Reforma 'express' a puerta cerrada en el Córdoba

Cordero, secretario técnico, en el palco junto a Djukic y Carrión | ÁLVARO CARMONA
El club echa el cierre por vacaciones hasta el día 28, aunque la actividad es frenética para negociar bajas y contratar refuerzos

Lo del Nou Camp, la goleada ante el Barça y las airadas reacciones, la ilusión infantil de unos profesionales por conseguir las camisetas de sus ídolos y la rabia de un entrenador derrotado que se juega el prestigio, el despliegue de impotencia y la exposición cruda de las necesidades urgentes. Todo eso quedó atrás. El Córdoba está de vacaciones, entendiendo con ese término que no existen partidos en el calendario hasta el 5 de enero. Porque la actividad no se detiene. Entre los muros de El Arcángel los movimientos son frenéticos. El club ha echado la persiana y ha decretado la clausura de la instalación al público. “Volvemos el día 28”, ha colgado en su web oficial.

Ese día todo será distinto. Al menos, eso es lo que pretenden los arquitectos de este Córdoba imperfecto al que ahora, a toda prisa, pretenden reparar antes de que sea demasiado tarde. Se buscan “guerreros”, según dejó expuesto un avergonzado Djukic en la sala de prensa del equipo blaugrana, escocido por el 5-0 y la forma en que se produjo. “Si me voy a Segunda, me voy con guerreros, con gente que tenga el cuchillo entre los dientes”, expuso el serbio en una declaración de intenciones con un mensaje. Y no precisamente entre líneas. Algunos jugadores tiemblan por su porvenir. Otros ya lo tienen más que claro.

Mike Havenaar y Ryder Matos no vuelven. El japonés rescindirá el contrato para volver a su país, donde le espera el Yokohama Marinos, y el brasileño será devuelto a la Fiorentina, que le tenía cedido. El lateral uruguayo Adrián Gunino, desaparecido de las convocatorias y con el club buscando un jugador en su demarcación, tampoco tiene un porvenir claro en la plantilla. Igual que López Garai, que ya se quitó al espina de jugar en Primera y volverá a jugar en Segunda, donde tiene ofertas. Los casos de López Silva, Caballero y Xisco, con contratos en vigor y cantidades muy altas en el caso del balear, son más delicados. Djukic no cuenta con ellos y el club tendrá que hilar fino para buscar una solución.

Concretar las bajas es un asunto prioritario para el Córdoba, que apenas dispone de unos 300.000 euros para nuevas contrataciones, si bien la Liga de Fútbol Profesional, a instancias del club blanquiverde, hizo público hace unas semanas un dato demoledor: la entidad había agotado toda la partida disponible para gastos de plantilla. Por lo tanto, necesita abrir hueco salarial. El presidente, Carlos González, reveló en una entrevista en el diario Marca que prevé un gasto de un millón de euros, una vez cerradas las bajas, para conseguir tres incorporaciones: un lateral, un medio creativo y un delantero. En principio, todos llegarían cedidos.

Etiquetas
stats