falta dureza de carácter para alimentar la esperanza. “Yo entiendo que pese a la situación no nos vamos rendir. Yo reitero lo que dije el primer día. En estos casos hay que centrarse en metas a corto plazo. Mañana tenemos un partido y hay que ganar. Y cuando pase, pues pensaremos en el entrenamiento que viene. No podemos perder la cabeza pensando en otras cosas al margen de los partidos”, arguyó Romero, quien fue interpelado por movimientos en el próximo mercado de invierno. Una vez ratificado en el cargo, ¿intervendrá?

“Para mí está totalmente aparcado. No he hablado con nadie de este tema. Tengo que gestionar a los jugadores que tengo. No es una cosa que a mí me competa. Soy el entrenador y ahí hay una dirección deportiva. A no ser que ellos me digan por dónde va el camino, no he hablado con nadie ni de momento pienso hacerlo”, indicó, antes de referirse a la afición cordobesista, que no ve ganar a su equipo desde el pasado 8 de octubre. Fue directo y sincero. “Todo el mundo sabe lo que necesitamos. Si damos, vamos a recibir”, manifestó.

Al Reus lo ve como un rival “difícil”, aunque ve al Córdoba en condiciones de batirle. “No queda otra que insistir, confiar en que tiene que cambiar, y si la forma de corregirlo es controlando lo que está en nuestra mano: estando concentrados, que si el rival tiene ventaja yo contrarrestarlo con más intensidad... Si luego el oponente me supera porque ha sido mejor, pues lo asumo. Pero que no sea de una manera fácil, que pongamos todo de nuestra parte para que eso no pase”, dijo.

Etiquetas
stats