Córdoba CF

Cara a cara | Carlos Marín: “Sería un sueño poder ascender con el Córdoba CF”

Cara a cara con Carlos Marín, portero del Córdoba CF

El auténtico cerrojo del Córdoba CF. Nacido en Almería, crecido en Madrid y madurado en Sevilla, Carlos Marín aterrizó en la capital califa durante el verano del descenso a Segunda RFEF y, a pesar de llegar como suplente de Felipe Ramos, a base de trabajo y constancia consiguió el puesto de titular y se convirtió en el portero tanto del ascenso como del buen inicio de la entidad blanquiverde en su estreno en Primera RFEF. Aun así, Marín se siente en deuda aún con el Córdoba CF y quiere que su nombre quede en el recuerdo de un club cordobés que tratará de promocionar a Segunda División a lo largo de esta temporada. Por su parte, el guardameta almeriense atiende a Cordópolis en uno de los mejores momentos de su carrera deportiva y con ganas de demostrar que es capaz de mantener este nivel en la presente campaña regular.

PREGUNTA. Un escenario más que conocido por ti. Un estadio donde has conseguido ser titular y ascender a Primera RFEF. Te trae buenas sensaciones y te traerá buenos recuerdos en un futuro.

RESPUESTA. Pues sí. Yo pienso mucho y en estos días lo he estado visualizando. Hay que vivir el presente y demás, pero uno de mis objetivos y una ilusión para mí sería el irme el día de mañana, no sé cuando será si el año que viene, en dos años o en cinco, pero irme de aquí sintiendo que es mi casa y que tienen un buen recuerdo de mí. Yo estoy seguro de que eso me voy a llevar del Córdoba y quiero que el Córdoba se lleve un gran recuerdo de Carlos Marín.

P. Antes de volver a la actualidad, ¿cómo fueron tus inicios en este deporte? ¿Por qué fútbol y no otro deporte?

R. Simplemente por diversión desde pequeño. Antes se llevaba más que los niños jugasen en la calle y se criasen jugando en la calle. Creo yo que eso cada vez se vive menos. Yo me he criado en la calle y al final divirtiéndome en la calle y en el colegio cada vez más te van viendo. Seguramente se me daría bien, era grande, buena envergadura. Empecé de delantero y después me pusieron de portero, no sé si es que no sería muy bueno metiendo goles o porque era muy grande y ocupaba mucha portería (risas). Pero bueno, acabé en la portería y de ahí del equipo del colegio me fui al Almería de fútbol sala. Después quitaron sus categorías inferiores y nos fuimos al Oriente. De un equipo humilde de Almería, me llamó el Atlético de Madrid para hacer las pruebas. Ese fue el momento en el que me cambió la vida.

P. Has hablado de fútbol sala. ¿Prefieres antes el césped o la pista?

R. Fútbol sala fue muy poco tiempo y fue porque te toca a jugar a fútbol sala porque eres joven. Al final, después con la edad pasé a fútbol siete, después a fútbol once y al final toda mi vida ha sido de fútbol once.

P. ¿Por qué la portería al final de todo?

R. Yo era delantero como mi padre. Me gustaba meter goles como a todos los niños y celebrarlo. Cuando me pusieron de portero, pasé por un momento personal malo de joven porque yo quería estar celebrando los goles con mis compañeros y quien se divertía era el delantero metiéndolos. Fue un momento complicado, pero no me puedo quejar. Me cambió la vida y estoy en el camino. Ese cambio fue porque se me daría bien la portería y no lo hizo tan mal el entrenador que me cambió a la portería.

P. Tuvo buen ojo.

R. A día de hoy se lo puedo agradecer, pero en el momento no me hizo mucha gracia (risas).

P. ¿Quién fue tu referente a nivel deportivo?

R. Iker Casillas ha dado unos años espectaculares tanto en la selección española como en el Real Madrid y ha sido el portero referencia. Ahora hay grandísimos porteros, pero en el momento que yo era un niño, él estaba en su apogeo. Para mí es un referente.

