Nuevo premio para el hospital Reina Sofía por su innovación en trasplantes

Cirujanos en un quirófano.

Los profesionales del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba han recibido uno de los premios Mejores Ideas 2017 que anualmente concede la publicación Diario Médico a algunas de las iniciativas más innovadoras que se ponen en marcha en el ámbito de la medicina y la sanidad españolas.

Según ha indicado la Junta de Andalucía en una nota, aunque el distintivo ha sido concedido al hospital, el proyecto que ha merecido este reconocimiento ha sido la realización de un trasplante hepático auxiliar de donante vivo por vía laparoscópica en paciente pediátrico, siendo reconocido en la categoría de Investigación y Farmacología. Por segundo año consecutivo, los cirujanos del equipo de trasplante hepático pediátrico reciben esta distinción.

Concretamente, la intervención consistió en la realización del primer trasplante hepático auxiliar infantil de Andalucía y el primero de España con donante vivo por vía laparoscópica. La paciente fue una niña de 12 años que presentaba un defecto congénito. El éxito de esta intervención ha permitido que el equipo de trasplante hepático del hospital haya incluido esta técnica en su cartera de servicios.

Uno de los profesionales que integran este equipo, el cirujano Rubén Ciria, ha sido el encargado de recoger en representación del mismo el galardón en el Teatro Nacional de Cataluña en una gala a la que asistieron cientos de personas relacionadas con el sistema sanitario. Además de ésta, el periódico reconoce otras ideas innovadoras en categorías como Iniciativa legal, Ética y deontología, Mecenazgo y solidaridad, Política profesional, Política sanitaria y Gestión.

Técnica galardonada

La técnica galardonada consiste en implantar un injerto hepático sin una extirpación completa del hígado enfermo. El resultado es que el paciente queda con dos hígados: el trasplantado (procedente de un donante) y el suyo propio. Según ha explicado el director de la Unidad de Gestión Clínica de Cirugía General, Javier Briceño, que también lidera el equipo de trasplante hepático del Hospital Reina Sofía, “se trata de un trasplante que se realiza en muy pocas ocasiones dado que solo está indicado para dos grupos de enfermedades (en hepatitis fulminantes, en las que el daño hepático es muy grave y los pacientes precisan de un trasplante urgente y en enfermedades metabólicas, en las que el hígado es aparentemente sano, pero sufre un déficit metabólico que ocasiona un acumulo de sustancias tóxicas que pueden producir daño cerebral, cardíaco o renal)”.

La paciente a la que se le realizó el trasplante hepático auxiliar fue una niña de 12 años con déficit de una enzima del ciclo de la urea (déficit de OTC, ornitina transcarbamilasa). Este defecto congénito ocasiona un acúmulo de productos nitrogenados con la ingesta de proteínas, lo que da lugar a daño cerebral irreversible. Los niños con esta enfermedad tienen el hígado sano, salvo para el defecto de OTC y el trasplante hepático fue su solución definitiva.

El equipo de profesionales del hospital optó por practicar esta técnica ya que la paciente no necesitaba un hígado completo, sino un pequeño injerto de un donante compatible, que en este caso fue su madre (segmentos II y III, alrededor del 25 por ciento del volumen total). La intervención se realizó en junio de 2016 por el equipo de cirugía hepática y la cirugía del donante se realizó por vía laparoscópica.

Dos trasplantes este año

Durante el presente año se han realizado dos trasplantes en receptores pediátricos con donante vivo por vía laparoscópica, todos con éxito, lo que supone la consolidación de la técnica que se inició en 2016. Hasta la fecha se han realizado siete trasplantes con donante vivo con esta modalidad por vía laparoscópica.

La intervención de la niña receptora consistió en una extirpación del lado izquierdo de su hígado nativo y un implante en esa misma posición del injerto donado. Esta intervención es muy compleja, puesto que hay que compartir las estructuras vasculares y biliares entre los dos hígados.

De hecho, esta intervención fue realizada por dos equipos de cirugía hepática para donante y receptor, respectivamente, y un total de 25 profesionales. La realización del trasplante supuso una labor importante de coordinación de los equipos de cirugía, anestesia, intensivos, hepatología pediátrica y enfermería quirúrgica. El procedimiento completo duró 12 horas en total.

El equipo contó con la ayuda de sofisticados sistemas de medición del flujo vascular de cada hígado y de pruebas de función hepática determinadas por la Unidad de Medicina Nuclear. Asimismo, durante la intervención el equipo estuvo en contacto telefónico con el director del programa de trasplante del King's College de Londres (Reino Unido), Nigel Heaton, que es el cirujano con mayor experiencia mundial en este tipo de trasplantes.

Finalmente, el trasplante transcurrió sin incidencias y la función hepática tanto del hígado nativo como del trasplantado son normales, habiéndose restituido el problema metabólico y llevando una dieta y vida normales para la niña.

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