De regreso a la LF2 casi quince años después

Raquel Pérez, durante un encuentro con el Dobuss

Córdoba vuelve al podio nacional del baloncesto femenino. El ascenso del Dobuss Córdoba Basket, en su primer año de fundación, ha supuesto un nuevo éxito mayúsculo para la ciudad, que contará, muchos años después, con un equipo en Liga Femenina 2. Eso sí, el único regusto agridulce es que ésta ya no será la segunda categoría estatal, después de la creación de la LF Challenge, categoría puesta en marcha por la Federación Española de Baloncesto a partir del curso 2021-22 con el fin de otorgar mayor profesionalidad a las divisiones más altas del baloncesto femenino, tratando a su vez de evitar que el salto de N1 a LF2 fuese tan pronunciado. Con todo, lo cierto es que la entidad, que hay que recordar nació de la fusión de los equipos sénior del Maristas y el Adeba, ha cumplido con sus propósitos y desde la próxima campaña, Córdoba vuelve a codearse con la élite de la disciplina. 

De hecho, uno de esos dos clubes es el que tiene el honor histórico de ser el primero del baloncesto femenino cordobés en pisar la segunda categoría categoría nacional que, como se ha repetido, no será así desde el próximo año. Corría el curso 1993-94 y, por aquel entonces, eran el Adeba y el Montilla Carrasquilla los grandes referentes de la provincia, compitiendo ambos en Segunda Nacional, equivalente a la tercera división. Con cinco años de existencia, el cuadro azulón afrontaba su cuarto curso en dicha categoría y tenía el firme objetivo del ascenso. 

De este modo, sería a finales de mayo del 94 cuando, tras superar con relativa comodidad al Valverde, la entidad entonces presidida por Pilar Carmona y dirigida en el banquillo por Deli Bravo (tras sustituir en el cargo a Fran de Larriva), consumó su merecida promoción, siendo ésta la primera de su historia. Y para el recuerdo queda. 

El de una plantilla plagada de jugadoras de relieve como Carmen Díaz, María Luisa Gómez o Raquel Pérez, que curiosamente es la actual capitana del Dobuss y que a sus 47 años sigue sentando cátedra en el baloncesto cordobés. Absoluta referencia histórica, pues tiene el honor de haber defendido la camiseta de los tres únicos clubes que han conseguido un ascenso a la LF2 (en el caso de Adeba, a Primera Nacional).

En efecto, y es que tras dejar atrás su etapa en el club de Las Margaritas, Pérez puso rumbo al Universidad de Córdoba, hasta la fecha el protagonista de la etapa dorada de la disciplina. Fue a finales de los noventa cuando echó a andar el conjunto universitario, que contó con plantillas de auténtico lujo. Ahí figuraron nombres como Mari Carmen Ruiz, Veva Tapia, Gisela Vega, Marta García o Erika Gómez. Seis cursos consecutivos en la segunda división estatal, y disputando en varias ocasiones la fase de ascenso a Liga Femenina. 

Por si fuera poco, Raquel Pérez, una vez disuelto el equipo de la UCO y tras dejar la LF2 en la 2006-07, se enrolaría en el proyecto del Maristas, cumpliendo entonces con el tridente perfecto a nivel provincial. No serían pocas las veces que el cuadro rojillo intentó sin fortuna el salto a LF2, aunque aquello no se produciría hasta esta misma campaña y de la mano del Dobuss. Sello de identidad cordobés que supondrá la tercera experiencia califa. Y aún tiene mucho margen de crecimiento, pues a buen seguro sus gestores intentarán seguir creciendo y culminar aquello de codearse con la élite. 

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26 de junio de 2021 - 05:20 h
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