Pacma pide “transparencia” ante el brote de gripe aviar en el Zoo que ha matado a 15 animales

Un veterinario le hace una PCR a un ave.

A primeros de junio de este año, el Zoológico de Córdoba cerró sus puertas como «medida preventiva» ante un brote de gripe aviar. El delegado de Medio Ambiente e Infraestructuras del Ayuntamiento de Córdoba, Antonio Álvarez, firmaba el decreto de cierre del zoo tras conocer los resultados positivos del laboratorio de referencia de esta enfermedad en Algete (Madrid) para los tres ñandúes y dos cisnes que murieron durante los días 26 y 27 de mayo. Con este cierre se pretendía prevenir la trasmisión y propagación del virus de la Influenza Aviar (H5N1).

A mediados de mes se sacrificaron 12 patos infectados según las instrucciones del Ministerio de Agricultura en aplicación del Real Decreto 1025/1993 de 25 de junio, debido al alto nivel de virulencia observada en los resultados de los análisis.

Recientemente, ante la posibilidad de nuevos casos, se ha firmado un tercer decreto para continuar con el cierre del centro desde el 9 hasta el 31 de julio, y se ha comunicado que en agosto se mantendrá cerrado como cada año. La clausura podría mantenerse hasta septiembre y en adelante, dependiendo de la evolución de la situación.

La formación animalista Pacma ha manifiestado, a través de una nota de prensa, su preocupación sobre la situación del brote no controlado y cómo podría afectar al resto de animales del zoológico. “Queremos que trascienda la información sobre el número total de animales infectados hasta la fecha, el número de fallecidos a causa de la enfermedad y el número real de sacrificados, así como las medidas de prevención que se han tomado para evitar contagios entre los animales dentro del centro”, explica la coordinadora provincial de Pacma en Córdoba, la bióloga Patricia García.

“¿Qué medidas se han adoptado para evitar que la fauna urbana ingrese en el centro pudiendo actuar como vector? ¿Qué medidas de prevención se han tomado con respecto a los trabajadores del Zoo y su capacidad para contagiar y ser contagiados? ¿Qué medidas de prevención se van a adoptar para velar por la salud de los animales del Zoo de ahora en adelante?”, se pregunta.

Desde la Junta de Andalucía se ha propuesto retirar las anátidas, ya que constituyen el principal reservorio de la enfermedad. Desde Pacma reiteran que confinar a los animales en recintos cerrados o jaulas lejos de su hábitat natural “es una crueldad”, además de “antinatural para el desarrollo del animal”. Afirman que es “muy difícil mantener unas condiciones de higiene y conservación adecuadas”, y que “la convivencia artificial de distintas especies en un espacio reducido fomenta la transmisión de enfermedades, además del riesgo para las personas”.

La formación política animalista, que en 2017 lideró una campaña para pedir la liberación controlada de la ya fallecida Flavia, bautizada como “la elefanta más triste del mundo”, tras 40 años encerrada en el Zoo de Córdoba, ha pedido durante mucho tiempo que el centro sea reconvertido en un espacio de recuperación destinado al salvamento, mantenimiento y reinserción de especies en su hábitat natural. Aseguran que las condiciones de vida en confinamiento de los animales conllevan problemas de conducta y estereotipias. Recientemente, el leopardo atacó a su cuidador cuando iba a depositarle la comida.

Etiquetas
stats