Nueve años después, el gigante embalse de La Breña II vuelve a superar el 50% de su capacidad
La Breña II es uno de los colosos de la ingeniería hidráulica en la Península Ibérica. En Andalucía, solo hay un embalse más grande y está en la provincia de Córdoba: Iznájar. Pero por poco. La Breña II, construida a principios del siglo XXI para jubilar a La Breña I, hoy inundada, tiene una capacidad de 823 hectómetros cúbicos. Para hacerse a la idea, una ciudad como Córdoba se bebe al año 20 hectómetros cúbicos de agua.
Desde que se construyó, solo se ha llenado completamente una vez. Fue en el mes de mayo de 2013. Sus dimensiones gigantescas impidieron que el Guadiato, uno de los grandes afluentes del Guadalquivir, desembocara directamente en el río grande de Andalucía. Así se controló que su caudal se desmadrara y acabara inundando aguas abajo de Almodóvar del Río.
Desde 2013, La Breña II comenzó a menguar. Construido exclusivamente como la gran reserva para el regadío de Andalucía occidental, su nivel fue bajando paulatinamente. Tanta agua desembalsó, que la última vez que al menos estuvo al 50% de su capacidad fue hace nueve años, el 16 de abril de 2017. Han pasado casi nueve años. Este viernes, el embalse vuelve a estar al 50% de su capacidad.
Las lluvias de las últimas semanas y las precipitaciones especialmente del año pasado han hecho que la cuenca que abastece a La Breña II haya resucitado. Aguas arriba está Puente Nuevo. Mucho más al norte, Sierra Boyera. Son dos embalses prácticamente llenos. Sierra Boyera ha abierto compuertas y poco a poco está llenando Puente Nuevo, que está al 93% de su capacidad. Pero a La Breña II entra agua de varios caudales más, como el río Cabrilla o el Guadiatillo. También de todo lo que llueve aguas abajo de Puente Nuevo, especialmente en la sierra cordobesa.
Las dimensiones de La Breña hacen que sea muy difícil que el embalse se llene de manera inmediata. Actualmente retiene en su interior 412 hectómetros cúbicos de agua. Cada 24 horas, gana de media unos 7,5 hectómetros cúbicos. Es decir, al ritmo actual necesitaría 55 días para llenarse. Claro, al ritmo actual. Si deja de llover, sus aportaciones serán menores. Si sigue lloviendo, y Puente Nuevo abre compuertas, es probable que sean mayores. Pero los ingenieros trabajan con la previsión de que hay margen suficiente para próximos temporales de lluvia.
Por otra parte, durante las últimas 24 horas se está llenando el sistema Guadalmellato-San Rafael de Navallana, los dos embalses de Córdoba capital, conectados entre sí. El Guadalmellato está desembalsando sobre Navallana una media de 100 metros cúbicos por segundo, para tener margen a posibles avenidas. Pero Navallana se está llenando. A las 11:00 de este viernes estaba ya prácticamente al 98% de su capacidad. Está por ver si los ingenieros cierran Guadalmellato o si por el contrario Navallana comienza a desembalsar por aliviadero.
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