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El Córdoba CF sufre hasta cuando merece golear (2-1)

Marcador Córdoba CF 2-1 Girona FC
21 de agosto de 2026 23:05 h

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Lo dice la puerta de entrada a El Arcángel: “No hay gloria sin sufrimiento”. Lo que ocurre es que, a veces, el sufrimiento parece ser elegido. Y a nadie en su sano juicio debería gustarle esa sensación. Pero claro, en fútbol eso depende mucho de lo que puedas aprovechar tus momentos en cada partido. Y el Córdoba los tuvo de su lado. Muchos. Bastantes, podría decirse. Maniató al Girona ofreciendo una auténtica exhibición al contragolpe, rozó el 3-0 en innumerables ocasiones, pero... no concretó. Y solo por eso, con todo un recién descendido de Primera, le tocó padecer hasta el último segundo. Aunque hasta para eso los de Iván Ania presentaron en sociedad una mejor versión. Porque, a pesar de que se dieron 9 minutos de alargue, el conjunto blanquiverde hizo algo que no acostumbra: controlar el partido y saber cerrarlo cuándo y como toca. Y eso, en esta categoría, valen puntos como los celebrados en la jornada de hoy.

Eso sí, la noche, a pesar de todo lo relatado, amagaba con ser larga ya desde el inicio. Porque el Córdoba no entró ajustado al partido y el Girona se dejó ver marcando el terreno propio del que viene de Primera División. Pero se quedaba en eso, en intenciones. Hábil por fuera con un Minsu más pendiente de su fichaje por el Rangers y con un Bryan Gil que encontraba espacio por el costado derecho. Sin embargo, todo iba a confluir hacia el juego interior, donde el Córdoba supo ordenar efectivos para que los intentos más peligrosos de los catalanes fueran lanzamientos desde media distancia sin mayores apuros para Iker Álvarez.

Diferente era en lo ofensivo, donde los de Ania tampoco encontraban la fluidez por dentro. Pero sí por fuera, en el que cada ataque era una invitación formal al gol. Se dio cuenta el Córdoba y lo explotó de tal manera que, en el minuto 11, Víctor Sánchez presentó sus credenciales en el fútbol profesional. En una acción del ‘libreto’ más clásico de este deporte: un extremo como Diego Bri ganando línea de fondo y un centro tocadito al segundo palo para que el ‘9’ ajusticie con un cabezazo picado. 1-0.

Víctor Sánchez celebra el 1-0

Empezaba bien la noche en El Arcángel, y mejor que iba a transcurrir durante la primera mitad. El Córdoba supo hacer del orden su fortaleza y del contragolpe, su virtud. Cada vez que los blanquiverdes volcaban su fútbol por la derecha, el runrún y el peligro iban de la mano. Hasta que, en el minuto 37, rascó premio de tanto insistir. Quién si no, Carracedo (dos asistencias en dos partidos), presentó un balón inmaculado por delante de la defensa para que Diego Bri, rechaces mediante, solo tuviera que empujarla a la red para locura de un Arcángel entregado.

Y más que pudo estarlo si, llegado el 45’, Diego Bri hubiera tenido el resuello suficiente para decidir bien en un contragolpe que se convirtió prácticamente en un dos contra uno. No lo hizo, pero, a pesar de todo, el botín al descanso era un tesoro que había que atar de la manera que fuera.

Las imágenes del Córdoba CF - Girona FC

Tras el paso por vestuarios, Quique Álvarez movió sus piezas para cargar el área. Entró Dawda y salió Izan, por lo que el Girona quería tener más presencia en el área a costa de perder la pelota. Un alivio para un Córdoba que, a partir de entonces, tenía siempre uno más en salida. Fruto de ello, y después de superar la primera presión, encontró la primera de las muchas ocasiones de las que gozó en el segundo acto. La tuvo Éder, pero al vasco se le marchó ligeramente desviado su intento desde el pico del área.

Todo eran buenas noticias, pero la mala, en forma de lesión, hizo acto de presencia en el 51’. Víctor Sánchez dijo ‘hasta aquí’ y El Arcángel, por un momento, enmudeció. Entró Percan y lo cierto es que el guion discurrió exactamente por el mismo camino que en el primer acto; es decir, el Córdoba tenía el partido en el acierto que fuera capaz de encontrar con espacios por delante. Y es que las tuvo de todos los colores, especialmente en la figura del delantero leonés, bastante negado a pesar de gozar de opciones prácticamente inmejorables.

Las imágenes del Córdoba CF - Girona FC

Ania se vio obligado a mover el banquillo y agotar cambios a poco más de un cuarto de hora para el final. Fundidos se fueron Álex Martín, Éder García, Diego Bri y Carracedo; entraron Juan Gutiérrez, Damián Cáceres, Kevin Medina y Enol. Quique Álvarez, por su parte, dio todavía más aire a los suyos incorporando a jugadores como Van de Beek y Stuani. Y entonces fue cuando el Córdoba empezó a sufrir en los envíos laterales, aunque sin obligar a intervenir demasiado a Iker Álvarez.

Y, como no cerró cuando debió, le tocó administrar y llegar al final pidiendo la hora. Porque Asprilla le dio picante al tramo final con un gol en el 85’ que hizo saltar todas las alarmas. Sin embargo, ese fue el momento en el que el Córdoba dio un paso adelante y supo gestionar un momento más que complicado haciendo algo que no ha sido precisamente seña de identidad en los últimos años: gestionar los minutos finales. Aunque no sin precipitación. Los nervios pesaron, las prisas también, pero al final, cuando todos miren a la noche del 21 de agosto, solo recordarán una cosa: que ese partido supuso el inicio de una comunión perfecta.

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