Arrancan las catas para verificar si hay o no un gran yacimiento en Espejo donde apareció el reloj de sol romano

Una retroexcavadora, en la finca de Espejo

Desde este fin de semana, la multinacional Utrilla Hive, tras una orden de la Consejería de Cultura, ha iniciado las catas arqueológicas en la finca de Montebaños, en Espejo, donde una multinacional quiere construir una planta fotovoltaica. El objetivo de estos trabajos es descubrir si hay o no un gran yacimiento arqueológico en la zona, donde apareció un reloj de sol romano y por el que se mantiene en situación de investigada a la arqueóloga contratada por el Ayuntamiento de Espejo. Ésta, que tendrá que acudir a declarar a finales de septiembre al juzgado, presentó un informe en el que descartaba presencia alguna de restos arqueológicos.

Según ha podido saber este periódico, las catas arqueológicas están siendo desarrolladas por la empresa cordobesa Salsum. En la zona trabajan desde el viernes varias retroexcavadoras, abriendo las diferentes catas en los lugares señalados. Los trabajos están siendo supervisados por la Consejería de Cultura.

Eso sí, el inicio de estas catas se ha topado con una nueva denuncia de la actual propiedad. Los actuales dueños de El Salobral son los herederos del Ducado de Plasencia, copropietarios también del histórico castillo de Espejo. Los aristócratas, dueños del Salobral y una de las cuatro ramas herederas de la anterior duquesa de Osuna, mantienen abierto un contencioso en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía contra Utrilla Hive, la compañía que a través del Ayuntamiento de Espejo ha logrado que se declare de interés público el proyecto de construir un segundo parque solar fotovoltaico precisamente sobre estas tierras. La familia quiere seguir negociando pero esta declaración lleva directamente a la expropiación de 77 hectáreas.

El pasado viernes llegaron los trabajadores de Salsum. Antes de iniciar los trabajos, los actuales propietarios acudieron a la Guardia Civil. Los agentes comunicaron a la empresa que los autos judiciales aún no eran firmes por lo que iniciaban las catas bajo su responsabilidad. Finalmente se iniciaron los trabajos en la zona.

En el litigio anterior, la familia ha acabado presentando una denuncia ante la Guardia Civil al considerar que esta compañía ha presentado un informe "falso" que habría desbloqueado todo el proceso. Por este informe está citada en calidad de investigada la arqueóloga de Espejo. Ese documento supuestamente falsificado, siempre según la denuncia, se refiere al preceptivo informe arqueológico sobre la finca El Salobral, en el que se señalaría que no habría problema alguno para construir una planta fotovoltaica. La familia encargó un segundo informe arqueológico que es el que ha derivado en el hallazgo del reloj de sol romano, en la visita del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, en la del arqueólogo jefe de la Junta de Andalucía y en el traslado de la pieza al Museo Arqueológico. Ahora, con el informe en la mano la familia pide a la Junta de Andalucía que revierta la declaración de interés público de este proyecto.

Una gran villa romana a las afueras de Uccubi

El informe arqueológico señala que en El Salobral y en la finca de Bañuelos hay restos. Y muchos. Según el documento, firmado por la empresa Arqueología y Gestión, los arqueólogos se dieron una vuelta por la zona y comprobaron cómo en superficie había una gran cantidad de restos de todo tipo. Muchos han sido aflorados a lo largo de los años por el habitual laboreo de la tierra, dedicada principalmente al cereal. Y la mayor parte formarían parte de una gran villa romana localizada a las afueras de la antigua ciudad de Uccubi (Espejo).

El principal hallazgo ha sido el del reloj de sol. Los arqueólogos, incluso, lo han llegado a montar sobre el terreno y han comprobado su gran estado de conservación, casi 2.000 años después de que adornase el exterior de una lujosa villa romana. El reloj ha sido trasladado por el Seprona al Museo Arqueológico de Córdoba, donde ya está siendo analizado. Mientras, en la zona, señala el documento, existe la evidencia de importantes restos que no estarían muy dañados. El laboreo en la zona no se ha hecho a una media de más de medio metro de profundidad, lo que habría dejado espacio para la conservación de las estructuras.

Aparte, se han encontrado varios pozos que alimentarían otra zona de aljibes cercana, según plantea el documento, que señala que según estudios anteriores ya se comprobó la existencia de una zona habitada de época tardorromana y visigoda en los años setenta, cuando se propuso el cultivo de la vid en la zona. De hecho, ese yacimiento está incluido en el inventario del Instituto de Patrimonio Histórico de Andalucía (IAPH).

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1 de septiembre de 2021 - 05:45 h