Más de 200 piezas desde Constantino a Justiniano: abre sus puertas 'Córdoba y el Mediterráneo Cristiano'

Inauguración de la exposición 'Cambio de era. Córdoba y el Mediterráneo cristiano' en el C3A

“Estamos expectantes por ver la exposición”. “Espero ver el espacio dedicado a Osio”. El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, se expresaba así durante la inauguración de Cambio de era. Córdoba y el Mediterráneo cristiano, la gran exposición que este viernes ha abierto sus puertas en tres sedes diferentes: la videoteca del C3A, la Mezquita Catedral y la sala Vimcorsa. “Cuando me llamaron les dije sí pero no”, confesó la comisaria de la exposición, Alexandra Chavarría, una gran experta en el mundo antiguo, en alusión a los cambios que fue introduciendo sobre lo que era la idea original de la muestra, mucho más enfocada a Osio, y lo que ha acabado siendo, una conjunción y una reflexión sobre cómo cambió el mundo romano tras la irrupción del cristianismo.

El nombre, Cambio de era, surgió del equipo de Alcaldía en el Ayuntamiento de Córdoba, confesó Chavarría. “Fue una decisión muy acertada”. La comisaria resumió que el objetivo de la muestra es “enfocar sobre la época previa a la caída del imperio hasta la llegada de los visigodos, de la que casi nadie sabe nada”. “El que realmente ha cambiado la historia es Jesucristo”, enfatizó el obispo.

El propio Demetrio Fernández desveló que en enero de 2020 tanto él como el alcalde de Córdoba, José María Bellido, acudieron a los Museos Vaticanos para retomar una exposición que ya se intentó en el mandato de José Antonio Nieto, entre 2011 y 2015, pero que no fraguó. El propio Nieto, en calidad de consejero de Justicia pero también de exalcalde, ha participado en la inauguración de la muestra, donde evocó la idea de 2013, que la Corporación que le sucedió “desestimó”. De nuevo en enero de 2020, una vez que los Museos Vaticanos se mostraron dispuestos a colaborar con la muestra, el Ayuntamiento buscó comisario para la exposición y encontró a Chavarría, experta en el mundo antiguo y que ya había colaborado tanto con el Cabildo como con la Universidad de Córdoba.

La propia Chavarría mostró su entusiasmo con la muestra. “Es un catálogo excepcional. Podremos leer aquí lo que pasó durante ese periodo” de tiempo, expresó. Además, agradeció especialmente al Museo Nacional de Cartago y al Gobierno de Túnez, por “la calidad de las piezas que nos han enviado, más de 40, las más importantes de esa etapa que tienen”, expresó. Además de la sala dedicado a Osio en la sala Vimcorsa, la comisaria incidió también en la importancia que la muestra da a Acisco, “mártir imprescindible” para la Córdoba de esa época. Cuando la ciudad se rebela al poder imperial, los visigodos saquean precisamente la iglesia de Acisclo. Por eso animó no solo a los visitantes, sino a los cordobeses “a ver su ciudad de una manera” diferente “y más rica”, dijo.

Por su parte, el alcalde, José María Bellido, ha destacado como “acertamos plenamente” con la elección de la comisaria, agradeció la colaboración del obispo para que “nos abriesen los Museos Vaticanos” y recordó también los orígenes de esta muestra en el mandato que compartió con el hoy consejero José Antonio Nieto. Mientras, el consejero de Cultura, Arturo Bernal, destacó la importancia de la muestra para “saber de dónde venimos”, al igual que evocó el propio Nieto.

La exposición

Más de 200 obras icónicas procedentes de las más prestigiosas instituciones culturales internacionales, como los Museos Vaticanos o el Museo Nacional de Cartago, entre otros, se reúnen por primera vez para dar luz a uno de los períodos menos conocidos del mundo mediterráneo. Piezas arqueológicas únicas que ,unidas a las más actuales tecnologías (vídeos inmersivos, códigos Navilens, proyecciones gráficas animadas), trasladan al visitante a un tiempo de transformaciones culturales y políticas que dejó una intensa huella en la cultura occidental y de la que Córdoba fue protagonista destacada.

En el antiguo imperio romano, el impacto del cristianismo no se limitó solo a la religión o el culto, sino que se extendió a muchos de los ritmos de vida y expresiones culturales que subyacen en las sociedades occidentales. La muestra propone una visión innovadora que va desde del proceso de cristianización del Imperio Romano hasta el complejo desarrollo de la nueva religión en el mediterráneo durante los siglos V y VI, coincidiendo con la consolidación de los reinos bárbaros y el posterior intento de restauración de los territorios del imperio romano de occidente por parte del emperador Justiniano.

SEDES DE LA EXPOSICIÓN

Centro de Creación Contemporánea de Andalucía

Concretamente, las secciones del C3A se centran en presentar algunas de las piezas arqueológicas más antiguas que muestran la aparición de la nueva simbología vinculada al Antiguo y Nuevo Testamento. En esta sede se explica cómo se forjó la iconografía cristiana -de los primeros símbolos a las representaciones de la vida de Cristo-, el importante papel que esta religión tuvo en los cambios que experimentó el Mediterráneo en el paso que llevó del final del imperio romano, -con la importante figura de Constantino y su significación en el desarrollo de la nueva religión-, a su consolidación durante los reinos bárbaros y el posterior intento de restauración de los territorios del imperio romano por parte del emperador Justiniano, así como la repercusión que todos estos acontecimientos tuvieron en Hispania.

Sala Vimcorsa

En este contexto histórico y mediterráneo, en la sala Vimcorsa se presentan las principales características y evolución del cristianismo en la ciudad de Córdoba, utilizando principalmente el registro arqueológico centrado en las primeras áreas funerarias e inscripciones. Estos hallazgos arqueológicos estarán vinculados sobre todo a la construcción de complejos eclesiásticos dentro y fuera del perímetro amurallado, como el conjunto episcopal o las iglesias martiriales suburbana. En suma, testimonios que permiten también delinear aspectos claves de la vida cultural, social, económica y política de esta época.

Mezquita-Catedral de Córdoba

La incorporación de la sede de la Mezquita-Catedral corresponde a un doble objetivo. Por un lado, contextualizar e interpretar una selección de materiales expuestos en el actual Museo de San Vicente, y por otro, aprovechando las importantes intervenciones arqueológicas que se están realizando en el Patio de los Naranjos, mostrar el proceso que, en la moderna práctica arqueológica, conduce desde la excavación a la interpretación y presentación de los resultados históricos, con la ayuda de los más modernos métodos. La ubicación de la exposición permitirá integrar en el discurso alguno de los materiales arquitectónicos reutilizados en el edificio procedentes, muy probablemente, del complejo episcopal ardoantiguo y, más concretamente, de la posible iglesia episcopal.

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