P. ¿Y a nivel personal?

R. Pues muchísima gente. Mis hermanos, mi madre, mi padre cuando estaba en vida... Ellos fueron los que me apoyaron, los que me permitieron ir a Madrid a cumplir mi sueño desde muy joven que no debe ser muy fácil para una madre. Yo me fui a Madrid con 13 años, siendo un niño y fue duro, pero me hizo madurar muy rápido y me hizo crecer como persona y jugador.

P. ¿Cómo fueron esos primeros días en Madrid?

R. Fueron duros porque estás lejos de Almería, en una residencia donde no conoces a nadie, pero por contra te digo que éramos todo chicos de fuera y al final haces una familia, todo el día juntos. Tuve buenas amistades que, por cierto, esta temporada me he ido encontrando a gente, con un compañero que estuvo conmigo en la residencia y que ahora está jugando en el Mérida. Lo vi y me hizo mucha ilusión. Al final haces amigos y compartes experiencias que te hacen madurar. Son momentos complicados, pero yo lo llevé bien, donde quería estar. Sabía que ese era mi futuro y a día de hoy estoy muy feliz de la oportunidad que se me brindó y yo creo que la aproveché de la mejor manera.

P. Después de todo lo ocurrido, ¿qué es para ti el Atlético de Madrid?

R. Si te digo la verdad, yo soy un aficionado más al Atlético de Madrid. Para mí el Atlético de Madrid significa todo porque me he criado allí. Cuando yo me voy del Atlético de Madrid había pasado la mitad de mi vida en Madrid y la otra mitad en Almería. Había vivido media vida allí, me crie, me formé como persona, como jugador, conocí a gente que era como de mi familia... Para mí, el Atlético de Madrid lo es todo y le guardo un cariño enorme.

P. ¿Qué sentiste cuando no seguiste en el Atlético de Madrid?

R. En esos momentos no piensas mucho. Yo tenía contrato dos años con el Atlético de Madrid. Recientemente había renovado tres años, cumplo el primer año y me lesiono del hombro con operación. Al final de esa temporada, yo creo que tenía que jugar y lo más lógico era buscar una salida para jugar. Sale la oportunidad de irme al Betis B y en ese momento creo que es una buena ocasión para jugar, coger minutos y para demostrar que había salido de esa lesión estando capacitado. En ese momento no piensas cuántos años llevas en Madrid, solo piensas lo que es mejor para ti. Fui al Betis un año y me quería en propiedad. La mejor decisión era rescindir con el Atlético de Madrid para firmar con el Betis. Fue una transición buena, bonita y mi etapa en el Atlético de Madrid había terminado. Empezó una etapa muy bonita y de mucho aprendizaje en el Betis.

P. Que de hecho conseguiste estar convocado en Primera División.

R. En el Betis, desde el primer momento, noté un club de mucha cercanía, muy humilde y con mucho potencial, donde crecí mucho. Desde el primer momento empecé a entrenar mucho con el primer equipo, tuve la oportunidad de jugar 25 partidos en mi primer año. He compartido muchas experiencias en el día a día con el primer equipo, también muchas convocatorias. Al final me guardo grandes amigos y me llevo grandes recuerdos del Betis.

P. En el último año perdiste la titularidad con Rebollo. Viniste a El Arcángel con el Betis B en la última jornada de la primera fase de Segunda División B y pasó lo que pasó, pero, curiosamente, te llega la oportunidad de vestir la camiseta del Córdoba CF. ¿Cómo fue la conversación con Juanito?

R. Es cierto que las cosas pasan, sé la posición en la que estoy, donde, a veces, un entrenador confía en ti y otras veces no te toca jugar o no tienes la confianza del entrenador, pero yo lo que nunca perdí es la ilusión y la confianza en mí de que la oportunidad iba a llegar. Trabajé en el Betis, no bajé los brazos y eso me hizo que, al final, cuando estaba casi acabando la temporada, mi representante tuviese algunos contactos con Juanito de que, si se daba la oportunidad, veía bien el fichaje porque me conocía de la etapa en el Betis y así fue. Cuando el Córdoba CF anuncia la salida de Edu Frías, Juanito ya me tiene en mente y se hizo muy rápido. Para mí fue una oportunidad muy ilusionante para crecer y creo que hasta ahora no nos va mal como club y no me va mal a nivel personal.

