Si no puede pagar su alquiler social, ayude a la comunidad

Trabajadres de Avra y vecinos de Las Palmeras, ayer en la barriada. | ÁLVARO CARMONA
El programa piloto de la Junta en Las Palmeras comienza con un taller de formación en albañilería para vecinos que puedan arreglar espacios comunes

La crisis económica ha golpeado duro a buena parte de los ciudadanos. Pero para las clases más desfavorecidas, que ya soportaban una complicada perspectiva de futuro en los momentos más boyantes de la economía, los aproximadamente seis año de depresión económica que arrastra el país les ha dejado sin la posibilidad, incluso, de pagar alquileres sociales de apenas 60 euros al mes. Eso ha ocurrido en Córdoba, en barrios como Las Palmeras, donde decenas de familias viven en viviendas públicas de la Junta sin poder aportar el dinero (enre 30 y 60 euros) que se le pide a cambio. Para poder compensar estos impagos, el Gobierno andaluz ha lanzado un programa experimental de trabajos en beneficio de la comunidad que realizarían, voluntariamente, aquellas personas se encuentren en esa situación.

En el caso de Córdoba, la delegación de Vivienda ha aprovechado que AVRA (Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía) ha puesto en marcha un taller en el que se está enseñando a los alumnos, vecinos del patio Pico Aneto, a hacer pequeñas reparaciones domésticas para mantener y acondicionar sus propias casas. Los conocimientos que adquieran, servirá para acometer las labores necesarias en los espacios comunes de los bloques, como las azoteas, las escaleras y las entradas de los bloques. En este plan de la Junta no se incluye el trabajo en los grandes patios que a modo de plazas vertebran el barrio. Esos espacios son de gestión municipal. Un portavoz de Avra señaló que esperan que el Ayuntamiento se sume algún día a una iniciativa similar para arreglar estos lugares con ayuda de los vecinos.

“Como primera medida que adoptamos, paralizamos los desahucios en el parque público porque entendíamos que no podíamos permitir que se desahuciase a nadie por impago en momentos de crisis como esta. Ahora damos un paso más con esta iniciativa”, afirmó la delegada. “La política hay que hacerla escuchando a las personas y cuando hablas con ellas ves que no es que no quieran pagar, es que no pueden”, recalcó. “De esta forma, no les desahuciamos pero siguen teniendo una deuda así que pueden acogerse a este alquiler compensado”.

Con esta medida, la Junta también trata de inculcar conceptos como la corresponsabilidad y la implicación de los vecinos en el barrio. La Junta comenzará en breve a estudiar el perfil de esas personas que son deudoras de buena fe -“es decir, que quieren pagar pero no pueden”, especifica la delegada- y que pueden ser las que se acojan a ese alquiler compensado.

Varios vecinos se acercaron ayer a la presentación de la nueva iniciativa. José Manuel, de 32 años y tres en el paro, lo ve con buenos ojos. “Estar en el desempleo es muy duro, muy amargante. Lo bueno de esto es que te sientes útil”. Otros residentes, también en paro desde hace años y apuntados al taller de Avra quieren poner en marcha sus propias reparaciones en casa, aquejados de problemas de humedad, envejecimiento de los materiales y el vandalismo.

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