Remad, remad, pero... ¿cómo se tapa el boquete?

Alcorcón-Córdoba | LOF
El Córdoba encaja ocho goles en los tres últimos partidos y suma 31 en contra, un registro negativo que sólo empeoran cuatro equipos, tres de ellos en zona de descenso

Si hay algo que le está quitando el sueño -entre otros asuntos- a José Luis Oltra es la fragilidad que está mostrando su equipo en las últimas jornadas. Ocho goles encajados en tres partidos son muchos. Demasiados para un aspirante para el ascenso, que únicamente ha sumado un punto de los últimos nueve. Los efectos de esa hemorragia no han sido catastróficos. De hecho, el Córdoba suma 40 puntos, los mismos que el Leganés, que marcha segundo. El Alavés, con 46, se ha despegado y por detrás se encuentra una jauría de siete conjuntos apiñados en dos puntos. Los blanquiverdes siguen remando, pero se ha abierto una vía de agua en la nave y el ritmo se ha lastrado. Sólo la extraordinaria capacidad de definición en ataque les mantiene atornillados en la parte alta. Pero el asunto requiere una reparación urgente y Oltra, que admitió la tara con claridad en sus manifestaciones postpartido en Alcorcón, anda enfrascado en el tema. Este martes hay jornada de descanso para el plantel, que retoma la actividad en la mañana del miércoles en la Ciudad Deportiva. En el horizonte está el Real Zaragoza, un adversario inquietante (domingo, 12:00, El Arcángel).

Los tres goles encajados en Alcorcón elevan a 31 los recibidos en 24 partidos y sitúan al Córdoba como el quinto peor de la categoría en este aspecto. Tres de los equipos con peor marca están ocupando en la actualidad puestos de descenso: Almería (33), Albacete (34) y Llagostera (35). Con un gol más en contra que el Córdoba está el Tenerife, que anda por la parte media-baja de la clasificación. El equipo de Oltra fue capaz de hacer tres goles en el campo de Santo Domingo, donde el Alcorcón sólo había perdido una vez en todo el curso, y esa hazaña no le valió para conseguir una victoria que le hubiera supuesto recuperar en solitario la segunda posición. Más doloroso resulta el desenlace -además de por haberse producido el último gol en los últimos minutos y en fuera de juego- por el hecho de que los alfareros llevaban tres partidos sin haber conseguido perforar la meta de ningún rival. Las pifias en la retaguardia fueron evidentes y admitidas por todos: desde los protagonistas en el césped al propio Oltra.

En las tres primeras jornadas de la segunda vuelta, el Córdoba no ha podido repetir la línea defensiva en ninguno de sus tres partidos. Es más: ni un solo futbolista ha repetido en esos tres encuentros, donde ha habido cambios en todas las posiciones. En Alcorcón, Ismael Falcón ocupó la portería por la sanción a Razak, que fue expulsado en la jornada anterior frente al Leganés. Ante el Valladolid, donde el Córdoba perdió por 2-0, actuaron Dalmau y Cisma como laterales, con Héctor Rodas y Rafa Gálvez de centrales; en la jornada siguiente, ante el Leganés (2-3), Abel fue el lateral zurdo y Stankevicius volvió a la derecha, con Héctor Rodas y Deivid en el eje; el pasado domingo, en Alcorcón (3-3), Cisma retornó a la izquierda y Stanke se quedó en la derecha, situándose al lado de Deivid el joven congoleño Jonathan Bijimine, en lugar del sancionado Rodas. Para el partido del próximo domingo ante el Zaragoza, Oltra podría recuperar a Héctor Rodas y reconstruir la línea defensiva original del Córdoba y la que mejores réditos ha reportado al equipo.

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