P. Empezaste con un rol más secundario, pero poco a poco te hiciste con el puesto de titular, convirtiéndote en el portero del ascenso y siendo uno de los mejores de la Primera RFEF. ¿Cómo se vive esto después de estar una temporada y empezar otra como suplente?

R. Esto es una carrera de fondo. Llegarán entrenadores que no confíen en ti, pero después tú si bajas los brazos están echando piedras contra tu propio tejado. Yo estoy convencido de que estoy pasando por un buen momento. Ojalá no llegue un mal momento para mí, pero si llega el mal momento, que puede que llegue, pues seguiré trabajando con todas mis fuerzas para cuando me llegue otra vez la oportunidad esté lo más preparado posible y eso es lo que intenté hacer en mi etapa con el Betis. Entrenar al máximo para cuando me llegase la oportunidad, que al final me ha llegado aquí, pues dar mi máximo nivel. Llegué aquí y tuve una lesión. Llegué aquí y a los tres días estaba jugando contra el Linares porque Felipe Ramos tuvo una lesión. Yo me lesiono pero no fue acertado el jugar ese amistoso a los tres días de llegar aquí y después de dos meses de vacaciones. Son errores que cometemos y que de todo se aprende. Tuve una lesión, después tuve el fallecimiento de mi madre, fueron meses complicados, pero sentía que era mi momento, que estaba muy feliz en este club, que era un club donde podría crecer, con una afición alucinante, buen proyecto... y yo seguí trabajando para cuando llegase mi oportunidad, que llegó.

P. Te iba a preguntar por el peor momento deportivo que hayas vivido, pero imagino que el fallecimiento que ya has mencionado superará a todo.

R. Pues si te digo la verdad, de mi carrera deportiva no porque ha sido un momento muy complicado a nivel personal, pero a nivel profesional me sentía de puta madre, respaldado por mis compañeros y me sentía feliz. Yo creo que mis compañeros y todos los que trabajan en el club me hicieron que ese mal momento personal fuera como más rápido en el tiempo. Desde aquí, lo he dicho muchas veces, tuve la atención del presidente, de Javier González, de Juanito, del míster, de Cámara, de lo que yo necesitase, incluso de estar más días en Almería, lo que yo quisiera. Al final es de agradecer, sentir el cariño del club y me hicieron pasar por un mal momento personal, pero respaldado y llegaba a entrenar feliz aun después de pasar por eso.

P. Por lo que hablas del club, le debes mucho al Córdoba.

R. Soy consciente de que en el mundo del fútbol somos un número. Cuando mi rendimiento no sea óptimo pues me tendré que ir. Aquí no estamos porque seamos buenas personas, estamos por el rendimiento que damos día a día en el campo, pero es cierto que, ante todo, siento que en este club hay personas y en momentos complicados como ese pues me di cuenta. En ese momento estuve muy agradecido a los dirigentes y al club por el trato.

P. El club se pone como meta llegar a play off pero el rendimiento que habéis mostrado hace ilusionarse por ese primer puesto. ¿Qué objetivo tiene en mente Carlos Marín?

R. Yo creo que un buen objetivo es entrar en play off. Somos el Córdoba, tenemos un grandísimo potencial, pero al final es una categoría muy difícil, somos un recién ascendido y tenemos que darnos el mérito que merecemos porque mira los partidos que llevamos y estamos lo más arriba de la tabla. El objetivo sería el play off pero tenemos que ir jornada a jornada y nosotros vamos a pelear por lo máximo. Para mí sería un sueño poder ascender como primeros con el Córdoba CF. Sería mi ilusión, pero el play off es el objetivo que tiene que pelear el club.

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