Córdoba CF - Real Valladolid
Una oportunidad de oro para soñar en El Arcángel
La noche del sábado se presenta en El Arcángel como una de esas citas marcadas en rojo en el calendario, un punto de inflexión clave para un Córdoba CF que quiere dejar de ser aspirante para convertirse en realidad. El coliseo ribereño acoge un duelo con sabor añejo ante el Real Valladolid (21:00), un choque de dinámicas opuestas donde los califas buscan derribar la puerta de la zona noble aprovechando la inercia positiva de su triunfo en Gran Canaria y las dudas que asolan al cuadro vallisoletano. Con la clasificación en un puño, los tres puntos significarían consolidar la octava plaza y dormir con el dulce sabor de la promoción de ascenso.
El conjunto dirigido por Iván Ania llega a la cita en su momento más dulce de madurez competitiva. Lejos queda aquel equipo frágil de las primeras jornadas; el Córdoba actual ha mutado hacia un conjunto más solido en defensa y más letal en ataque, a pesar de que la eficacia sigue siendo su gran debe. La victoria en el Estadio de Gran Canaria ante la UD Las Palmas (1-2) fue la confirmación de que este plantel sabe sufrir y golpear. Los blanquiverdes acumulan una racha de solidez atrás digna de estudio: siete partidos consecutivos sin encajar más de un gol, un registro que les permite rentabilizar al máximo cada tanto que sube al marcador y que ha sido clave para sumar 9 de los 12 puntos en juego en este 2026.
Sin embargo, el técnico asturiano tendrá que volver a hacer encaje de bolillos en la retaguardia una semana más. La enfermería sigue siendo el principal hándicap de los califas, que afrontan el choque repitiendo lista de lesionados (Fomeyem, Rubén Alves, Alcedo, Alberto del Moral, Théo Zidane, Kevin Medina) y con la baja añadida de Trilli en el lateral derecho por la 'cláusula del miedo'. Pese a ello, la irrupción de la pareja de circunstancias formada por Sintes y Álex Martín está ofreciendo garantías, mientras que en ataque, la duda entre la electricidad de un Diego Bri “renacido” o la naturalidad de Vilarrasa en el carril zurdo mantiene la incógnita en el once hasta última hora.
En la otra orilla, el Real Valladolid aterriza en Córdoba siendo la sombra del gigante que atemorizó a la categoría en agosto. El equipo pucelano, diseñado para el ascenso directo, vive sumido en una profunda crisis de identidad y resultados que le ha llevado a mirar más de cerca el descenso que la cabeza. Los de Tevenet son un bloque irreconocible que ha perdido su solidez inicial -han encajado ya 24 goles, cifras similares a las del Córdoba-, que ha mutado su estilo de juego con la llegada de Tevenet y la salida de Almada, y que llega a El Arcángel tras caer en casa ante el Albacete aunque con la vitola de haber vencido en hace dos jornadas (0-3), mostrando una irregularidad alarmante en las últimas fechas.
A los problemas colectivos se suma una sequía goleadora preocupante para una plantilla de su nivel. Pese a ser uno de los equipos que más remata, el Valladolid acumula un déficit goleador notable (-7,6 goles respecto a lo esperado, xG) y sus delanteros llevan doce jornadas con la pólvora mojada. Para colmo, Tevenet llega con un agujero en el lateral derecho por la sanción de Iván Alejo y la salida de Trilli, lo que obligará a improvisar en una defensa en la que ha llegado hace escasas horas Carlos Clerc. Su única luz en medio de la tormenta es el canterano Chuki, máximo goleador y asistente, a quien el Córdoba deberá vigilar de cerca para evitar sorpresas en una noche que promete ser gélida en lo climático pero ardiente en la grada.
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