La leyenda del eterno perdedor crece en Granada

Fidel en un lance del partido ante el Granada | LFP
El Córdoba, que termina con nueve por expulsiones de Íñigo López y Fede Cartabia, ofrece otra actuación ridícula | No hubo calidad, fuerzas, ganas ni vergüenza en Los Cármenes

Sin pasión no hay fútbol ni hay nada que merezca la pena. Si además no existe la vergüenza, la combinación depara espectáculos dantescos. Como el del Granada-Córdoba en Los Cármenes, que vivió un ambiente de fiesta con los blanquiverdes como pagafantas. Los locales hicieron lo que debían. Los visitantes, lo que se temía. Se pasearon por el césped sin el más mínimo decoro. El Córdoba murió esperando que algún día sucediera algo que parece normal pero que, en su caso, resultó imposible: que el equipo se comportara como si se estuviera jugando la vida. Se dejó llevar y terminó despeñándose a Segunda sin remisión. En Granada sucedía lo mismo. Hasta hace un par de semanas, el cuadro nazarí era una formación desvencijada y sin alma, un puñado de jóvenes vestidos de futbolistas que no transmitían nada. Sólo frustración y pena. Hasta que llegó Sandoval, un entrenador nuevo -el tercero del curso- a falta de cuatro partidos. Y el equipo ganó en Getafe. Y todos se sintieron fuertes y capaces. “Si vencemos en los tres que quedan, nos salvamos”, dijo alguien. Todo el mundo le creyó. Y en ello están. Despacharon al Córdoba y les quedan dos. Puede que se salven y puede que no, pero al menos han recuperado el orgullo. Tuvieron un campo lleno y un objetivo. Hubo pasión. En el Córdoba ya no queda de eso, si es que alguna vez hubo. También se agotaron los límites de la dignidad. Además de perpetrar un partido lamentable, algunos jugadores ofrecieron una imagen impropia de profesionales. Íñigo López, un veterano, se fue antes de tiempo por doble amarilla. Mal. Cuando estaba todo resuelto, Fede Cartabia se ganó a pulso la roja vociferando en la cara de Teixeira. Fatal.

Romero dejó en el banquillo a Bebé por motivos que tienen que ver con sus 17 partidos seguidos sin marcar gol. Regresó Borja García y también se alinearon dos ex granadinistas, ídolos en su momento en Los Cármenes: el central Íñigo López y el mediocentro Abel Gómez. Con ellos subió un día a la élite el club granadino. Ahora corren otros tiempos. El Granada, penúltimo, salía con la necesidad imperiosa de sumar los tres puntos y no está para sentimentalismos. La primera ocasión la tuvo El Arabi, que remató de manera deficiente cuando estaba en una buena posición. Los locales salieron como se podía suponer: con ritmo y brío, buscándole el cuello a un Córdoba a la expectativa. Mainz, capitán local, estuvo a punto de lograrlo en un cabezazo en el minuto 16, pero respondió Juan Carlos con una buena parada. El meta alcarreño siguió ganándose el jornal con un rechace a disparo de Piti.

Que el Córdoba es un coleccionista de desgracias volvió a quedar patente antes de la media hora. Algunas le caen encima, pero otras se las busca a pulso. Íñigo López, con una amarilla en su cuenta, realizó una entrada aparatosa y a destiempo que le costó la segunda tarjeta y la expulsión en el minuto 29. El ex jugador del Granada se marchó entre vítores de Los Cármenes. Otro contratiempo para Romero, que retrasó a Luso al eje de la defensa y metió a Abel al lado de Krhin. El parcheo permitía a los cordobesistas aguantar un acoso persistente, pero con poca precisión, de un Granada alocado. Un disparo de Babin lo rechazó el poste y Juan Carlos siguió asumiendo el protagonismo tras un tiro de Rochina. Lo detuvo todo... hasta que no pudo más. Piti colocó un balón franco en el área para que el central Diego Mainz conectara un remate inapelable. Al filo del intermedio, 1-0. Delirio en Los Cármenes y una sensación horrorosa de 'dejà vu' en las filas del Córdoba.

El Granada irrumpió de manera impetuosa tras el descanso, buscando una rápida sentencia que quebrara la frágil resistencia anímica de un Córdoba reparado. Romero metió a Pantic de central y diez minutos después, sacó del campo a Abel Gómez -ovacionado también en el paseíllo hacia el banquillo por la afición granadina- para incluir a Fede Cartabia. A media hora del final, Fede Vico sustituyó a Fidel y Romero agotó los tres cambios. Nada reseñable sucedía pese a las modificaciones. El Granada dejó ciertos síntomas de angustia. Las ocasiones no se concretaban -su pelea con el gol es ya legendaria- y en el graderío se percibía el rumor de la inquietud. Iban ganando 1-0 al colista, pero los nazaríes están muy apaleados y no terminaban de fiarse. Tampoco es que perdieran el norte porque el Córdoba, francamente, se lo estaba poniendo sencillo. Romero observaba desde la banda el desgraciado desempeño de los suyos, la patochada de Fede Cartabia -su adiós al Córdoba está a la altura de la decepción que ha supuesto su paso por aquí- y otro capítulo más de su desasosegante estreno en los banquillos de Primera División: ni un solo triunfo en nueve partidos.

Los granadinos terminaron de arreglarlo con la ayuda blanquiverde en forma de absurdo penalti. La falta la cometió Pantic, que cargó por detrás a Rochina de modo aparatoso. Teixeira corrió al punto fatídico y El Arabi se encargó de transformar el disparo en el 2-0. El Córdoba se miró el reloj y resopló esperando el final. Los golpes ya no duelen. El epílogo fue esperpéntico. Fede Cartabia perdió los nervios pidiendo tarjeta para el rival y Teixeira le enseñó a él dos seguidas. El argentino, que además estaba apercibido, se borra así de la despedida la próxima semana en El Arcángel ante el Rayo Vallecano. Así están las cosas.

FICHA TÉCNICA

GRANADA, 2: Roberto, Nyom, Babin, Mainz, Juan Carlos (Foulquier, 81'), Rubén Pérez (Iturra, 62'), Javi Márquez, Lass, Piti, Rochina y El Arabi (Jhon Córdoba, 70').

CÓRDOBA, 0: Juan Carlos, Gunino, Íñigo López, Deivid, Edimar, Krhin, Luso, Abel Gómez (Fede Cartabia, 55'), Borja García (Pantic, 46'), Fidel (Fede Vico, 61') y Florin Andone.

ÁRBITRO: Fernando Teixeira Vitienes (Comité Cántabro). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales El Arabi y Rubén Pérez, y a los cordobesistas Íñigo López (2, expulsado en el minuto 29), Fede Cartabia (2, expulsado en el minuto 78) y Rene Krhin.

GOLES: 1-0 (45') Diego Mainz. 2-0 (68') El Arabi, de penalti.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 36 del campeonato nacional de Liga BBVA, disputado en el estadio de Los Cármenes ante 19.266 espectadores.

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