Empezar 2022 en una jaula: 250 animales arrancan el año sin una familia

Centro de Control Animal de SADECO

La Navidad es una fecha para pasar en familia y, para muchas, sus mascotas son uno más. Sin embargo, no lo son para todos, por lo que algunos animales han pasado estas fechas en el Centro de Salud y Bienestar de Sadeco. Concretamente, 250 animales comienzan 2022 sin una familia en este centro municipal.

En 2021 se han abandonado en vía pública y entregado en el mismo centro a 2.283 animales, 404 más que en 2020. Elena Jiménez, técnico veterinario del centro destaca las “cifras llamativas” encontradas este año. Los animales abandonados en las calles de la ciudad han aumentado un 19%, los que han llegado al centro por la cesión de sus dueños se han incrementado también en un 13%.

Con estas cifras, el centro se aproxima a los datos de 2019 ya que el 2020 “fue bastante diferente”, indica Elena, porque con la pandemia la gente “estaba muy contenta con su perro o con su gato” que le hicieron más leve el confinamiento, “pero ya se les ha olvidado”. El lado positivo, es que el 2021 se ha cerrado con un 70% de adopciones, en total, 130 animales han sido adoptados por particulares o cedidos a protectoras.

Sin embargo, Elena lamenta que la tendencia es volver a las cifras de 2019, por lo que resalta la importancia de volver a insistir en la importancia de la adopción “y volver a atacar sobre todo los sentimientos”. Ya que a pesar de las buenas cifras con las que han cerrado el año, siguen teniendo a 250 animales que pasan los días en sus instalaciones sin una familia que les de su cariño.

Por ello, Elena se plantea una acción para llevar a cabo para concienciar sobre el beneficio y bienestar que pueden encontrar los animales que son adoptados, muestran en sus redes sociales y en su página web imágenes de cómo entran los animales en muchas ocasiones y cómo consiguen que “se recupere”. 

La importancia de la adopción

Elena explica que el cambio en sintomatología o problemas de comportamiento con los que llegan puede llegar a notarse ya en el propio centro “pese a que esto no es una casa”, haciendo énfasis en la dimensión del cambio cuando conviven en una casa. A través del trabajo de los voluntarios, el personal y el proyecto integra, los perros del centro “están haciendo mucho ejercicio, se relacionan y trabajan la interacción con otros animales y personas”, explica Elena. Todo esto hace que al final esos miedos al tratar con personas o con otros animales sean más leves o incluso desaparezcan.

Otro de los problemas que influyen en la vida de los animales es que a veces las familias devuelven al animal. Por esto, insisten a todos los interesados en adoptar en que “si la adopción no va a ser satisfactoria, no se lo lleven porque supone un sufrimiento extra que no es necesario para el animal”.

Disminuyen las adopciones

No solo han aumentado los abandonos, sino que han disminuido las adopciones por lo que “los que llegan son más que los que salen”, señala Elena, refiriéndose a todas las mascotas tienen en el centro. En las protectoras ha disminuido en un 7%, aunque entienden que ha podido ser por el cierre de fronteras ya que muchos de los animales salen fuera del país.

Las protectoras y refugios se han visto “desbordadas” y “saturadas” llegando a “una situación crítica” debido a que se han hecho cargo de muchos animales y porque, a su vez, el abandono ha aumentado. Sin embargo, Elena espera con una visión positiva que acabe el año con un 70% de adopciones.

Adoptar por Navidad

Un perro es uno de los regalos que muchos padres hacen a sus hijos por estas fechas tan señaladas, y así lo reconoce Elena. En su mayoría estos acuden a tiendas de animales o lo compran por otros medios, pero en los últimos cinco años, señala, “está cambiando la tendencia de comprar perros de raza y se plantean adoptar”. Son cada vez más los que llegan al centro “diciendo que no quieren comprar, sino que quieren adoptar”.

Además, el animal elegido, explica está también cambiando. “Antes los cachorros eran los más adoptados, pero ahora también se llevan a perros adultos”. Aunque con “adultos” se refieren a aquellos que tienen entre un año y dos. “Por los más mayores siguen sin decidirse”, indica.

Una pitbull marcada de por vida

El caso de Fani, es uno de los más especiales con el que se han encontrado en Sadeco. Fani es una pitbull de unos 10 años que llegó al centro hace algo más de un año en una situación “lamentable”. La animal había sido utilizada como perra de cría y fue encontrada con lesiones compatibles con mordidas de perro.

Debido a la vida que había llevado, Fani tenía pavor por las personas, “especialmente por los hombres”, y por otros perros, reaccionando agresivamente cuando se encontraba con uno. Después de pasar este tiempo en el centro “sigue teniendo sus cicatrices” pero ha cambiado totalmente la forma de relacionarse. “Ya no ataca, ni gruñe y es muy sociable”, señala Elena, que detalla que cuando ve a alguna persona y pierde el miedo “se tumba para que la acaricies”.

Fani “no es la más bonita” y al ser de raza potencialmente peligrosa aun no ha encontrado una familia con la que pasar esta Navidad y el resto de su vida. Elena señala que a pesar de su raza “es muy buena” y “una más del equipo veterinario” que les acompaña en todas las revisiones.

El caso de Fani es solo uno de los x que se encuentran en el centro de bienestar animal de Sadeco en el que podrán disfrutar del amor de los voluntarios y los veterinarios, pero que seguirán sin tener el regalo de una familia esta Navidad.

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